Archive for porn

Reinas (splash!)

reina_de_copas_200.jpgSigo viva y sigo aprendiendo, como debo y es necesario. Estos días han sido emocionalmente intensos, económicamente prometedores y tecnológicamente desafortunados por igual. Ya sea haciendo del blog sopa sin sabor; de mi casa un refugio o de mi tarjeta un rehilete, me la he pasado de poca madre con, quién más, las personas que más quiero.

He estado trabajando intensamente en mi proyecto más importante, no, no en el ser talla 7, en lo de ser feliz.: lo he logrado con bombo y platillo.

En el sentido literal, un éxito es siempre algo bueno; cuando éste, además, se equipara a lo mejor que te ha pasado en la vida y es una empresa ganadora con cómplice, o sea, en compartido, es, sin duda, algo que vale la pena cronicar.

A los 29 años es difícil declararse ignorante y neófita, nadie me lo creería; a estas alturas del partido vivimos con un halo de know it all, embebidos en que conocemos muchos lugares, gente, sensaciones y hasta las propias fronteras pero la mejor sorpresa se obtiene cuando te cruzas con alguien que prueba lo contrario, alguien que te nutre, te rebasa e inspira, que se vuelve tu musa un día cualquiera que la vez sonreír. Imagino que es la idea detrás del take my breathe away que tanto ha sido trabajada en la música pop y novelas rosas.

Estos días me he sentido sobrecogida de manera literal y en versión metáfora. Me tardé en actualizar en escribirlo porque experimenté cosas que no sé si pueda ahora transmitir; estaba obligada a dejarlas reposar y ponderar antes de poner en palabras, pero no intentaré guardármelo más:

Soy oficialmente una squirter. Hello World!

Sí! He roto mi última frontera y mi cuerpo, mi mundo y yo estamos en una armonía tal que el nivel de obscenidad al que una servidora se había enfrentado quedó por mucho superado en un momento de sincronía universal, de tiempo fuera del tiempo, y rompió en un orgasmo totalizador, volcánico, paralizante, desgarrador; el instante mismo en que sucedió vi la luz, la crucé y regresé de entre los iluminados atacada de la risa, completamente agotada y delirante a mi cama húmeda y destendida; a los brazos de esa mujer que con expresión maravillada atinó solo a decir “¡¡¡¡¡ joder !!!!!” antes de abrazarme muy muy fuertemente por un largo rato.

Es realmente acongojante pensar que todos estos años me lo perdí; ahora que mi mente y mi corazón han cambiado para siempre, soy inmesa e idiotamente feliz.
[La descripción se queda corta. Es muy parca. Perdonen]

En el post llamado Ocho cosas acerca de sexo, escrito el 29 de junio del presente año, se pudo leer esto:

8.- Una de mis ambiciones en la vida es poder eyacular (squirting). Sí, no nada más pasa en las películas porno de gangbangs y similares, querido público, no. Las mujeres squirters son raros especímenes, pero existen y me dan mucha envidia.

No más; me he unido a las filas. Oficialmente va en mi currículum; en bold. Je.

¿Qué me estará pasando? Investigando me remití a consultar algunas fuentes poco probables.
El Tarot dice que estoy en un momento de liberación y transición; mis cartas, casi todas arcanos mayores, eran tan celebratorias como amenazantes, interpretables de manera literal como la superación de un ciclo, y posterior inicio de una nueva era. La Luna y la Rueda de la Fortuna salieron seguidas, ambas después de un seis de bastos. Saqué a la Reina de Copas, La Torre, el Loco y al Sol; entre todos dicen que mi proceso de evolución está en movimiento, que mi energía está cambiando para volverse luminosa y tibia, que lo que escondía (o me detenía) está cediendo ante mi propia evolución, que las vueltas que da la vida están a punto de ponerse al corriente con mi desordenada existencia. Lo de hoy es superar traumas, miedos, arriesgar y explotar. Lograrlo, al fin.

También dice que es un momento para enamorarse.. o deprimirse. Y ya que hablamos de eso…

Decidí apostar por lo primero, dado que lo segundo me da una flojera enormísima y no tengo excusa válida. En consecuencia, me entregué a la introspección porque eso pasa cuando ves las cartas acomodadas en tercias y toda esa iconografía extraña tratando de explicarte que lo que está sintiendo tu corazón y mascullando tu cabeza es la obvia respuesta a algún plan macabro realizado en otro lado, donde tú no tienes dirección fija, un más allá que sí tiene todas los por qués a la mano.
Por eso decidí apostar a la oportunidad, a la complicidad, a la transparencia dado que no me ha quedado mucha opción al respecto.

Ya sea en la cama, en plenos orgasmos de película porno, dobles, triples, apabullantes y al unísono, o sentada frente al Tarot, lo que se siente, lo que se ve, lo que se respira y se vive siguen siendo cosas muy similares.

No necesitaba de la explicación metafísica a un evento tan pero tan mundano como es lo que mi piel expresa cuando ella la toca, pero nunca sobra.
¿Por qué? Porque a la hora de apostar, los amuletos siempre se deben tener a la mano. Y esta apuesta es una muy alta, muy seria y con muchas consecuencias, necesitamos todos los que podamos cargar.

Las cartas solo vinieron a corroborar una certeza que tuve hace un par de días, algo que se volvió una de esas frases que una vez que se atoran en la lengua explotan como pólvora:

Te quiero. Actuemos en consecuencia.

Derribar barreras y pisar miedos tomada de su mano es algo que no sólo agradezco, sino que presumo de poder experimentar.

Porque cada minuto es diferente al anterior, porque de haberlo imaginado me hubiera salido chafo y parcial, porque de eso se trata la vida: me declaro incompetente ante la maravilla de su existencia.
Vine a este mundo a conocerla. Lo dicen las cartas y el resto de mi cuerpo es igual de coherente.
Ebulle y se desborda.
Y tiene un chingo de malos pensamientos, muy recurrentemente, siempre dirigidos a donde mismo.
Tú.

War times

sins.jpg

Los orgasmos son un campo de batalla como cualquier otro; en esos momentos, pienso yo, no sólo se puede sino se DEBE ser egoísta y correr por tu vida: lo más importante es llegar a ellos, sin importar lo que cueste o el glamour que se pierda en el camino, todo se puede recuperar después. O existe la esperanza…

Para ser sincera, llega un punto en que no pienso en absolutamente nada más que en mi propio placer y, creo, eso es parte del truco para tener estos orgasmos del tipo earthshaking mindblowing heartstopping.
Los mejores orgasmos que he tenido en mi vida han venido acompañados del más absoluto descaro, falta de recato y buenas maneras en más de un sentido; suelo tener revelaciones muy importantes porque mi cerebro trabaja mejor en overload de endorfinas, siempre lo he sabido, y he sido víctima de despliegues emocionales a raudales.

En el menú de posibles reacciones orgásmicas y post orgásmicas están las carcajadas imparables, los gritos imposibles de ahogar, los espasmos violentamente involuntarios… y… las lágrimas. Sí, me ha sucedido un par de veces que llego a un punto de placer tal que se me revienta un fusible y lloro desconsoladamente. Es altamente vergonzoso, y no estoy muy orgullosa porque debe parecer muy enfermo y esquizoide, pero recuerdo esas lágrimas con eterna ternura. Awww!

En fin, de regreso a los orgasmos; les decía, son un momento de infinito egoísmo y completa liberación. Se trata de dejarse vencer por el animal interior que todos tenemos más o menos dormido y entrar en conjunción con la naturaleza misma de nuestra esencia. Yo, obviamente, soy fan.

Después de una buena lectura de reacciones eróticas (todos somos libros abiertos en la cama) puedo definir en un esquema casi infalible cómo es que debo conducirme para que cierta persona llegue a ese momento de clímax imbécil; desde el lugar donde debo morder/lamer/estrujar/acariciar hasta la frecuencia, intensidad, duración y posibles indicios de otras perversiones. Sé que él es de mañaneros, ella más vainilla, ella de fijaciones orales, él de larga duración, etc, etc… pero, qué pasa cuando alguien parece leerme a mí y tener TODAS las respuestas de su examen correctas?!

Creo que de eso se tratan las verdaderas relaciones, de reciprocidad y socialismo radical hasta de los momentos más condenadamente egoístas.

Este rollo largo muy largo es para anunciarles presumirles que hace como dos horas tuve uno de los orgasmos más magníficos que he experimentado en la vida. Vi luces, rayos, me ahogué un poco, temblé y retorcí como poseída, y grité en latín. Cuando pude recuperar el aliento, me di cuenta que la autora de esa hazaña me veía con media sonrisa y que casi le salían los cuernitos de entre del pelo. Reconocí la cara, era VENGANZA!

Ahí te va por el que me diste hace rato, dijo la maldita.

Esto se ha convertido en una carrera, en un reto físico, emocional e intelectual para lograr, cada día, de ser posible, un orgasmo más intenso que el anterior.
No sabía que me estaba batiendo a duelo con ella, pero hoy lo dejé claro cuando le arranqué la ropa y la vi a los ojos: “im making a statement tonight”, advertí.

Inmediatamente después de que yo terminé con mi ultimátum, enmedio de sus espasmos y gemidos, ella comenzó con el suyo. Reciprocidad, le llama, yo prefiero decirle por su nombre: lujuria.

This is war.
Me da un inmenso gusto tener un rival de altura, con una estrategia planeada y cero miedo al combate cuerpo a cuerpo.
Ahora descanso, esta noche hay tregua y ambos batallones podrán dormir.

Appetite

Feed me when I’m hungry
Drink me ’till I’m dry.-
Feed Me“- Tricky

flesh2.jpg

B es una chica muy interesante. Tiene una relación con su propio cuerpo que no alcanzo a definir del todo, pero lo que sé es que es una Hannibal Lecter en potencia. Es necesario solo una tarde con ella para entender cómo se mueve todo en su interior: a través del sentido del gusto y el olfato, primordialmente. Es una sensualista consumada, y al llevarlo a su boca es como tiene los acercamientos más voluptuosos y sensuales con su mundo, como define las más maravilllosas experiencias y tiene los más específicos recuerdos. Es extraño porque está fascinada con la teoría: lee por deporte a Jung mientras hace spinning, y tiene largas pláticas acerca de metafísica. Como sea, es muy radical para alguien con esa cantidad de conocimientos abstractos e intangibles tener ligas tan estrechas con lo empírico y banal que el acto de comer puede ser. ¿O no?

No, lo suyo va más allá de pura y simple fijación oral (Shakira no tiene NPI), lo que la prende son las texturas, los sabores, el aroma y no sé qué extraños mecanismos que disparan una serie de reacciones en su persona. Va más allá de un fetiche específico (ella fue la que me escupió vino tinto, sí) porque tanto puede estar rebanando pan casi quirúrgicamente como lamiéndome los pies por horas.
Es la autora de un descubrimiento trascendental:

“La esencia de el aroma a ti se concentra en tu nuca, exactamente donde jamás podrás olerte, querida”

La idea de la imposibilidad de disfrutar de mi propio aroma concentrado, y de ver su cara de éxtasis al hacerlo, me hizo sentirme tremendamente celosa; de ella, de su olfato, de esas sensaciones que yo jamás podré experimentar.
En consecuencia, su presencia me ha despertado los sentidos porque a su alrededor todo es delicioso: la comida, la bebida, los aromas. He aprendido a identificar el olor de su piel a un punto que tengo lo que ella llama derma-vú: momentos cuando logro reconocerla en un objeto, en una textura, y hasta en mi propia piel.

Para cuando tenía dos semanas de conocerla lo único en lo que yo podía pensar era en que quería cocinar para ella; era un reto demasiado dulce: qué se puede preparar para alguien cuyos sentidos son tan primordiales? Alguien que ha probado comida exótica por todo el mundo? Yo debía pulirme. Lo logré.
La convertí en un gatito que se relamía los bigotes mientras cortaba su carne y veía maravillada el punto de cocción, la cantidad de jugos internos-externos del corte, las verduras salteadas en punto cristalino que brillaban ansiosas en su plato, la ensalada en julianas perfectas… para ella eso era pornografía pura. Cuando notó que los pimientos hacían juego con las velas y el mantel, dijo:

“Lo hiciste a propósito, verdad? Escogiste el amarillo… wow…”

Soy nueva en esto de la cata de vinos y ella lo sabe, pero también dice que para alguien que cocina así, eso del vino le viene por default, que es solo un talento a desarrollar.
De más está decir que nos llevamos muy bien; me he convertido en su platillo favorito y puede pasar horas lamiéndome, mordisqueándome, estrujándome como con la intención de encontrar mi punto de corte, dónde sería que mi piel se vuelve carne, ese exacto punto donde un cuchillo no arruinaría el tejido de mis músculos, cómo filetearme para que mis fragmentos conservaran la mayor cantidad de jugos propios de mi persona, cómo me marinaría y cuánto tiempo; si me dejaría fermentar o secar al sol, si me convertiría en postre o plato fuerte.

Las tardes con ella son bacanales de obscenos resultados. Estamos en constante comunión sensorial y panteísta con consecuencias bastante lógicas:

“El comer y el beber son una de las manifestaciones más importantes de la vida del cuerpo grotesco. Los rasgos particulares de este cuerpo son el ser abierto, estar inacabado y en interacción con el mundo. En el comer estas particularidades se manifiestan del modo más tangible y concreto: el cuerpo se evade de sus límites; traga, engulle, desgarra el mundo, lo hace entrar en sí, se enriquece y crece a sus expensas. El encuentro del hombre con el mundo que se opera en la boca abierta que tritura, desgarra y masca es uno de los temas más antiguos y notables del pensamiento humano. El hombre degusta al mundo, siente el gusto del mundo, lo introduce en su cuerpo, lo hace parte de sí mismo”. 1

B me utiliza para hacer las paces con un mundo que, a pesar de sus sabores, no la tiene del todo satisfecha; se deja vencer en mi cama porque come y es comida, y porque las barreras de sus propios fluidos, su aroma, su sabor tan particular, caen estrepitosamente siempre a través de la saliva, con permiso de mi lengua. Esto es pseudo canibalismo donde el sujeto-objeto está borroso y se confunde en esas maratónicas noches cuando a veces sabe a piña, luego a menta, a un Beaujolais, a café expresso, a finas hierbas, a pastel de vainilla.

Pensar en ella me abre el apetito. Es deliciosa.
Ella está tan cerca del canibalismo ritual y sexual que es espeluznante… tanto como seductor.
Porque me urge satisfacerla.

________
1. Mijail Bajtín; La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento; Alianza Universal, Madrid, 1987, pág. 253

Upgrade u

827082029_ca214743a7_o.jpg

Partner let me upgrade you
Flip a new page
Introduce you to some new things &
Upgrade you- Beyoncé

La latencia es algo importante para el desarrollo de la cultura sobre la tierra y la vida como la conocemos. Simplemente sería imposible existir si diéramos rienda suelta a nuestros deseos y fantasías de manera no regulada; me cae que yo ya estaría en la cárcel por despedazamiento humano o algunos miles estrangulamientos exitosos. En fin, cada quien tiene sus candados-gatillos bien establecidos para que ese monstruo interior salga o se mantenga guardado sin hacer daño ni ruido.
Yo estoy convencida de que todas las personas tienen un lado perverso y oscuro como las más negras noches en el infierno; algunos estamos más en contacto con él que otros, pero finalmente, existe en ese lugar seguro tal vez solo esperando el motivo correcto para salir.

Los candados pueden ser muchos: presión social, miedo religioso, la ley, la responsabilidad moral, el asco, prejuicios, falta de autoestima, etc. Siempre uno funciona de barra para el “cómo crees que yo podría hacer…” que permite a todos los seres humanos tratarse entre sí más o menos ordenadamente. Esto funciona sí sólo sí nunca llegas a ser realmente expuesto a un estímulo que saque de ahí un deseo escondido y que, felizmente, se convierta en una nueva experiencia o, como dice B, una “raya más al tigre”.

En algún punto de mi vida me robé una llave maestra que abrió muchos muchos de esos candados para convertirme en lo que soy ahora; alguien que no se detiene ante nada y nadie. Ese tropezón tuvo consecuencias de todo tipo, pero me dejó muchas satisfacciones: al no tener candados, yo misma pude probar que la mesura es un bien adquirible a través de la madurez. Eso me gusta pensar, y soy la prueba en 3D; por algo sigo viva, sana y no tengo traumas permanentes.

El sexo es una oportunidad de oro para que esa latencia finalmente sea vencida y todas las barreras derribadas.
A mí me encanta eso de comenzar a tener relaciones con alguien nuevo; me fascinan las nuevas sensaciones que esa persona tiene/despierta, las nuevas texturas/aromas, los nuevos ruidos/movimientos que ese cuerpo es capaz de tener voluntaria/involuntariamente. Conocer un cuerpo desde cero, explorarlo por primera vez, aprender de su lenguaje, es un laboratorio que me encanta tener incontables veces. Mi psiquiatra diría PROMISCUA en este punto, pero no, no estoy hablando de sexo por sexo, nótese, estoy específicamente refiriéndome a los casos cuando cada nuevo encuentro sexual es una oportunidad más de desentrañar, de aprender, de volverse más sabio; creo que por ahora le llamaré “hacer el amor”.

Mi latencia no existe cuando hago el amor y tiendo a destrozar las de las personas con quienes comparto esos momentos. Soy un gatillo natural que además les pone la pistola en la mano.
Frases como “no sabía que se podía hacer eso”, “qué carajos hiciste?” y “nunca había…” las escucho seguido de personas completamente impresionadas de haber saltado sus propias barreras como si en carrera de obstáculos se tratara. Lo hacen sin dolor, sin reflexionarlo y, muchas veces, de manera espontáneamente animal.

I had my little Donatien inside, you grabed it up and pulled it out!!

Las cosas comienzan a salirse de su curso natural rápidamente y cuando se acuerdan ya están cogiendo con las puertas abiertas, en plena sala, con las luces prendidas, sobre un sillón, la ropa cara salió volando, y tienen 20 minutos de estar siendo nalgueados, arañados, comidos como carnada.
Cuando se acaba la cosa, se me quedan viendo con cara de “es lo más obsceno que he hecho en mi vida”… y después sonríen como niños con juguete nuevo.
Baby, let me upgrade u.

No tengo problema en ser la artífice de las primeras veces de mucha gente; la primera vez que dieron rienda suela a sus fantasías, dejaron de lado sus miedos, hicieron lo que les dio la gana y, al final, se ven como nuevas personas, con experiencias recién adquiridas, como premiados por su esfuerzo.

Yo siempre he sido una chica curiosa y he hecho casi todo lo que se me ha ocurrido en el momento que me pasó por la cabeza; algunas cosas me gustaron, otras no tanto, otras han ido creciendo en mí, como siempre en estos casos. Finalmente, creo que estoy viva para disfrutar de esas primeras veces que hace mucho dejaron de ser mías. A veces se me pasa la mano.

Me has hecho sentir la más ñoña del planeta.

Ciertas personas tienen en mí a una fan, una cómplice, alguien con quien pueden compartir la cama en muchos sentidos. Con ellos he hecho el amor y me sé cada contracción de sus cuerpos al venirse; sé cómo sabe su sudor, las muecas de placer que hacen, cuánto y qué intensidad de cada cosa aplica, cómo usan sus manos y sus lenguas; los estudié con ahínco científico y me hace feliz poder experimentar con ellos esos momentos de transición entre el “nadie me había nalgueado nunca” al “esa no estuvo bien puesta, dale más fuerte”. Me arriesgo mucho al jugar con ellos; muchas veces los asusto y me hago responsable de ello, pero tampoco puedo estar con alguien quien no está dispuesto a probar nuevas cosas, a abrir sus horizontes, a llenarse de fango si es necesario para llegar a convertirse en mejores personas… o en seres especiales, mínimo.

11:36:52 a.m.: ayer nada más escuchaba las nalgadas jajajajjaa

Otras primeras veces son más literales y comienzan con un “ayer lo hice por primera vez; me dolió”. Esas me dan muchísima ternura y no sé si esté bien, pero suelo decir “felicidades” y ofrecerme para despejar cualquier duda al respecto.
Así, he visto adolescentes coger muchas veces; algunas hasta he compartido la cama porque me dejan leerlos, ellos y sus nuevas sensaciones, otros cuerpos, para seguir aprendiendo. Master.

10:23 p.m.: y doy graCias a dios k soy elastika!

Lo mío no es vouyerismo, es interés antropológico puro.

Estos días me he sentido específicamente cochina al comparar notas con un cuerpo nuevo, desacostumbrado a ser torcido, golpeado, mordido, lamido; me fascino al ver las sensaciones que le estoy descubriendo, las puertas que estamos abriendo, el potencial latente que está siendo sacado a flote.
Tenemos en nuestras manos un cacho de felicidad concentrado esperando ser revelado en un estallido de placer tal que trabe la quijada en una mueca, detenga la respiración y congele la columna en un arrebato de energía dorsal violentísima que doble todo el cuerpo como servilleta… que termine en la paz, humedad y fiebre que debe. A eso me refiero, precisamente.

También tomo notas; nadie me había escupido vino tinto para luego lamerlo de todo mi cuerpo.

La latencia funciona solo si el resultado es algo negativo; si se pone en el camino del mejor orgasmo de tu vida, deshazte de ella ahora mismo.

Or, just call me, and let me upgrade u.