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Goodie bags

I’d rather use my toys, plus my hands come in handy.-
Missy Elliot “Meltdown”

Como mi mujer es la navidad hecha persona (excepto por las barbas, ja) a pesar de mi grinchismo no he podido más que irme “sensibilizando” a la idea de la festividad en específico. Como lo mío tampoco es ser muy ortodoxa, me propuse conjuntar cosas que expresaran mis verdaderos buenos deseos en ésta y todas las fechas importantes o relevantes del calendario; he aquí lo que mis amigos cercanos encontrarán debajo de su arbolito esta nochebuena, con todo y justificación. Realmente espero no sonar como crítica de la Revista del Consumidor, pero incluso si es así, espero que tomen en cuenta estos comentarios, que los hago muy muy pocas veces.

1) Moist

En una conversación de chat hace un par de semanas, mi querido Mr.L me preguntó si había probado alguno de los lubricantes con “plus” que hay en el mercado. Le contesté que no, nunca he necesitado de ayuda externa, soy muy sanita y lubrico más que adecuadamente. Aún así, me metió la duda y me “invitó” a intentarlo. Lo discutí con B quien inmediatamente dijo “CLARO!”; el resultado fue por demás satisfactorio, tanto como para incluirlo en mi goodie bag.
El plus del que hablamos se llama L’arginina, un aminoácido que en gel de aplicación tópica, tiene usos divertidos:

La L-Arginina es un aminoácido que interviene en la primera fase de la respuesta erectiva y, por acción de la enzima óxido-sintetasa, se convierte en óxido nítrico (es un gas vasodilatador que producirá el comienzo del proceso de vasodilatación en los cuerpos cavernosos del pene) aumentando la capacidad eréctil. En uso tópico (crema) podría aumentar la excitación, turgencia y erección clitoridianas favoreciendo el orgasmo en mujeres anorgásmicas.

Cuando leí “anorgásmicas” me entró la preocupación… ¿qué hará la señorita L’arginina en una MULTIorgásmica? Pues eso, lo que promete, ja.

Lubricantes con esta sustancia activa se encuentran en el mercado bajo diversas marcas; Multi-O, de GenomaLabs y el SoftLube Pleasure Plus, de Sico, son las más relevantes. La diferencia es que el segundo cuesta menos de la tercera parte del primero, simplemente, así que para el experimento nos conseguimos el barato; no decepciona.

El gel no funciona por sí solo, sino durante y gracias a la estimulación: lo primero que sientes es cierto calor en la zona, además de cosquillas; cuando se experimentan todos los efectos una mujer normal puede alcanzar fácilmente más de un orgasmo seguido; en una multiorgásmica natural es algo así como imparable. Probado tanto en pareja como en solitario, este producto es altamente recomendable para aquellos con ganas de un “plus” sin llegar a los juguetes sexuales directamente.

Ahora lo regalaré a hombres, quienes habrán de darme su opinión pronto.

2) Cover

Después de probar cantidad de condones, mis favoritos sobre todos los especializados son los Trojan Twisted Pleasure. Éstos, lamentablemente, no se consiguen en México, y creo que están diseñados con la mujer en mente; a mí me parecen por mucho superiores a los Her Pleasure, publicitados como efectivos para provocar felicidad femenina. Yo pregunté en el acto mismo si se sentía diferente y Mr. E dijo “no, nada” y otra cosa, pero no recuerdo, yo estaba ocupada en mi propio placer.

Lubricados y diseñados con una forma interesante, son capaces de convertir a cualquier hijo de vecino en un semental capaz de provocar cantidad importante de orgasmos. Yo siempre tengo una caja cerca y los cuido como a mi más preciado juguete porque, de hecho, lo son. Mi fidelidad es infinita y mi aprecio roza en la devoción. Son de esos detalles egoístas que toda mujer debe tener en cuenta a la hora del sexo, que la ayudan a disfrutarlo como realmente debe ser, un derecho divino, ja.
Queridas, si saben de alguien que vaya a McAllen estas fechas, pidan una caja, no se van a arrepentir. Créanme.

3) Action

Hace un año una amiga me pidió un regalo divertido y le conseguí el Laya. Este vibrador multivelocidad que es uno de los best sellers de toda tienda especializada en asuntos de placer. Para la autoexploración es maravilloso, ya que además de cubrir la vulva por completo por su forma, es buenísimo por su silencio y capacidad de transportación. No tiene pinta de juguete sexual por lo que no violenta a las más recatadas y estimula zonas que en el coito no se tratan con específico cariño; interesantes resultados. Hipoalergénico, tiene la ventaja de que no está hecho de jelly, látex o “skin”, como el resto de los juguetes y dildos, por lo que los posibles efectos de rozamiento y alergias son eliminados además de que es muy fácil de limpiar y conservar libre de polvo. Tampoco se consigue en México, pero se ordena fácilmente en línea. Creo que es el mejor regalo que le he hecho.

4) Fetish

Otros buenos regalos fáciles de armar para tu significant other incluyen:

- fragmentos de un metro de largo de cuerda de algodón: se consigue en las mercerías en varios colores, dulce al tacto y la vista, no provoca marcas de rozamiento. Es buenísima para “mi primer juego bondage” y lograr nudos fuertes pero fáciles de desatar sin problemas de hebras o hilos sueltos, como sucede con las de nylon o plástico.
- Aceites para masaje con efectos de calor: prenden la zona y a la persona muy efectivamente.
- Ticklers: casi cualquier objeto con textura se puede convertir en tu amigo en la cama; prueba las plumas o el terciopelo sobre zonas poco probables para producir reacciones.
- Blindfolds: suena a cliché, pero vendar los ojos hace que el resto de los sentidos se tornen mil veces más sensibles. Desde máscaras para dormir hasta vendas perfumadas, hay de todo para lograr que esa experiencia sea placentera para ti o tu pareja. Barato, accesible, y recomendable.

Esta fue una selección de estos objetos se irán envolviendo estos días con distintos remitentes. Cada uno tendrá como comisión probarlos y reportar sus experiencias a su servidora, así que esperen un post número dos acerca de las goodie bags.

Pues eso, querido público, que sirvan estas palabras para inspirarlos un poco esta temporada de frío y regalos ñoños. Su vida no tiene que ser ni fría ni ñoña, ni hoy ni nunca. Si tienen más cositas entre sus favoritas, por favor compartan en los comentarios.

Salgo de la ciudad y de línea hasta enero si es que sobrevivo las intensas celebraciones que me tiene preparadas el destino.

De mi parte, felices fiestas, encuentros y rounds. Tómenlos con seriedad, con pasión y en exceso, como debe de ser.
Exceso, no lo olviden, ja. Love u all.

 

PS: Tengo que quejarme, como Talina, que cuando escribo cosas bonitas nadie comenta nada. Malditos. No importa, las cochinadas no se detienen. Bitches!

Silencio

David Lynch - Angelo Badalamenti - Silencio

Después de 3 semanas de estar viviendo con B en diferentes latitudes de este nuestro hermoso país que incluyeron a) su casa, b) un hotel en el DF, c) la casa de una amiga suya en Zapopan, Jal., y de comparación de experiencias, se decidió una cosa de manera bastante tajante: no hay sexo para mí en situaciones de potencial daño social (donde conocidos puedan escucharnos) porque hago demasiado ruido. Bu.

Me sorprendió gratamente (y dio mucha envidia, también) cómo B puede lograr un “mute” casi perfecto en actividades de cama. Puede estar retorciéndose de placer mientras de fondo se escuchan los grillos cantar; o se le ponen los ojos en blanco, hace una mueca violenta y luego… silencio y cansancio post orgasmo. O sea, para ella sí hay sexo, sólo por sus habilidades extra humanas de mutismo.
Bu.

Yo no puedo; nada más no puedo y mi incapacidad la descubrí después de intentar coger en lugares públicos literalmente públicos: yo gimo, jadeo y gritoneo con mucha naturalidad sin ánimo ni posibilidad de controlarlo. B dice que es exhibicionismo y yo le juro que no, que simplemente NO puedo evitarlo; me excito y al mismo tiempo ensordezco a mis propios ruidos.

Bueno, y a todo esto, ¿y qué si nos oyen?

En nuestra estancia en el hotel del DF, como todo en esa ciudad, nuestro cuarto era chiquito y estaba al final de un pasillo estrecho. La segunda noche ahí, mitad de la madrugada, me despertaron los jadeos y grititos de una pareja en obvias labores de coito. No me moví, porque B estaba tan cansada que era imperativo dejarla dormir, pero estuve escuchando los ruidos por unos 20 minutos; algunas veces parecían muy próximos y otras eran como susurros. Me consta que ella se vino al menos dos veces, ja.
Al día siguiente, R me dijo que él también los había escuchado pero muy a lo lejos (dos pisos abajo!!); B ni cuenta se dio.

La reflexión posterior fue que escuchar, solamente escuchar, a mí no me parece divertido, quiero decir, estimulante. Ver por sí solo tampoco me lo parece (porno mute o con fondo musical no es lo de hoy, por ejemplo) y que, incluso, la combinación a veces tampoco funciona (soy una voyeurista muy particular). Escuchar gente coger no me pone ni nerviosa, ni ansiosa, ni nada, excepto, claro, irritada, en el caso de que sus gemidos me hayan despertado.

Como sea, por más que exponga mis puntos, B se niega a arriesgarse a que una carcajada obscena de mi parte rompa el sueño y la tranquilidad de nuestros vecinos.
Comportarme es horriblemente aburrido… y frustrante.

Pero dormir con ella tampoco está NADA mal, je.

Ustedes qué opinan de un poquito de contaminación por ruido no deseado de las actividades de cama ajenas?
Acéptenlo, no va a matarlos! ja.

Confesiones de una grinch

Acabo de tener una conversación terrorífica con B sobre algo que racionalmente no debería causarme ningún problema: la navidad. Sí, este issue que en este espacio se ha mencionado en anteriores ocasiones me vuelve a perseguir ahora con más fuerza que nunca:

“Mi mamá cumple años el 24 de diciembre”, dijo B y ahí fue donde me di cuenta que todo lo que yo conocía hasta el momento como la celebración navideña debe llegar a un nivel de hardcorización importante si, además, la anfitriona se festeja entre el pavo y los regalos.

Todo comenzó con la presuntamente inocente frase de “quiero poner un pinito” y nada, mi semblante cambió al punto del vómito; dije: “soy fóbica”. Ella se detuvo a esperar una carcajada que nunca llegó y, después de una hora de rollo, acabó en “vale, si es así de traumático, no habrá pinito!”.

A B la adoro y me encantaría no ser un ente socialmente inepto, incapaz de asistir a esos eventos sin llegar al ataque de pánico. Yo la quiero, en serio, pero un pinito de navidad en mi casa es algo que nunca ha corrido por mi cuenta y que si dependiera de mí, jamás sucedería.

El último pinito que mi madre puso fue cuando yo cumplí 11 años; no recuerdo qué evento desencadenó la reflexión (correctísima) de que lo del pinito no era más que una gastadera innecesaria de tiempo, dinero y esfuerzo que llevó a que la tradición fuera superada.

Creo recordar que cuando vivía en Juan Ignacio, Eunice se empeñó en poner un pinito cierto año y que, hasta eso, no le quedó feo ni yo intenté incendiarlo. Luego salió del país pero antes me dejó los regalos muy bien acomodados debajo: uno para mí, uno para Greta (la perra). “No se te ocurra abrirlos antes de Nochebuena!” sentenció al despedirse y yo aseguré que no tuviera pendiente, que eso no sucedería.
Tan así fue, que cuando regresó de viaje y me preguntó por los regalos (un 9 de enero o algo así) yo recordé su existencia. … Ajá, así me pasan a mí las Navidades… si alguien no me las echa en cara, puedo obviarlas porque también es el tiempo de posadas, cuando acompaño a H a la suya o puedo presumir de mis habilidades dancísticas en eventos no religiosos. There u go.

A B yo la quiero, mucho, y quisiera decirle “sí!” a la idea de poner el pinito e incluso agregar un “y yo pongo la estrella!” al final de la frase. Me siento genuinamente mal de ser incapaz de conceptualizar el evento como algo nostálgico, melancólico o remotamente feliz… muy a pesar de que prometió comprarme un pinito color rosa. Ajá, rosa.

Yo la quiero mucho, y hoy me siento miserable por no poder compartir con ella esos momentos en los que su habilidad plástica se explaya al punto de colocar un nacimiento “con todo el fucking pueblo judío representado” en las faldas de su super pino, contra el cual otros palidecerían.

Yo la quiero, pero hay ciertas cosas, como lo de ser socialmente adecuada, que nunca se me han dado del todo. La hipersensibilidad incontrolable es el síntoma más cotidiano en cuanto se acerca la N… con B en mi vida, ahora también será la oportunidad de hacer nuevos recuerdos donde no los hay, compartirme, experimentar. Hay posibilidades de pasársela bien siempre, verdad?

Yo la quiero mucho, pero su esencia de familia es algo que no puedo procesar en estos momentos en los que al verla vestida de rosa, con sus calcetas de rayas naranjas, me pongo a pensar que esa niña linda, la que me hace sonreír tanto, lo único que me pide para ser feliz y sentirse en casa es un fucking pinito el cual yo detesto con toda mi alma.

I really do.
Soy una mala persona.

Yo pensé que realmente había cambiado, resultó que sólo me mantuve en hibernación; la grinch en mí tiene aún mucho qué decir.
B. La quiero mucho.
Asunto pinito: quiero intentarlo.

También dijo que si no tengo con quién pasarla, me vaya con su familia en nochebuena. Su familia, damn, acabarán adoptándome cual perro callejero porque eso siempre pasa cuando menciono que en mi casa no celebramos navidad y mi madre no sabe rellenar un pavo:  tías, hermanas, madres y abuelas dicen al unísono “aaaaaaaaaaawwwwww, pobrecitaaaaaaaaaaaaa”.

Here we go again.

Sex management

Estoy aquí tratando de lidiar con la furia desatada que se me metió después de que mi novia se quedara dormida ayer en plena sesión de cachondeo. Ajá, estábamos en eso cuando ella simplemente se quedó dormida y su respuesta a mi mucho afecto bajó a cero.

De entrada pensé que era en broma pero cuando noté que era en serio, muy en serio, la llamé por su nombre completo, que sólo se usa en casos de extrema necesidad, al que además agregué un “carajo!” en semi-grito.
Su respuesta: ninguna.

Ahí estaba mi angelito, medio encuerada, hecha ovillo sobre mi cama, eso sí, con una sonrisa que se comía al mundo, diciendo cosas como: “mmh… cariño… ” y una palabra que descontextualizada sonará extremo ridícula: “caperucita”. Huh?
El problema escaló a mayores, porque no sólo se durmió, sino que entró en modo comatoso en el que es casi imposible de despertar.
Tardé muchos nombres completos y unos 20 minutos en efectivamente regresarla al mundo.

Cuando lo hizo, ni siquiera recordaba lo del cachondeo, lo que me indica que estaba dormida MUCHO tiempo antes del coma y que es muy efectiva besando en estado de sonmolencia profunda; notas mentales. También dijo que lo del nombre completo suena muy agresivo. Sus quejas fueron recibidas.

Ahora viene lo de la racionalización, derivada también de una plática que tuve ayer con M. El chico estuvo viviendo efectivamente con C por una semana y su conclusión al respecto quedó en algo como:

“… ya me dolía el pito y a ella le valía madressss!”

Auch. Qué pedo con las mujeres que llegamos a equiparar el sexo con el deseo en general?
M me platicaba que el día que C se enojó con más intensidad y furia desatada uno en que él llegó de la escuela y escuchó a C en la ducha. Aquí acaba su recuento de la anécdota porque según dice, llegó tan cansado que se recostó y se quedó inmediatamente dormido. Los gritos de C lo despertaron un rato después.

“!!!!!!!!! Yo te estaba esperando en la regadera!! Pensé que te meterías conmigo, hasta acabé de bañarme más rápido para poder hacer cositas contigooooooooo!!”

La ecuación es sencilla:

hay una oportunidad + tú no me coges = no me quieres!!!!

Verá usted; mi inteligencia de mujer madura y segura de sí misma me lleva a pensar que eso es completamente idiota porque, bueno, C tiene 18 años, pero creo que después de lo de ayer es sencillo identificarme. También debo pensar que NO tenemos esas juventudes y que si B se queda dormida es porque, bueno, en algún momento hay que dormir en lugar de coger TODO el tiempo.

Por otro lado, ella está en el DF a partir del miércoles y yo la alcanzo el viernes; ante su pregunta meramente logística de que si vamos a quedarnos en un cuarto con R (su joto mayor) o si yo requiero, por mis actividades sexuales, más privacidad, me quedé pensando.
Para ella será el sexo tan importante como para mí? Llegará a la ecuación de que si no me la cojo, no la quiero? Ella habrá terminado con honores la secundaria emocional?… estaré oficialmente loca?

No quedamos en nada; yo no le pude prometer que podré pasar DOS días sin cogérmela. Fui honesta. Dijo que haría reservaciones.

Me enojé porque B se quedó dormida y no sé ahora mismo si es porque mi yo interior pensó algo como “no me desea!” y de ahí no ha salido, o porque realmente sí me preocupa demasiado que si logra dormirse en esos momentos, qué pasará cuando la mando de regreso a su casa agotada hasta la última rayita de la pila y se niega a poner como ruido ambiental para su viaje algo que NO sea Bebel Gilberto.

Ya no estoy enojada, ahora estoy preocupada por mi salud mental.
Qué inseguridad la mía… ingas.
Voy a llamarle.