Sleeping With Ghosts 19 June 2008
Soulmates never die.-
Estoy pensando en Lady E; esta afirmación es harto extraña porque es algo que no hago seguido: Lady E tuvo a bien cortar todo contacto conmigo a pesar de que en un intento de honestidad y enmienda le envié un email para decirle algo como “i sux. sorry” que ella muy politemente contestó en dos líneas mandándome al demonio.
Lady E era/es muy linda y pienso en ella porque en estos momentos me ha dado por reflexionar sobre las relaciones que pudieron pero nunca fueron… y también porque creo que soñé con ella.
Como le decía a H, entre ell@s solo hay un elemento constante en común: yo.
La lógica nos indica que si bien la culpa de lo que nunca fue no puede ser singularizada, tengo la percepción de que en muchos casos debí ser honesta y decir “I sux. sorry” en su momento, cuando era relevante y necesario, y no meses después.
Pero, pero… no está en mi naturaleza el azote.
Siendo más puntuales, lo mío es interactuar y luego lidiar con las consecuencias de mi interacción: a veces funestas, a veces maravillosas pero al fin algo/muy dictadas por el azar (y cantidad de medicamento en mi cuerpo); no tengo más barras, mi comportamiento es, dice mi doctor, tipo Aquiles… pero, como aquél, tengo un punto flaco y vulnerable.
Hay una gran colección de experiencias archivadas en esta molesta categoría que debieron haber terminado de una manera diferente, con una conclusión amigable y algunos “hey, te marco para ir por chelas”, en lugar de contemplar la necesidad de no volver a estar en contacto de nuevo.
Por otro lado, otra cosa en común es que la persona en cuestión es quien muchas veces decide dejar de hablarme. Tan nociva seré? Tan insoportablemente… corrosiva? Tan mala como el cólera?
Es difícil intentar arrepentirse de los errores que se sabe que estuvieron ahí pero no se llegan a definir del todo. Que mal que este tipo de cosas no son prioridades frente a las cumbres borrascosas de PEDOS mayúsculos contra los que mis terapeutas tienen que enfrentarse, porque son importantes para mí.
Intenté preguntárselo ayer al mío en un “cómo puedo hacer para no dañar a la gente que quiero, para respetar sus límites, para estimar sus necesidades, para no invadir sus sensibilidades ni disparar sus miedos?” El doctor se pasmó por un momento y dijo “recomiendo que tengas cuidado, hacer daño no puede evitarse, tal vez solo moderarlo según las circunstancias”.
Luego me cambió el tema, y preguntó por mi papá.
Los ojos verdes de Lady E me persiguen en sueños y me hacen recordar que nunca hay un “límite de mis posibilidades” si se trata de conservar a gente valiosa y que le aporta algo a mi vida.
Lady E, por ejemplo, le aportaba mucho drama.
La extraño.
Sé que algo malo hice entre el primer “hola” y mi respuesta a su pregunta de “y bueno, qué propones?”. *Sigh*
Sus ojos verdes me persiguen en sueños y su sonrisa me martirizará por décadas; lo sé. Pero espero que si lee esto, sepa que estoy lentamente aprendiendo a no cerrar puertas nada más porque no salen las cosas a la primera. Lo peor es que la ristra de gente en esta situación es tan larga como fila de tortillas a medio día, y arreglar cada caso exige trabajo y esfuerzo. Creo que empezaré alfabéticamente.
Sé que es mejor dejar reposar las cosas y esperar a que las heridas sanen pero, no sé, me tomó 9 años con P, unos 7 con K y no sé si quiero privarme de esas personas (y sentirme chancla) por esa cantidad de tiempo.
Mi facebook es una herramienta valiosísima para parchar estos huecos. Le tengo fe. La recuperación es lo de hoy; la recuperación del cariño, de la confianza, de las cosas que nos hacen especiales.
Add me as a friend y volvamos a empezar.






