Archive for cualquier cosa

re·gret

“We encourage you to dispose of your pessimism and mental demons in a physical manifestation, to help purge your mind. So throw away that photo of the ex, or that poor performance report, and forget about it.”- Negativity Refuse Bags

El arrepentirse es un arte difícil de dominar. En este mundo moderno, donde parece que todos se salen con la suya y el temor a las consecuencias es algo pasado de moda, el arrepentimiento es de carácter muy sensible. Algunas personas simplemente no son capaces de lograr que sus asuntos tengan el broche de oro que deben y se andan mal-arrepintiendo… más de una vez, cuando ya no es prudente.
Tacha.

Para lograr un efectivo y útil arrepentimiento, más allá de un “lo siento” medio hueco, es indispensable considerar que:

a) suene honesto y no forzado
b) venga al caso; o sea, no haya pasado tanto tiempo que la parte ofendida no recuerde el asunto a arreglar
c) sea un punto final o el cierre definitivo de las circunstancias en desacuerdo
d) se realice por el medio de comunicación adecuado
e) no incluya frases como “… pero es que tú”, donde se haga notar que la participación de la parte ofendida fue relevante
d) no duela más que dejar las cosas por la paz
f) reste algo de confianza entre los involucrados.

Un buen ex sabe cuándo arrepentirse, si su gesto es necesario y si cambiará en algo las cosas. Sabe cuándo buscarte o se aleja para siempre si el caso lo amerita; sabe emitir señales de advertencia antes de embarcarse en una diatriba de lastimosos “lo siento” y disculpas postergadas.

Mi ex no es así; ella tiene a bien enviar mensajitos medio anónimos, mandar mails cada año en la misma fecha, disculparse infinitamente y pedir perdones que son medio imposibles de otorgar simplemente porque no cumplen con las condiciones antes enumeradas. Finge que lo que dije cuando cortamos - destaca la frase de “piérdete mínimo 15 años en donde nadie te pueda encontrar”- fue porque estaba muy enojada y ofuscada pero no, lo dije muy en serio.

Mi ex me fastidia enormemente porque no sabe ser buena ex. Sus intentos de comunicación me echan en cara que nunca entendió de dónde era que salía mi furia, que la minimiza y que piensa que puede lograr un reencuentro para… para qué? Nada más, porque me quiere y me extraña; según sus palabras. No es nada propositiva, ni empática, ni sus emails están bien redactados y libres de faltas de ortografía. Bu. Nada, las consecuencias son funestas muchas veces.

En esos casos lo mejor es tener una novia que agarre a la vaca por las ubres (mi ex no es toro, y no tiene cuernos), diga: “a ver, dame acá, yo le contesto” y ponga en sus propias palabras un “deja de estar chingando” que dicho por ella suena mucho más formal; como de chica refinada. B lo es y mucho.

Esta es una queja muy larga y sin fundamento, pero creo firmemente que algunas personas deberían entender que pase lo que pase, pidan todos los perdones del mundo y se arrodillen sobre vidrios triturados y espinas de tuna, no hay manera de que tengan un espacio en la vida actual de quienes las quisieron y a quienes decepcionaron.

Estoy siendo demasiado estricta? Sí, me doy mi taco pero las circunstancias indican que merezco mi propio taquero, se los aseguro.
Tal vez simplemente no acepto su arrepentimiento porque eso significaría que tendría que arrepentirme de un par de cosas que no tengo intención de revisar ni administrar con candor e inocencia.
Me sé equivocar, afronto el precio.
Somos el resultado de nuestros errores, malas administraciones y mucho mucho dolor, querida.

(… además, estoy bajo amenaza de que si te hablo, HB me sacará los ojos con una daga super filosa después de torturarme con música de U2 por más de 72 horas… no queremos eso, verdad?)

Silencio

David Lynch - Angelo Badalamenti - Silencio

Después de 3 semanas de estar viviendo con B en diferentes latitudes de este nuestro hermoso país que incluyeron a) su casa, b) un hotel en el DF, c) la casa de una amiga suya en Zapopan, Jal., y de comparación de experiencias, se decidió una cosa de manera bastante tajante: no hay sexo para mí en situaciones de potencial daño social (donde conocidos puedan escucharnos) porque hago demasiado ruido. Bu.

Me sorprendió gratamente (y dio mucha envidia, también) cómo B puede lograr un “mute” casi perfecto en actividades de cama. Puede estar retorciéndose de placer mientras de fondo se escuchan los grillos cantar; o se le ponen los ojos en blanco, hace una mueca violenta y luego… silencio y cansancio post orgasmo. O sea, para ella sí hay sexo, sólo por sus habilidades extra humanas de mutismo.
Bu.

Yo no puedo; nada más no puedo y mi incapacidad la descubrí después de intentar coger en lugares públicos literalmente públicos: yo gimo, jadeo y gritoneo con mucha naturalidad sin ánimo ni posibilidad de controlarlo. B dice que es exhibicionismo y yo le juro que no, que simplemente NO puedo evitarlo; me excito y al mismo tiempo ensordezco a mis propios ruidos.

Bueno, y a todo esto, ¿y qué si nos oyen?

En nuestra estancia en el hotel del DF, como todo en esa ciudad, nuestro cuarto era chiquito y estaba al final de un pasillo estrecho. La segunda noche ahí, mitad de la madrugada, me despertaron los jadeos y grititos de una pareja en obvias labores de coito. No me moví, porque B estaba tan cansada que era imperativo dejarla dormir, pero estuve escuchando los ruidos por unos 20 minutos; algunas veces parecían muy próximos y otras eran como susurros. Me consta que ella se vino al menos dos veces, ja.
Al día siguiente, R me dijo que él también los había escuchado pero muy a lo lejos (dos pisos abajo!!); B ni cuenta se dio.

La reflexión posterior fue que escuchar, solamente escuchar, a mí no me parece divertido, quiero decir, estimulante. Ver por sí solo tampoco me lo parece (porno mute o con fondo musical no es lo de hoy, por ejemplo) y que, incluso, la combinación a veces tampoco funciona (soy una voyeurista muy particular). Escuchar gente coger no me pone ni nerviosa, ni ansiosa, ni nada, excepto, claro, irritada, en el caso de que sus gemidos me hayan despertado.

Como sea, por más que exponga mis puntos, B se niega a arriesgarse a que una carcajada obscena de mi parte rompa el sueño y la tranquilidad de nuestros vecinos.
Comportarme es horriblemente aburrido… y frustrante.

Pero dormir con ella tampoco está NADA mal, je.

Ustedes qué opinan de un poquito de contaminación por ruido no deseado de las actividades de cama ajenas?
Acéptenlo, no va a matarlos! ja.

Oh, vida…

I have had enough
So act your age
We have lost the time
That was so hard to find .-
The Beatles “You Won’t See Me”

 

No se le puede pedir mucho a la vida si no es que se deje vivir; algunas veces la vida misma atenta contra ella, lo que la convierte en un calvario asesino de proporciones mitológicas. La mía es una vida muy viva, ajá, tiene vida propia.

Jugando con el simulador de esperanza de vida me ofusqué porque precisamente hoy me preguntaron, de nuevo, que qué espero de la vida; cómo me va con ella, si la quiero vivir aquí o allá, qué tan llena de vida, que qué me parece un cambio de vida, que cuáles son mis metas en la vida, que qué tal si esta vida la comparto (y mezclo) con la tuya.

No supe contestar; me atoré en que mi vida es lo que es -ahora- porque decidí que así fuera de manera deliberada; me construí una vida, una muy buena y eficiente que puede ser vivida son contratiempos mayores. Según el mentado programita (y las preguntas que hacen), se estima que me encuentre en estado vivo hasta los 95 años. W-T-F !!!. Lo que no dicen es qué tipo de vida tendré; será una muy agitada? Una con tendencia a la rutina? Solitaria? Satisfactoria? Ya saben, no hay mal que dure 100 años ni MissP que lo soporte.

En este punto, más que darme mucho gusto la idea remota y carente de lógica de que esa predicción sea verdad, me inunda de pesar. Yo no estoy diseñada para cargar con estos demonios 95 f*** años, ni para estar viva lo suficiente como para ser testigo de la descongelación de los polos, alguna invasión extraterrestre, o para enterarme que estaba yo en lo correcto y lo que ves es todo lo que hay. No quiero permanecer en esta tierra lo suficiente como para que se confirme que no vale la pena vivir, que siempre he sido más complicada (o simple!) de lo que parezco, que cada día que me levanté pensando (y viviendo) como si fuera el último no sirvió de nada y que tomé todas y cada una de las malas decisiones de vida que pude ejercer de manera voluntaria.

No.
Tampoco estoy lista para morir vieja, decrépita, desmemoriada, sola, larga y dolorosamente enferma, y entre gatos peludos. No, mi idea siempre ha sido diferente.
Ya, yo pensé que no pasaba de los 18 años y nada, aquí estoy más cerca de los 30 que de los 20.

Si fuera posible (y programable como en GCalendar) quisiera morir antes de los 60 en un simple accidente de tráfico. Idealmente yo iré manejando un auto deportivo y me embarraré contra un muro de contención sin haber intentado frenar; algo así como Lady Di pero conmigo como piloto. Me sobrevivirán aquellos que siempre me soportaron más o menos estoicamente y se anunciará que mi colección de CD’s será puesta en subasta al mejor postor; el dinero derivado de la venta de mis posesiones irá directo a una asociación civil de protección de los animales y en mi funeral se escucharán éxitos de Blondie, B52’s, Beastie Boys, Bangles y mucho, mucho The Beatles; el entero Rubber Soul será tocado en loop. Nadie llorará.

Me ofende la posibilidad de que eso no pase y que acabe tumbada en una cama, inmóvil, tal vez sin memoria de nada, con una amargura asfixiante completamente justificada. Siento como si no estuviera “atesorando” tantos momentos como debería para argumentar que esta vida fue completamente bien vivida; que desperdicié momentos y talentos, que hice mal uso del karma y la energía universal, que seré una mala muerta cuando me muera.

No.
No soy una suicida, para nada, pero reconozco de primera mano que no tengo talento de “venerable ancianita”, ni siquiera de “doña”. Si dios existe, claro, me castigará y eso será exactamente lo que me suceda como inevitable destino trágico… mismo que me habrá alcanzado el día de mi antepenúltima cana, cuando mi cardiólogo me prohíba bailar, mi ginecólogo diga que tengo cáncer asesino y me restan 2 meses de vida, y mi bruja de cabecera me desahucie y asegure que me toca reencarnar en una tribu africana pro-ablación del clítoris.

Antes de que eso sucediera quisiera tener la suficiente información y pasar mis ultimísmos días en Londres, en Madrid, en Atenas o en Luxemburgo… esas ciudades tienen un algo que cambia vidas, algo que nutre incluso cuando no hay nada dentro qué nutrir.

… ¿y qué si todos mis planes valen madre?
Se sabe que mi vida está a merced de quien se atreva a cruzarse con ella.

B, por ejemplo, la ha cambiado radicalmente, lo que me da cierto poder intrínseco a cambiar la suya en venganza. Por lo mismo, exijo tener memoria cuando tenga esos 95 años de cuando me quejaba de lo que “pudiera ser”.
Eso será tremendamente ridículo y me moriré de una carcajada.

O no. Such is life.
La verdad es que siempre le saco la vuelta a pensar en mi propia fragilidad, lo endeble de mi salud mental y la cantidad infinita de posibilidades en las que se puede ir todo a la mierda.

No hoy, hoy soy una feliz renegada de la ancianidad imaginaria =)

PD: No me quiero morir sin poder citar a Baudelaire directamente del francés, esas serían muy lindas últimas palabras.

Un intento de bi pride

Hoy tuve una interesante conversación de desayuno con mi roomie acerca de, qué más, sexo anal y masturbación.
Todo el mundo escucha esas cosas con su cereal mañanero, que no?. En fin, la plática terminó en un:

“Nunca podría andar con un bisexual; no soporto las personas infieles”.

Confuse me?!
Me quedé helada por un instante y dije: “EY! yo no soy infiel!”* Su teoría es que en los hombres es diferente, que guácala y cosas así; yo -para este momento ya estábamos en el estacionamiento del edificio- casi le grité: “en una mujer es kinky y en un hombre, asqueroso?”. Dijo que luego hablábamos porque las escaleras son mal lugar para discutir temas como estos.

Me quedé pensando; cómo puede estar convencida de eso y vivir conmigo? Claro, yo no soy una depredadora que la ataco cada que mi cita de las 10 se retrasa, pero creo que por ideas así es que tanto hombre felizmente casado acaba cogiéndose al vecino: una represión social más allá de lo evidente.

Es difícil tomar la decisión -y consecuencia- de que te sientes eróticamente atraído a ambos sexos, ya sea porque pensaste que eras exclusivamente gay o porque pensaste ser exclusivamente buga. Creo que lo más difícil es el primer caso, cuando se había desarrollado un estilo de vida anterior, arquetípico, si quieres, que colapsa el día que descubres que aquello que pensaste que no, siempre sí te gusta, pero eso no significa que lo que siempre te ha gustado ya no te sepa rico: sólo te gusta de todo!
Nadie te prepara para salir del clóset dos veces; y en todos casos es peor porque nadie te baja de promiscua bipolar indecisa que no acaba de definir qué quiere y que,
obviamente, está en contra del reduccionismo. Bitch.

Yo no soy así. Para mí en este caso es más importante el delimitar que sí, me siento sexualmente atraída hacia personas de todos los sexos, pero que también puedo establecer conexiones emocionales más allá de la cama y que soy capaz de, newsflash, enamorarme y ser fiel en todos los mencionados casos.
Sí, sí, la cama es importante pero creo que al respecto, hago trampa: sólo me enamoro de puro XMen y/o Wonder Woman; seres sexualmente deshinibidos y con habilidades sobre el promedio.

Pienso, ¿a quién si no es a tu pareja le es más relevante el hecho de la bisexualidad? Cómo funcionará en los hombres? ¿Existen? Sé que los gays los odian porque los consideran jotos de clóset, pero no tengo más información al respecto.
Creo que la bisexualidad y la fidelidad no están peleadas por siempre y que sí hay manera de vivir, confiar y amar a alguien que tiene el detallito de que disfruta del sexo con todos los humanos que aquello de “creced y multiplicarse” puso sobre la tierra.
Lo que no sé es por qué la honestidad -contigo y el prójimo- está tan devaluada.
Existimos.
Finalmente, comunicarlo es una decisión propia y honesta porque tenemos habilidad de camuflaje: puedo ser lesbiana nominal cuando quiera, como una soltera emancipada si me conviene y nadie me puede desmentir. A menos que errr… huh.

Además, CL toca un asunto importante muy atinadamente:

4:40:30 p.m.: los hombres cabrones lo son siempre, ya sean gay, bi o hetero

Lo mismo aplica a las mujeres, je.

Por otro lado, en conversación posterior llegamos a la conclusión de que el punto verdaderamente valioso y decisivo es:

9:44 p.m.: el bisexual fue gay y luego le entro al sexo opuesto? o viceversa?
9:45 p.m.: … eso es como el asunto del huevo-gallina

Finalmente, la preferencia sexual de una persona - cualquiera que ésta sea- dista de ser una referencia viable para juzgar cualquier otro aspecto de su personalidad, esto es, dado que los asuntos de la cama son tan privados, si el individuo se acuesta con hombres o mujeres no tiene un valor real cuando se intenta evaluar su fidelidad o cualquier otro aspecto de la esfera pública. De hecho, sólo por inferencia lógica se podría llegar al juicio de que tal individuo DEBE tener más experiencia en la cama, cosa que no en todos los casos aplica.

¿Por qué? Depende de asuntos como qué tan en el clóset se encuentre o si su primera vez fue con alguien del mismo sexo o del opuesto, entre otros. También debemos confiar en que los bisexuales por más que se identifiquen así, no tienen preferencias del 50-50%, eso es utópico en mi experiencia. Bueno, también deberíamos considerar esto:

9:48 p.m.: puede haber bi homofóbicos y bugafóbicos, también, no?

Ajá, este tagiatelli llamado vida tiene muchos puntos de cocción. Lo que lo hace, a mi parecer, infinitamente delicioso.

*Considerando la duración de las relaciones, la seriedad de éstas y la relevancia del asunto, suelo tener la política de no tener sexo más que con la persona que estoy; excepto, claro, que sean tríos o cosas así previamente discutidas. Aunque, bueno, habrá quién me recuerde que no conozco tal cosa como la monogamia. Esto, es claramente una negación a mi propia esencia.
cfr. 5:04:38 p.m.: repetidamente afirmas que tú no puedes sentar cabeza, que la monogamia no es para ti y que eres una polisexual ninfómana inmoral. Buenas referencias, eh?