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Sex management

Estoy aquí tratando de lidiar con la furia desatada que se me metió después de que mi novia se quedara dormida ayer en plena sesión de cachondeo. Ajá, estábamos en eso cuando ella simplemente se quedó dormida y su respuesta a mi mucho afecto bajó a cero.

De entrada pensé que era en broma pero cuando noté que era en serio, muy en serio, la llamé por su nombre completo, que sólo se usa en casos de extrema necesidad, al que además agregué un “carajo!” en semi-grito.
Su respuesta: ninguna.

Ahí estaba mi angelito, medio encuerada, hecha ovillo sobre mi cama, eso sí, con una sonrisa que se comía al mundo, diciendo cosas como: “mmh… cariño… ” y una palabra que descontextualizada sonará extremo ridícula: “caperucita”. Huh?
El problema escaló a mayores, porque no sólo se durmió, sino que entró en modo comatoso en el que es casi imposible de despertar.
Tardé muchos nombres completos y unos 20 minutos en efectivamente regresarla al mundo.

Cuando lo hizo, ni siquiera recordaba lo del cachondeo, lo que me indica que estaba dormida MUCHO tiempo antes del coma y que es muy efectiva besando en estado de sonmolencia profunda; notas mentales. También dijo que lo del nombre completo suena muy agresivo. Sus quejas fueron recibidas.

Ahora viene lo de la racionalización, derivada también de una plática que tuve ayer con M. El chico estuvo viviendo efectivamente con C por una semana y su conclusión al respecto quedó en algo como:

“… ya me dolía el pito y a ella le valía madressss!”

Auch. Qué pedo con las mujeres que llegamos a equiparar el sexo con el deseo en general?
M me platicaba que el día que C se enojó con más intensidad y furia desatada uno en que él llegó de la escuela y escuchó a C en la ducha. Aquí acaba su recuento de la anécdota porque según dice, llegó tan cansado que se recostó y se quedó inmediatamente dormido. Los gritos de C lo despertaron un rato después.

“!!!!!!!!! Yo te estaba esperando en la regadera!! Pensé que te meterías conmigo, hasta acabé de bañarme más rápido para poder hacer cositas contigooooooooo!!”

La ecuación es sencilla:

hay una oportunidad + tú no me coges = no me quieres!!!!

Verá usted; mi inteligencia de mujer madura y segura de sí misma me lleva a pensar que eso es completamente idiota porque, bueno, C tiene 18 años, pero creo que después de lo de ayer es sencillo identificarme. También debo pensar que NO tenemos esas juventudes y que si B se queda dormida es porque, bueno, en algún momento hay que dormir en lugar de coger TODO el tiempo.

Por otro lado, ella está en el DF a partir del miércoles y yo la alcanzo el viernes; ante su pregunta meramente logística de que si vamos a quedarnos en un cuarto con R (su joto mayor) o si yo requiero, por mis actividades sexuales, más privacidad, me quedé pensando.
Para ella será el sexo tan importante como para mí? Llegará a la ecuación de que si no me la cojo, no la quiero? Ella habrá terminado con honores la secundaria emocional?… estaré oficialmente loca?

No quedamos en nada; yo no le pude prometer que podré pasar DOS días sin cogérmela. Fui honesta. Dijo que haría reservaciones.

Me enojé porque B se quedó dormida y no sé ahora mismo si es porque mi yo interior pensó algo como “no me desea!” y de ahí no ha salido, o porque realmente sí me preocupa demasiado que si logra dormirse en esos momentos, qué pasará cuando la mando de regreso a su casa agotada hasta la última rayita de la pila y se niega a poner como ruido ambiental para su viaje algo que NO sea Bebel Gilberto.

Ya no estoy enojada, ahora estoy preocupada por mi salud mental.
Qué inseguridad la mía… ingas.
Voy a llamarle.

Cold words

We write to live
Show me a good story soon
- J

B no me conocía todavía cuando compró un kit de Magnetic Poetry en un Barnes and Noble. Según ella no tenía fin alguno, dado que no posee directamente un refrigerador dónde grafitear pacíficamente, así que una semana después, cuando se encontró al mío, decidió regalármelo: “no sabía, pero lo compré para ti”, me dijo cuando me dio esa cajita.
Desde entonces esas palabras viven pegadas en la puerta del refri y a pesar de que mi intención original era usarlas como arma para enseñarle algo de inglés a T, ella se quejó desde el primer día de que el kit no incluyera maldiciones y abandonó la misión.

Pensé que nadie que no fuera yo se detendría a escribir sobre el refri pero estaba muy equivocada; cuando tenemos visitas y éstas se sienten desplazadas de mi cocina, se dirigen a la puerta y comienzan a acomodar palabras en ella formando frases bellas, agresivas, verdades, o cosas que necesito recordar. Fue así como B me dejó un “between language & desire I love you so beautiful woman”, alguien más ordenó un “turn it into magic and explode” y mi hermano fue el autor de “cover this empty heart”.

Este tipo de arte efímero que se gesta en mi refri me ha dado muchas satisfacciones cuando encuentro una frase nueva dejada por un anónimo mientras yo estaba en otra cosa. Según mi hermano, que es la persona más alejada de las letras que conozco, tiene que ver con la posibilidad y el reto: “porque crear algo con pocos elementos es siempre algo imposible”. Él también escribió el epígrafe de este post bajo la consigna de que cada cerveza que se sacara del refri iba a ir acompañada de una frase nueva en la puerta; me temía que acabara escribiendo una novela entera, pero no había más que un six.

Vivo para escribir, lo sé desde hace muchos años; lo que no sé es, de entrada, cómo explicar por qué no soy escritora ni nunca me preocupé mucho por “desarrollar mis talentos”. Lo achacho a que me gusta/solo-puedo escribir específicamente de mí misma, ja. También me gusta usar mis habilidades para hacer sentir mal a las personas por medios electrónicos y, creo, para dejar una huella menos indeleble de la que pueda cargar mi alma en pena si muero sin confesión.

Insisto en que no creo en el papel, que es obsoleto y tremendamente poco ecológico, que las editoriales son las peores mafias ever, que si Radiohead no quiere un contrato con una disquera yo no quiero uno para publicación, que los más pendejos son los que tienen las becas, que los más mediocres son los que hacen el mayor esfuerzo para ser publicados y dejar de sentirse tan mal consigo mismos, que yo tengo bien sentado mi autoestima donde debe estar: en mis tetas.
Hay muchas posibles explicaciones a la pregunta hecha una y otra vez de “por qué no lo haces como oficio?”. Sí, público, hay gente que considera que yo debería ser una autora establecida, leída obligatoriamente en cursos de “relato breve mexicano contemporáneo” y traducida al taiwanés.

Pero…
cuando B dijo que se casaría conmigo si yo fuera una escritora… así, con todas las letras… puse cara de what y luego de :(
Carajo… nunca en la vida quise tan pero tan auténticamente ser la Sade región 4.
Pensé que con dedicarme a la poesía de refrigerador le era suficiente y me quería por mis ojos, gusto musical y atributos físicos.

Esta reflexión se despega del hecho de que mi madre me llamó hoy en pleno grito histérico porque se enteró que mi némesis (ajá, literal) ha publicado su primera novela. Ojo en lo de “primera”, ella amenaza con escribir más de una dentro del género “detectivesco”! Claro, a mi madre le quiso dar algo y comenzó a gritar que yo debí DEBÍ publicar mi “primera” novela hace MUCHO, que para eso me metí a esta carrera, que mis talentos no sé qué [inserte llanto ahogado]. Ella que tiene la tendencia de compararme con aquélla desde la tierna infancia; cómo será posible que una Lic. en Mercadotecnia que ni siquiera ejerció su carrera, se haya casado con un cuasi gay y se dedique a hornear pastelillos y hacer baby showers lo hizo antes que yo??!!! Imaginarán su indignación.

Ella no entiende que su hija es una imperfecta NO escritora, snif.
Pero pues tampoco entiende mi afición por hablar tanto de sexo y vive con ambas cosas, no?
Pues eso.

Las palabras sobre un refri no tienen que ser frías per sé, ni desestimadas porque no se encuentran sobre papel; lo de hoy son los “nuevos medios”… y las cervezas heladas con botana de poesía.

Nostalgia del p y la p

So many different things make me trill
Start with that ‘B’ with wings over the grill.-
The Clipse
“Trill”

mc_polla.jpgEs lo mejor del mundo estar con una mujer quien, además de tenerme paciencia y reírse de mis chistes, sea capaz de decir al despertar de una siesta un sábado cualquiera, algo como “siempre he querido saber qué se siente despertar con una erección”.
OMFG, I love her.
Inquietudes interesantes, me dije, lo que nos llevó a discutir al respecto mucho más profundamente.
“Eso de la inflamación involuntaria debe ser algo fuerte”, dijo, y estoy de acuerdo.

Descubrí que yo pienso en penes, ella piensa en pollas, y creo que eso nos altera los conceptos un poco; su temporada en Madrid la dejó casi impedida para utilizar la palabra anatómicamente correcta así que la feminiza y violenta al mismo tiempo, según pienso. Mi pene imaginario es diferente al suyo, me quedó claro.

B- “Yo la tendría regular, bonita, circuncidada”
“El mío sería más bien grueso, largo y no muy peludo…”
B- “Oh, sí, la mía sería peluda y se juntaría con el pelo del vientre…”

Lo de ella y su polla, descubrí, está bastante bien planeado, meticulosamente, como todo lo que B hace. Ha imaginado todo un día, “el día de tener polla”, separado por actividades entre las que se incluyen masturbarse, orinar de pie y, claro, cogerse a alguien.
Ya que me lo mencionó, yo le dije que de tener un pene, haría cosas bien cochinas con él, directo al bukkake y otras circunstancias impublicables en este espacio, je. Me clavaría en la sensación de caminar con algo permanentemente entre las piernas, que pesara, que reaccionara tan obviamente a ciertos estímulos, que pudiera descargar/se a placer… me lo vería al orinar, me aprendería su textura y creo que sería de l@s que se acomodan el paquete cada que pueden.
Sí, ya sé, que fina persona soy.

“Ahora que lo pienso, yo me cogería a alguien también pero no sé si a un hombre o una mujer, o las dos cosas”, dije, “deben ser radicalmente diferentes las sensaciones obtenidas de cada uno pero sí quisiera poder tocar el fondo de una vagina, chocar contra ella como si la pudiera perforar…”.

Lo más freakeante que podría pasar, me dije, sería despertar sin tetas, así, con pecho de hombre sin rastro de grasa ni nada que pesara, se moviera a donde no debe, se pusiera hipersensible o necesitara apuntalamiento. Eso, eso sí que sería revelador y para mí, mindblowing.
Claro, mientras nosotras teníamos esa discusión, alguien más, en otra parte del mundo, debió estarse preguntando qué sensaciones se estaría perdiendo al no tener tetas. Pudiéramos hacer un intercambio.

Pues en esas estábamos cuando nos avisaron que tendríamos visitas. La cena de la noche la habíamos planeado desde hace días y era, coincidentemente, hot dogs gourmet que HB bautizó como Hotdojotos, así que no pudimos evitar la plática acerca de salchichas y, por ende, l@s p’s.

H y HB desde su infinita sapiencia nos hablaron del tamaño y la textura, de las consecuencias del frío, y calor, etc, de los testículos y otros detalles, a lo que nosotras concluimos que la naturaleza es sabia y que de tener un p o una p, la tendríamos en verano, en Latinoamérica… o África.

Ambas contamos con mucha imaginación, somos chicas curiosas, lo sé, pero lo mejor fue imaginar que ambas tuviéramos nuestro “día p” al mismo tiempo. Moraleja, creo que en ese caso, con B al lado, me haría joto, y me la pasaría haciéndole el amor por las horas que aquello me durara. Esa fue otra revelación.

OMFG, I love her. ….

Y tú, cómo te imaginas tu p?

Open 24 hours

Me contaron esta entretenida historia en la tarde.
A media cuadra de la casa de JA abrieron un cybercafé hace tres semanas; él dijo al respecto “buenas nalgas” porque no le interesaba el cybercafé, sino el encargado. Fue así cómo nunca perdió detalle del mencionado negocio y fue, creo, el primero en encontrar una sutileza razonable en el anuncio que decía “servicio de emergencia 24 horas, cualquier tipo de equipo” que colgaron en la ventana el fin de semana pasado. Él dijo “ajá!” y anotó el número. Según me platicó, se encontró solo y aburrido el pasado sábado y marcó.

JA: Cuánto me cobras por venir ahorita?
¿?: Depende del servicio y qué tanto tarde en arreglarlo
JA: Ok, ven
[intercambio de dirección y señas particulares de la casa]
¿?: Llego en 15 minutos.

Cuando ¿? llegó y preguntó que qué problema tenía, JA le dijo, muy honestamente “no tengo computadora” y agregó, un “qué tipo de servicio pensabas hacer a la una de la mañana? desnúdate!”. Después de los necesarios “pero nunca he hecho esto” y arreglar el precio (claro, porque nunca había hecho eso), todo transcurrió como debió.
Según su apreciación, el servicio valió cada centavo cobrado “porque yo sí pago, no como el Fabiruchis

JA no necesita, créanme, andar pagando por sexo pero eso nunca lo ha detenido. Él es el que llega con la misma ropa de ayer, oliendo a sexo, con la historia de “me cogí a un tipo antes de que llegara su esposa” o “lo levanté en una parada de camión” o “me cogí a un adolescente en la recámara de su hermano mayor”. Con él es agradable comer, porque se pueden intercambiar puntos de vista y su concepto de una buena noche siempre incluye algo de sexo casual. Él, podríamos decir, es un devorahombres consumado, lo suyo es lo kinky y situaciones de servicio las 24 horas; convenientemente siempre olvida preguntar “cómo te llamas?”.

Él me comprende y reconforta cuando yo le platico mis escapadas; me ha sacado de un par de situaciones “no cómodas” (eufemismo) y se ríe conmigo de aquéllas que no salen como se planearon. JA es muy empático: contesta mi hotline y finge ser mi novio celoso cuando yo no quiero hablar con alguien, por ejemplo.

Yo también tengo una vida de “abierto 24 horas”; los que me conocen no hacen preguntas y se remiten a guardar bien la información que les llega desde un teléfono que no es el mío pero dice “Soy yo: calle x, hora tal, fulan@; llama 5, 7, 8, love u”. Una nunca sabe cuándo acabará muerta, descuartizada, en algún tiradero de Escobedo y, bueno, que mis últimas palabras (y whereabouts) sean registradas es importante para mí.
Mi hotline es marica, es underground y está registrada bajo un nombre falso, toda una identidad, de hecho; tiene diversos usos y matices, una dinámica propia y movimiento según la fecha del calendario.

Hasta hoy.

Hoy regalé mi hotline.
Nat cumplió 18 años y dado que ya es una chica legal para hacer lo que se le ocurra, pensé en armarla con algo que le ofreciera seguridad, de algunos de mis trucos y, claro, de hardware útil para esos fines, así que le pasé la estafeta. No, fui algo consciente y me quedé con el chip, no queremos que la pobre niña reciba llamadas obscenas a las 4 am, claro que no.
En esta tarjeta SIM se queda mucha información incriminatoria que no tengo necesidad de consultar. No hoy, no mañana.

Chistosamente, me siento muy relajada y tranquila ahora que sé que ese teléfono no está más en mi poder. En algún momento de mi vida ya me hubiera comprado otro porque aquella mujercita paralela tiene cierta preponderancia, pero hoy no. Tengo mejores proyectos en los cuáles enfrascarme, cosas que llenan mi tiempo y corazón que no son necesariamente el sexo desenfrenado con desconocid@s, o el S&M, o los fetiches de pies, entre otros.

Ayer le dije a B que regalaría mi hotline y me dijo “estás segura?”.
Lo estoy, estoy cerrando una era, dedicándome a otra y, por primera vez en años, trabajando nada más en horario de oficina; excepto para ella, que tiene llave de la puerta principal.

Así, no llame usted después de las 10pm ni los domingos, que probablemente estaré en misa.

kidding!