Archive for redonda

Los zapatos de Mariana

Memoria recuperada: 15 de noviembre de 2005, Festival del Barrio Antiguo. HB me recordó a Mariana.

En mi mano el celular vibró como esperaba. La alarma me decía que tenía que ir directo al teatro, era de vital importancia estar al menos 15 minutos antes para recoger los boletos y esperar a los chicos; a ver cómo me abría paso entre la gente apiñonada que se balanceaba, aplaudía y hasta bailaba con el ritmo de los timbales, las tumbas, las trompetas mientras coreaban "Los Aretes de la Luna" a todo pulmón, con sonrisas auténticas y sin darse cuenta de su alrededor.
Los niños señalaban para todas partes: a los globeros con sus cargas de plástico y helio, a los juegos mecánicos de colores estridentes, al payaso de pantalones despintados, aquellas luces, los premios de los dardos. Un par de ellos se irían a casa con alguna cosita barata, hartos de algodón de azúcar, con la ropa llena de mostaza, y se quedarían dormidos inmediatamente en sus cómodas camas; los más, no tendrían más que un recuerdo borroso de esa noche.
Olía a feria; un poco a dulce de leche quemada y churro relleno, a demasiados puestos de enchiladas juntos, a la cebolla asada, a hot dog frito en aceite viejo. Fue entonces que noté que no había cenado y que no habría momento dedicado en el plan para hacerlo, pero no era relevante, tenía que moverme.

 

Entre muchos con permisos me abrí paso hacia las escaleras detrás del escenario. Iba perdiendo el sonido mientras avanzaba hasta que finalmente la sonora enmudeció a mis espaldas y, con ellos, el público, la feria y los niños. Entonces estaba sobre la explanada y todos los colores comenzaron a cambiar. Parecía ser más de noche sin todas las luces; la gente caminando dejó de serlo para convertirse en individuos de menos de 23 años vestidos en ropa estrafalaria, a veces obscura y otras brillante, que parecían tener prisa por llegar a ninguna parte. Las chicas con mucho maquillaje y ellos con un cabello que desafiaba a la gravedad. Podría decirse que la posmodernidad hecha moda, pero era más bien un grito generacional que nadie era capaz de escuchar en una manifestación nocturna sin mucha orquestación.

Era tarde, veía el reloj y esperaba, esperaba. Los chicos finalmente dijeron "vamos para allá" y decidí ir por los boletos así que me desperecé y caminé hacia la fila.
 
Fue entonces cuando te encontré y cuando me hiciste sonreír desde adentro, cosa que tenía mucho tiempo de no pasarme. Te ví entre un grupo de otros 3 y me dirigí hacia ti; incluso antes de llegar yo ya tenía los brazos abiertos para que te acomodaras entre ellos y me abrazaras muy muy fuerte. Dijiste mi nombre y lo hiciste; me apretaste y me sentí tibiecita. Por un momento, ese, olvidé lo que nos había mantenido separados por más de 3 años; nosotros mismos.

-¿Qué has hecho, cómo estás?..

Imposible. Con eso me fue suficiente para sentirme nerviosa, ansiosa y para recordar esas sensaciones que siempre has despertado en mí y que nunca he sabido acomodar, ni controlar, ni soportar. ¿Cómo sabes tanto de mi vida?, ¿por qué no me has buscado en tanto tiempo?, todo era una gran pregunta que no iba a salir de mi cabeza. Ibas con alguien a quien no me presentaste "porque no vale la pena" y cuando te dije que si me acompañabas por los boletos, dijiste que no y procediste a despedirte.
Para no hacerte el cuento largo, los monosílabos no fueron con intención de molestar; tampoco mi frialdad y mi súbita asfixia cuando dijiste bueno, nos vemos.

-¿Cómo vas a encontrarme?, te pregunté.
- Como lo hice la primera vez, por casualidad, contestaste con una sonrisa, y te alejaste.

Me revolviste de nuevo el alma que tan tranquilita había estado. Aquí me tienes, turbada, escribiéndote esto, porque la grieta que abriste afuera del teatro esa noche, permanece abierta y me llevó a escarbar más en ella. Lo que encontré, bueno, trataré de explicarlo.

Recogí los boletos y como me había sobrado uno, escogí a la primera niña linda que se acercó a la taquilla y se lo regalé. Me sentí una buena persona cuando vi su cara de emoción e infinita al decir "GRACIAS" y correr con sus amigas a enseñárselo entre gritos ahogados. 

Llegaron los chicos y entramos al teatro. Los lugares que nos dieron eran realmente buenos y bien ubicados. Todo iba muy bien; les platicaba de mi reciente viaje, saludé a otro par de amigos y gente que tenía muchísimo tiempo de no ver, pero todos los acontecimientos de la noche se resumen en el momento cuando a mi lado se sentó Mariana.
Yo no conocía a Mariana, pero ella iba a enseñarme algo esa noche.

Llegó con otras 4 niñas, todas vestidas a la usansa ochentera y con peinado ad hoc. Sus ojos chiquitos perfectamente delineados en tonos negro y turquesa tornasol, sus labios húmedos con gloss rosa, rubor del mismo tono y dos gotas de brillantina plateada que colgaban de la raíz de sus párpados amenazando con caer realmente sin intentarlo. Debería tener unos 18 años y, por supuesto, ignorar todo lo que despertaba en mí con el solo hecho de acercarse.

Mariana usaba pantalones pesqueros entallados y un blusón coral con alguna leyenda que no alcancé a leer que se ceñía a su cuerpo con un cinto obscuro que colgaba libre sobre su cadera, al lado derecho de su cuerpo.
Estaba ahí, despreocupadamente sentada, cuando cruzó las piernas dejándome ver un espectáculo que en su exuberancia era imperceptible para todos, menos para mí, que estaba en primera fila, completamente embelesada.

Traía un par de tacones perfectos; vestían sus preciosos y magníficos pies como un guante brillante, sensual, que los constreñía y los ofrecía a mi mirada, a mi imaginación, a mis deseos. En ese momento, empecé a salivar y no podía dejar de ver esos pies, el reflejo del material plateado sobre el asiento de enfrente y las grietas que tenían en su superficie. Sus movimientos, cuando se revolvía en la silla, me permitían verlos desde otros ángulos; ahora sobre el suelo, escondidos detrás de la butaca, de lado.
En una de esas posturas que eran para ella completamente intrascendentes, su pie derecho quedó frente a mí y su zapato brillante me apuntaba.
Ví ese stilleto abalanzarse sobre mí y yo quería tocarlo, estrujarlo contra mi piel desnuda y lamerlo, guardarlo entre mis manos como a una paloma caída, olerlo y ser penetrada por él.
Ahí tuve una revelación que nunca antes me había encontrado en el camino y me lo dije asustada: esos pies me estaban excitando, mucho; esos tacones me tenían exhalando con dificultad y los reflejos que despedían, me mareaban.

Seguía inmóvil con mi alma fija en esos tacones cuando las luces se apagaron y el concierto comenzó. Yo no dejé de saborear esos pies; ella se paró y comenzó a corear las canciones pero cada haz de luz que la tocaba rebotaba en sus tacones y con ellos, a mí.
La banda abridora cantó como 5 canciones y las luces volvieron a encenderse. Ella estaba agitada y reía; su piel húmeda de sudor brillaba junto con sus tacones, sus amigas la abrazaban y reían con ella. Entonces volvió a tomar su asiento y ese tacón volvió a retarme.

No pude resistirme.

- Perdón, ¿podría tomarle una foto a tus zapatos?

pies mariana

History Repeating

They say the next big thing is here, that the revolution's near,
but to me it seems quite clear, that it's all just a little bit of history repeating-
Propellerheads, "History Repeating"

A mí la paranoia no me va y soy una chica de costumbres, rutinas y pequeños rituales. Por eso, quisiera hacer un post conmemorativo y en agradecimiento a esta nueva etapa de Pornpops, una donde la independencia es la novedad, y que mi coronita aparecerá de ahora en adelante en tono ultravioleta.

Se me presentó la oportunidad de darle una casa propia y subirle el volumen de voz al blog y decidí aceptarla simplemente porque vino de la nada y de personas que creen que lo que escribo aquí puede valer cacahuate. A ellos, muchas gracias.
También es buena estrella, cierto tipo de suerte y el premio de ser consante e incisiva. Adorable, modesta y súper humilde, claro.
Quisiera celebrar que la mudanza está completa, que ahora transmitimos de diferente plataforma y que el proyecto Pornpops dejó de ser una iniciativa por completo mía.
A ellos, que me donaron su tiempo y esfuerzo para que esto fuera posible, muchas gracias.

La asesoría técnica de Rebba es más valiosa en este momento que todas mis cremas juntas y ella está como front runner en la quiniela de mi persona favorita porque investigó, no durmió, comió frente a la computadora y finalmente encontró los "cómo" a todas las interrogantes que se presentaron en el proceso de muda-evolución.
R. se encargó de registrar el dominio desde una Blackberry en un supermercado de Veracruz mientras TonyD regaló espacio virtual e instaló todo lo referente y necesario a Wordpress para que tú estés leyendo esto.

La evolución de Pornpops pasó como todo lo que le pasa a Pornpops: sin que yo me diera cuenta y/o lo pudiera controlar. A ellos, muchas gracias.

Seguimos entonces sin interrupciones con esta nuestra pequeña celebración que moveré de sede en unas horas al Café Iguana. Haré OTRO de mis sueños realidad.
Los comentarios estarán moderados por un tiempo, mientras el sistema aprende que ustedes son mi querido público y que, por ende, pueden opinar cuando y lo que se les de la gana.

Viva Pornpops con su nueva cara y diferentes calzones!
Love u.
Gracias.

PD: Arent WE FAB!?? =) Próximamente, BlogStar material!

Happy endings

Me encanta reportar buenas noticias; o, mejor dicho, finales felices a situaciones de zozobra, a estados de crisis.

El miércoles me sentí tan mal que tuve que declarar estado de emergencia y no ir al concierto de Aerosmith. Los eventos de esa tarde me hicieron pensar que había algo tan seriamente mal conmigo que al día siguiente llegué con una hoja llena de clavecitas a los laboratorios Moreira con toda la intención de tener una certeza.
Le leí las siglas que mi hermano me dio a la señorita que a su vez alimentó a una computadora que imprimió mi total y el desglosado de exámenes. “Necesitas ocho horas de ayuno, así que hasta mañana en la mañana, abrimos a las 7“, dijo, muy cordial.
Yo me fui a mi clase de baile y fue hasta allá que abrí la hoja para enterarme que mi hermano me había mandado a hacer TODOS los exámenes que son requisito para sacar una tarjeta de Sanidad!!
Yo muy digna le llamé para gritarle que de una vez hubiera pedido mi ficha, que me hubiera dicho y preguntaba por el combo, que lo de zorra me lo dicen muy seguido pero nunca así de serio y demás cosas. “Queremos saber si estás bien, es todo“, dijo muy serio, “cuando tengas los resultados me los forwardeas“.
Ayuné, entonces, para tener sangre útil para los exámenes entre los que se contaban los de HIV, sífilis, papiloma, otras enfermedades transmisibles y, ejem, una prueba de embarazo. Me sacaron un total de 5 tubos de sangre que tardé un rato en recuperar.

Happy endings; no tengo nada =) y tampoco estoy embarazada. Claro, lo que a mí más me preocupaba era esto último.

Desde el sábado he regalado un total de 40 cd’s, más o menos. Decidí que el archivo muerto tenía que irse y separé los discos que tenía más de dos años de no tocar. Me quedan como otros 30, si te interesa saber cuáles son, deja un comentario que mientras puedas venir por ellos, son tuyos g-r-a-t-i-s. Acepto DVD’s de karaoke en intercambio, preferiblemente de bandas ochenteras o baladistas tipo Marisela. Im not kidding.
Evoluciono en el arte del ridículo y me di cuenta que mi tesitura de “grito entonado” es perfecta para “I just died un your arms tonight” de Cutting Crew y “Video killed the radio star” de The Buggles además de, ya sabemos, “No me queda más”, de Selena y “Vasos Vacíos”, de los Fabulosos. Clásicos.

Happy endings para mis discos que ahora están con gente que los quiere y los escucha; disfrútenlos.

Hoy finalmente levanté el teléfono para decirle a mi ex-suegro lo que ya leyeron antes. Mis pesquisas fructificaron el pasado miércoles y conseguí un email que me contestó el viernes donde me enviaba sus actuales teléfonos y me decía algo como “nos encantaría hablar contigo también!“.
Hoy le llamé, le dije hola y no me reconoció, pensó que era una de sus clientas o algo porque dijo “buenas tardes, con quién tengo el gusto?”.
Yo no dejé que hubiera un solo momento de silencio incómodo y cuando la conversación llegó al punto de “… es que como desapareciste de un día para otro…” le aseguré que había sido para bien y que las evoluciones exigen espacio.
Me preguntó por mi familia y le dije que mañana es el examen profesional de mi hermano, que estamos muy orgullosos de él; que me fui a Europa, que bailo mucho mucho y que tengo el pelo muy largo!
Me contó que ya tiene tres gatos “a mí que no me gustan los gatos!” y que la abuela está de visita en su casa este fin de semana.
Sabes que te queremos mucho, sin importar las cosas que pasan y en las que no me meto”, dijo, así que le mandé muchos besos a la familia (menos a ti) y acabamos en un “llama si necesitas algo, pero mejor llama si no necesitas nada y nada más quieres saludar“.
Los quiero“, “Nosotros a ti; no se te olvide, cuídate“.

Valió la pena buscarlos hasta debajo de las piedras. Escuchar una voz cordial y que no juzga mis acciones posteriores a una de las cosas más difíciles que me ha tocado hacer en la vida me reanimó mucho.

Happy endings que incluyen voz entrecortada y ganas de llorar.

Happy endings que son como nuevos comienzos, puntos de quiebre enriquecedores, llenos de matices y layers, como una cebolla que a huevo te va a hacer llorar… y luego sonreír.

Algo así me pasó hoy, que me di cuenta que puedo ver tus fotos sin sentir nada negativo; que por primera vez no me apresuré hacia la tecla DEL cuando encontré un par de tus sonrisas entre las mías. Incluso pensé que se veían bien juntas.

Happy endings, porque mis heridas cerraron rápido.
Sané como del hoyito de donde me sacaron sangre el viernes a las 7 am, mucha sangre, y solo tuve que recetarle al corazón lo mismo que la enfermera me dijo que le hiciera a mi brazo:

“mantenlo en alto mínimo por tres minutos, la coagulación se encargará del resto y te sentirás mejor. No hagas esfuerzos con él porque la herida se te puede reabrir y salirte un moretón”

Cuánta razón tenía ella.

Happy endings, mi corazón y yo estamos bien.
Tú… bueno, esa es otra historia. Una que quiero ignorar por mucho tiempo más. Más. Más. Más.

Eco.Eco.Ecoooo. Ja

Cumplido II


Algunas veces escuchas las cosas más reveladoras de las personas que menos lo esperas… en los momentos más chistosos.
Esta cita me derritió el corazón (y me dejó con la boca abierta tanto rato que creo que me hiperventilé):

“… Tú no le pides nada a nadie, tienes un trabajo que disfrutas, haces bien y te pagan chido, haces lo que quieres a la hora que quieres, te vales por ti misma, nada te detiene… eres una mujer completa, recuérdalo siempre”- Mr.E
….

Considerando lo machista que Mr.E puede ser (con mayúsculas), aunado a que nos encontrábamos en una discusión sobre el sexo femenino en la cual él intentaba discernir-explicarme las diferencias entre una mujer, una portadora de vagina y una víctima del coño (sus palabras, ajá), utilizando ejemplos y contraejemplos, no me esperaba tal muestra desinteresada de cariño. En vivo, y a todo color.
Lo dijo seguido, sin reírse y luego me abrazó.

- Lo dices porque me quieres…
“Lo digo porque es cierto y te callas”

Así, de huevos. Creo que es lo más cercano que llegaré a un “te quiero” salido de su boca EVER.

Por otro lado, C(ch) me escribe desde Inglaterra:

.: … el otro día hacia yo recuento de mis personas favoritas de México (luego de que alguien me preguntara acá ya sabes como hay gente chismosa)… el caso es que vos estás en el top 5 incluyendo familia y amigos ;)
>>.: por mi estilo, glamour, humildad, sonrisa arrebatadora, capacidad de baile y buen gusto musical?
.: por todo eso y más m’hija. Si sos a toda madre vos… como pocas en verdad

WOW.
Los hombres de mi vida están poniéndose súper querendones de la nada. Dos el mismo día, quién seguirá?…

Algo en el aire? Crisis de los treinta? Celo animal?

Me da gusto que tengan esos gestos desinteresados y se dejen consentir como consecuencia.
No lo entiendo, verdad, pero creo que ellos tampoco me entienden la mayoría de las veces.

Lingüística de los sexos; las mujeres somos de Venus, que no?

No lo digo seguido, pero les tengo algo: un Te quiero para cada uno.
Sincero, desde lo profundo de mi corazón.

.. O mi coño, según consideren (basado en experiencia o simple intuición) dónde se encuentra el origen de mis más profundos sentimientos, ja!