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… a tus zapatos.

En este mundo confuso y tétrico que parece ponerse peor cada minuto, lo más inteligente es establecer alianzas y relaciones de negocio-beneficio duraderas, leales, fuertes como rocas. A pesar de lo misántropa que me pueda ver -a veces demasiado seguido-, no puedo negar que yo no sería lo que soy sin mis múltiples manos derechas, cómplices en actividades delictivas y proyectos de todo tipo.

Estamos aquí, juntos pero no revueltos, para traducir en maravillas las más delicadas situaciones, por eso es hora de reconocer los talentos individuales de aquéllos que me rodean y me han apoyado en tantas formas y ocasiones. Siguiendo el adagio de “zapatero, a tus zapatos”, es vital saber a quién dirigirse para obtener los mejores resultados en el menor tiempo y por eso:

  • me pongo a dieta y en manos de HB al mismo tiempo; él me cuenta calorías, analiza raciones, hace calendarios y señala resultados. Confío en su infinita sabiduría en cuanto al tema y en su apoyo incondicional para llegar a la meta. También con él tengo las pláticas más vulgares que puedo mantener en público y privado.
  • mis referencias musicales siempre tienen tintes de CL; él se encarga de bajar 800 canciones para señalarme las que finalmente debo escuchar y casi nunca se equivoca.
  • si es software lo que requiero, Rh peina mar y tierra para encontrarlo, nada lo detiene y es más efectivo que todos los de PirateBay juntos.
  • para asuntos emocionales y personales, Mar está siempre dispuesta a gritarme por Gtalk, a hacerme llorar en dos minutos, a felicitarme de corazón y decirme que me quiere cuando aplica.
  • mis necesidades de hardware en audio y video son siempre bien evaluadas por mi hermano, quien debería dedicarse al tráfico de pantallas de plasma si lo de la medicina no pega.
  • la zona del chisme, la mala vibra y las venganzas a proyectar está cubierta por Re quien tiene las habilidades maquiavélicas necesarias para señalar los puntos flacos y estrategia para atacar
  • yo no compro ropa alguna si no va Ang conmigo para decirme las netas como “se te ve la panza”, “tus tetas están aplastadas” o “esa falda te la compras o te dejo de hablar” porque a pesar de que yo pueda dudar, ha probado tener el mejor gusto a la hora de prendas caras
  • el señor Hmlstrs es el perfecto compañero de supermercado; se ha memorizado cosas como “porcentaje de ingredientes activos” de todas las etiquetas existentes y puede elegir a la primera el pan más light, el queso menos grasoso, el papel higiénico más blandito y barato
  • para complicidad completa y compleja cuento con B quien no necesita más explicaciones que un gruñido, un suspiro o un guiño para decir “vale, no vamos” sin requerir más argumentos
  • para juicios adultos e imparciales acerca de cualquier tema tengo a RMH quien con la más calmada expresión puede desenredar toda circunstancia que me tenga alterada y emitir una resolución con una sonrisa en los labios
  • DEMO es un cómplice en muchos sentidos, tenemos años ejerciendo la honestidad y el apoyo mutuo; compartimos viajes, conciertos, tardes, chelas y secretos que no le hemos dicho a nadie más
  • para mariconadas, manualidades y bellezas en tercera dimensión, Nina es la mejor; se encargó de personalizar mi saco, de diseñar y construir mi colgante de celular, entre otros

Para ellos y todo el que pregunte, me gusta ser la referencia pornográfica, ortográfica y pop; es lindo ser apreciada y que reconozcan mis innumerables talentos y amplísima experiencia en esos derroteros.
Por todo lo anterior, me da inmenso gusto cuando preguntan “quién es tu psiquiatra, acepta pacientes?”, porque sé que soy un trabajo bien hecho!

A esta lista breve, que también deja a muchos fuera por situación de espacio, quiero agregar a Talina, quien en su infinito talento y actual desocupación se dedicó del proyecto pimp my blog, que incluía actualización y template. A ella, sumada a Tony D, quien está convencido de que todo lo que hago/digo/pienso es maravilloso, por ser mi host y haberme regalado el dominio de CanCanCook, todas las gracias del universo.

Así, cada quien a sus zapatos; yo seguiré publicando mis juicios infundados en este sitio porque es casi casi mi destino manifiesto y dejaré lo que no entiendo para aquéllos que lo dominan.

… como las matemáticas.

PD: Los que leen esto en RSS, asómense al nuevo diseño!
PD2: Los que no han visto CanCanCook, háganlo; es un universo paralelo libre de porno y lleno de color.

I can cook

2320552679_5aa8722753.jpgAlgo que tengo muy presente en esta vida, en todo momento, es que mi deber inherente como ser humano es hacer algo con el -limitado- talento que tengo, disfrutar lo que soy, y dedicarme a ser infinitamente feliz; sonará poco filosófico pero creo que honrar a la creación es lo mío. Esta simple manera de pensar aún cuando es lógica y sin dobleces, suele tener detractores porque se me tacha de rayar en lo hedonista pero, bueno, no puedo impedirlo; mi naturaleza llama y yo la escucho en estéreo.

En este sentido, la frustración me pone mal, tengo como deporte soñar despierta, hablar sola, e imaginar que mis artistas favoritos son mis mejores amigos. Dice HB que lo nuestro es una rebeldía declarada contra la madurez; nos pasamos la vida en un mundo en el cual nos dedicamos a comparar tatuajes, viajar a lugares improbables y decidimos que pensar en nuestro próximo cumpleaños es una actividad dolorosísima. Aún así, yo no puedo quejarme, yo disfruto.

Estos últimos años me he dedicado a perseguir mis sueños uno por uno con diversos resultados, esto porque sigo sin ser asquerosamente millonaria. Lo anterior no debe decrecer el mérito de haberme graduado de hip hop dos veces y continuar bailando; las fotos de mi sala prueban más allá de toda duda lo feliz y orgullosa que estoy de hacer algo que probablemente se considere “poco intelectual”. A estas alturas de la vida, es mucho más factible que enmarque mi certificado de “aprobado satisfactoriamente” de la clase de baile que, por ejemplo, mi título de profesional. Y qué.

Mis alucinaciones diurnas muy seguido me hacen recordar a mi abuela entonando a todo pulmón, entre trompetas, contrabajos y trajes de charro, cuanta canción de José Alfredo Jiménez se sabía. Pienso en ella cuando reflexiono acerca de las cosas que me hacen feliz porque se parecen mucho a las suyas. Una vez que me da un reflector en la cara, B dice que me transformo; lo que creo es que el espíritu de María Eugenia me posee, más bien. No soy más que lo que mi abuela plantó en mí en tiempo récord, porque murió cuando yo tenía 12 años. Su ritmo interno sigue vivo aquí adentro y yo solo lo canalizo en medida de mis posibilidades.

Muy vívidos son también los recuerdos donde se balancea en la cocina entre cernidores y moldes de diferentes alturas siempre tarareando alguna canción, llevando el compás con los dedos. Mi abuela quería que yo fuera bailarina, cantante, música y que cocinara como los mejores, nunca vislumbró mi futuro como editora y erudita; tal vez ella tenía un punto. Me paró frente a su horno apenas pude detenerme por mí misma sin tocarlo y quemarme a ver cómo una rosca crecía, cómo las hojarascas se doraban, cómo se cristalizaba y casi desaparecía una cebolla en el gravy.

Luego hacía tés, infusiones y toda suerte de potajes aromáticos que dejaban la casa impregnada de laurel, a comino, por días enteros; también disfrutaba cuidando de su propia minihuerta de especias y cosechando higos, duraznos, mandarinas, manzanas, limones y aguacates, entre otras cosas, en nuestro patio trasero.

Ella era de tierra y la tierra le respondía cada que se le acercaba; yo planté un manzano una vez y nunca brotó. María Eugenia excavó exactamente en el mismo lugar, dejó caer las semillas y en menos de 6 meses un retador tronco con ramitas breves se levantaba con firmes raíces que siguen ahí después de 18 años. Era obvio que su intervención era necesaria para la creación de vida vegetal en el jardín y que mi papel era más bien contemplativo.

La idea de cambiar al mundo nunca se ha borrado de mi cabeza, y como dice Ana Pascal en Stranger than Fiction, recientemente he entendido que, solo tal vez, si voy a hacerlo no será en el Monterrey corporativo, la burocracia regia o por mis ideas transgresoras (que acaban dispersas en este blog), no:

“I decided If I was goint to make the world a better place, I would do it with cookies”

Eso.

Estos días he estado leyendo sobre personas que simplemente siguieron sus sueños sin importar nada más y sus inspiradoras historias me llegan; desde el chico filipino que acabó cantando en el Festival Viña del Mar con Journey después de que el guitarrista de la banda lo vio en YouTube, las audiciones de los bailarines de Ciara para su nuevo tour (que hacen que se me enchine la piel), y Diablo Cody, famosa por ser la única exstripper que ha ganado un Oscar a mejor guión original. Todos ellos tienen en común que siguen sus destinos y decidieron que cambiarían al mundo sin preocuparse por el cómo, explotando sus talentos, dejándose llevar y divirtiéndose mucho en el proceso.
My kind of people.

Pues bien; les comento que ha llegado ese momento en la vida en que puse manos a la obra: el sábado pasado tuve mi primera clase -intensiva- para obtener el título de técnico en gastronomía, o según dice el Chef, “master de cocina”. La carrera, de un año y medio de duración, contempla cocinas francesa, española, asiática, italiana, árabe, repostería y coctelería. Yo no puedo estar más feliz; mi abuela me estaría aplaudiendo por finalmente aceptar que vine a la tierra con un fin más trascendental que ser una blogger.

Qué tal “Chef P”?

Por lo pronto llevaré bitácora de mis avances -muy muy lentos gracias a mi incapacidad de pronunciar correctamente los cortes y platillos en francés- en mi nuevo blog llamado muy apropiadamente Can Can Cook, que es la celebración del colapso de todos mis anhelos en uno. B me hizo el banner y según el orden que le estoy dando, será como un curso de educación a distancia para todo aquel remotamente interesado en el tema. Es lindo e informativo y libre de sexo, ja.

El reto ahora es que mi nuevo giro de carrera coexista con el trabajo de tiempo completo, clase de baile, chambas de freelance, novia y una vida social de mediana intensidad por lo que puedo asegurarles que tendré muchísimo trabajo pero aún así encontraré (entre cacerolas y clases teóricas) tiempo para seguirles contando la historia.
Cualquier historia.

Como ésta, en la que yo decido cambiar el mundo de bocado en bocado, armada de galletas.
Besos acaramelados.

(fuente de foto)

Do you want to know a secret?


(WARNING: post re-meloso)

“Listen, do you want to know a secret?
Do you promise not to tell?
Closer, let me whisper in your ear… ”
- The Beatles

Cuando se conoce a B hay ciertas cosas que se pueden notar inmediatamente: no es una chica común y corriente, es muy seria, refinada y usa lentes chistosos como los míos, je. Si te quedas un rato más tal vez repares en sus manos delgadas y grandes, en su mirada inquisidora y su aire de free spirit.
Yo me enamoré de ella en tiempo récord un domingo cualquiera.
Hace unos minutos acabo de hacerlo por segunda ocasión.

Remontémonos.
La semana pasada, por sms, me anunció que el dentista finalmente le quitaría los brackets, esas malditas cosas culpables de que en TODA foto que se haya tomado de ella en tiempos recientes no sonría; todo un reto, pero hasta en los momentos más espontáneos lograba cerrar la boca y posar seria. Eso es algo que a mí en lo personal me traumaba porque la foto que tengo en mi oficina, sobre el escritorio, fue tomada antes de la ortodoncia y ella, claro, porta la sonrisa del millón de dólares (aquí al lado), producto de su misma esencia.

“Me los quitan el lunes”, dijo, y la imagen de su sonrisa en vivo y a todo color me emocionó mucho, mucho. Su cara es completamente otra con esa sonrisa de ladito, con todo y ojos que le hacen segunda. Si contamos, además, que estuvimos enfermas de gripes incapacitantes casi simultáneas y no nos vimos por 3 días, la anticipación era mucho más.

“Voy a besar a una mujer nueva!!”, dije, “me la van a cambiar y todavía no me aburro de ésta!!” declaré en estupefacción total, “YEIIIII!!!!”.
Hoy por sms me avisó que llegaría después del trabajo a la casa; yo contesté “ya eres nueva?” a lo que recibí un “YA!”

Yo, la verdad, sabía más o menos el efecto que tendría en mí ver a B sin frenos, pero el que me presentaran a mi mujer de nuevo fue algo maravilloso.

Abrí la puerta y me sonrió. Así, de ladito, como en la foto y yo salté a abrazarla. La besé largamente y cuando nos separamos dijo “wow”.

Me le quedé viendo como idiota otro rato, me reí nerviosa y pensé en bloggear eso, que tuve otro primer beso con la misma mujer, y que esta vez fue contundente, entregado, intenso y de “wow”. Sí, mi mujer tiene de regreso su antigua sonrisa, y también besa diferente; wow. Yo que no me había aburrido de la anterior.

La observé muy detenidamente mientras me contaba que será catsitter de una amiga suya, que debe no sé cuánto en qué tarjeta y que encontró un pino navideño que casi no lo parece para la casa. Mientras hablaba yo me guardaba cada detalle de sus muecas, de las comisuras de sus labios, de cómo hasta bosteza diferente ahora que nada la detiene a explayarse.

Su cara, sus ojos, su sonrisa, sus manos; ahora está completa.
Sólo nos faltaba, entonces, eso para estar en pleno y cotidiano “modo wow”.

Soy una chica con mucha suerte.
No puedo esperar a enamorarme por tercera vez de la misma mujer.

Ni por cuarta, quinta o enésimosegunda vez…

Adictos

 

 

adictoalsexo.jpg

‘Coz the remedy of all my pain
Is just one kiss-
“Kissalude”, Basement Jaxx

 

Una de las decisiones más relevantes que como seres humanos tenemos que tomar mientras llegamos a la muerte, a dónde más, es la de escoger un vicio. Éste, como puede inferirse, tiene que satisfacer ciertas condiciones porque no debe ser confundido con un hobbie, en ningún caso.

Un vicio es:

a) socialmente inaceptable / mal visto
b) económicamente comprometedor / ruina disfrazada
c) físicamente exhaustivo / malo para la salud
d) desaprobado en general /altamente reprochable
e) problemático y no compatible con la rutina
f) improductivo
e) avergonzante
f) todas las anteriores

Así, califican como ejemplos de vicio el ser un trekkie de miedo (si sabes klingon es aún peor), adicto a los gadgets, a las drogas duras (o suaves, de prescripción), al alcohol, al Internet, a la televisión, a la pornografía, etc… Un vicio se declara como tal cuando alguien hace énfasis en que la actividad en cuestión está absorbiendo más del tiempo lógicamente aceptable para realizarla y comienza a dominar la agenda, a cortarte el sueño, a volcar tu rutina, a arrugar tu semblante. En ese momento, es obvio que necesitas ayuda.
El problema se manifiesta de varias maneras y suele tener un efecto dominó sobre los demás ámbitos de tu vida porque estás enganchado y te es imposible (impensable) levantarte temprano para ir a trabajar, o cumplir con tus tareas, o cometes olvidos imperdonables (como dejar a tu gato encerrado en el baño), ente otras anécdotas obviamente patéticas.

Sin una guía, una rienda de cualquier tipo, es fácil para alguien con “personalidad viciosa” caer en las garras de cuanta sustancia o experiencia le brinde placer inmediato sin exigirle mucho. Te crees Dios, invencible y todopoderoso mientras obtienes satisfactores a través del vicio elegido previamente; cuando estás ahí nada puede salir mal, nada es feo o caro o inaccesible , son solo tú y tu vicio en eterna comunión fraternal. Si nadie entiende cómo es que eso sucede es porque son seres incompletos con mente cuadrada que no aceptan “otros estilos de vida”, verdad?

Luego llega el choque de realidad. Obviamente, lo siguiente es la vergüenza y el arrepentimiento. En algún punto te revientan en la cara el tiempo perdido, las actividades no realizadas, las mal atendidas, las completamente olvidadas, y la ruina económica y moral, además de las secuelas físicas.
En el mejor de los casos, sólo te das cuenta de que no has hablado con tus amigos, ni ido a citas con el doctor, ni le llamaste a tu madre en su cumpleaños, ni pasaste cuando debías por los boletos del Fórum.

- Tenemos que parar, esto no puede seguir así, tú tienes un deadline y yo no he ido al gym desde hace tres semanas…
- Pero yo no quiero!
- No es pregunta, es aviso, estaremos mutuamente vetadas hasta recuperar nuestra rutina de regreso, va? Nos URGE!
- (cara de perrito)… va, deal

Si ya es malo elegir un vicio, lo peor es escoger uno que tenga nombre propio, una línea de teléfono, exposición en puerta y clases de francés 3 veces por semana. Malo es también ser un vicio con clases de baile, trabajos de freelance, agenda de conciertos llena, una casa qué mantener y dos gatas qué peinar y llevar al veterinario… además de un hermoso blog que no se escribe solo.

Nuestro vicio es tal, que, a un día de nuestro intento por dominarlo, hemos recaído miserablemente. Strike one.
Y mañana, volvemos a empezar porque somos fuertes, maduras, completamente capaces… ¿o no?

Sí, sí, tenemos que lograr ver una película de principio a fin sin acabar cogiendo.
Deséenme suerte.