Rómpeme 10 March 2007
Tú-tú, que estás leyendo esto: es tu oportunidad.
No soy muy dialógica, lo sé, lo del soliloquio se me da con elegante soltura porque nunca he sido buena escuchando a los demás y menos tomando sus “críticas y consejos”. De entrada y por salida, yo tengo la razón siempre y nadie me la discute. Pff!
Que a qué viene esto? Simple, quiero saber qué piensas tú; tú pones el tema y yo el exceso.
¿Por qué me lees? ¿Qué encuentras de maravilloso, emocionante o molesto en este lugar?
A ti, que el tiempo pasa y dices que me extrañas, ¿qué extrañas realmente?
No me considero imprescindible de ninguna manera, menos añorable de ninguna forma.
Tú, tal vez estás ahí y todo este tiempo has estado pendiente de lo que hago, de lo que me pasa, de a dónde voy y con quién… ¿qué carajos haces interesándote por mi vida? ¿No tienes una tú llena de gente bonita y que te quiere? No? Ja!
Hoy abrí los comentarios anónimos en este blog por tiempo limitado así que, abusa, ataca, dispara, dime lo que no has podido decirme nunca que yo leeré y me quedaré con cara de pendeja pensando en qué hice para merecer eso; prometo contestar de manera educada.
Por petición popular, la pelota está de tu lado, Miss/Mr Anónimo.
Habla tú, hoy quiero escucharte.
Grítame o susúrrame al oido; es hora que tú rompas el silencio.




