I need a drink 18 January 2009
They say my lip gloss is cool
My lip gloss be poppin
Im standin at my locker
And all the boys keep stoppin
(Warning: post de interés puramente femenino)
Hay de mitos a mitos en este mundo; desde el de las ardillas rabiosas (que CL asegura es una estupidez) hasta que debes esperar dos horas para nadar después de haber ingerido alimento (supuesto riesgo de muerte). Mi abuela me confiaba ese tipo de sabiduría popular cada que le parecía conveniente con seguridad tal que nunca la cuestioné.
Algo que siempre me ha parecido especialemente mítico es el tema de los tacones cómodos, entiéndase por ellos los stilettos del número 7 para arriba. Acostumbrada como estoy a los zapatos bajos de trabajo de oficina (burócrata!!) cuando uso tacones de señorita pasan dos cosas: me la creo y me comporto como una bitch del demonio; los soporto estoicamente menos de 5 horas seguidas.
Recientemente que estuve en la FIL, un día coordiné dos eventos de presentación de libro que requerían tener pinta de damisela. Uno a las 12 am, otro a las 4 pm. Dado el caso, desde las 9 de la mañana andaba recorriendo los pasillos en tacones si bien no altísimos, suficientes para retar el equilibrio. Está de más contarles qué pasó a las 5 de la tarde: estaba tan cansada y tenía tan adoloridos los pies que preferí descalzarme el resto del día, tirando el concepto damita por la borda.
Cómo le hacen las modelos, las strippers, los travestis! para lograr pasar su vida en esas cosas que si bien son hermosas, pueden convertiste en instrumentos de tortura?
Mi reflexión al respecto era más bien del tipo anatómica: claro, mi peso y naturaleza ósea (contado mis tetas) ofrecen tal resistencia a la gravedad que es imposible vencer para caminar decentemente pero… eso aplicaría de igual manera a los travestis y no parecen inmutarse! Luego pensaba en mis piernas y sí, son como de basquetbolista, seguidas de unos pies NADA delicados que, obvio, no ayudan al concepto. Será eso?
Por qué ell@s sí lo soportan y yo no?!
Ayer Lu se puso sus nuevos zapatos tacón #10. Son hermosos, punto; los soportó estoicamente hasta que prefirió undirse en un sillón a seguir sufriendo. Ella es todo menos tosca y grande; de hecho, es delgadísima, espigada… del tipo señorita, para no ir más lejos. Entonces?
Otra chica en la reunión comentó que a ella le duelen los pies, y todo su alrededor, SI NO usa tacones; que las rodillas y la espinilla se le entumen, que sufre irremediablemente.
Las necesito ahora, queridas lectoras. Teoricemos. A qué se debe que unas puedan, otras no, unas quieran y las otras estén obligadas?
Hard facts. Hablen de sus casos específicos, con el fin de develar ese misterio de una vez por todas.
También quiero su opinión acerca de las canas (se las pintan? las visten?), las líneas de expresión (Botox party!) y, finalmente, qué tanto té verde es demasiado té verde.
Por todo lo anterior, la idea de la reunión de solteras-lindas-sinhijos-pudientes tiene que hacerse realidad lo más pronto posible, anticipando que alguna se haga su primera cirugía plástica. Escriban si se quieren apuntar.
Mientras, anoten esto como lectura básica anterior al aquelarre, será un tema a discutir: Dating Makes You Want to Die: (But You Have to Do It Anyway). Pongan su mouse sobre el libro y den click en “Surprise Me!”; se sorprenderán. Ahí encontré la explicación del porqué necesito un trago ahora mismo.
Si sólo pudiera tomármelo sin estar después irremediablemente cruda… *sigh*



