Love, anyone? 27 November 2008
“who needs love
when the sandwiches are wicked and they know you at the Mac store?”
El amor llega, o no, y se va como llegó.
Se dan casos en que esa situación produce hartísimo gusto por varios factores… otras veces no tanto.
Lo que me llama la atención es que en estos tiempos y alturas de la vida ya no me preocupa ser políticamente correcta al respecto; soy perfectamente capaz de decir cosas como “no eres mi tipo”, “sigue tu vida”, “next!” o “not gonna happen” sin tocarme el corazón o articular un “quedemos como amigos”. Bull**
Si bien no soy poseo belleza arrebatadora, puedo darme el gusto de escoger con quién coger (linda frase venida de una dama) pero para considerar quedarme y tener una relación, el sujet@ necesita cumplir con una infinidad de requisitos que gracias a los vericuetos de la vida he resumido en tres, solo tres:
a) saber bailar
b) hablar inglés
c) tener buena ortografía
Ahí lo tienen, la definición de mi pareja ideal*. Jamás se pensaría que es una combinación retorcida y poco probable pero no he conocido a nadie que llene esos mínimos parámetros. Nunca. Ever.
He estado en relaciones que abarcan todas las combinaciones posibles siendo a-b y c-b las más recurrentes. También he escuchado infinidad de “no sé qué hacías con X si son tan incompatibles”. Siempre tengo una respuesta más o menos coherente que si bien es a veces increíble, mínimo se me da el beneficio de la duda y todo queda en un “bueno, tú sabes”.
Antier, por otro lado, escuché una muy buena, muy buena respuesta a la pregunta de “y qué carajos hacen juntos, por qué sigues con él?”
“es que no quiero cambiar mi estatus de Facebook a single”
WOW.
Me quedé muda. No tuve comentario. La conversación siguió y cuando reflexioné al respecto pensé que, bueno, no todas las relaciones tienen una profundidad y compromiso inquebrantable, que también es divertido pasar buenos momentos con alguien aunque sea por un rato, que en esta vida perdemos el tiempo como queremos, que el amor no se da en todos los casos, que es un derecho universal dar el avión, que hay de motivos a motivos … y que cada quien hace de su culo un papalote.
Hoy, la autora del comentario anterior me contó que:
1:35 p.m.: me cortaron ayer… por berrinchuda celosa neurotica
Creo que, lamentablemente, habrá que cambiar el estatus pronto. *sigh*
Nada sale como esperamos, l@s príncipes(esas) pueden darnos la sorpresa de no ser aquella combinación del abecedario que añoramos sino, no sé, un d-f-h o similares. Incluso nos sorprenden teniendo la iniciativa de juzgar primero. El éxito radica en es estar muy atenta y contener las fobias de sentirse soltera o la presión social resultante de haber sido mandada a chiflar a la loma. Decía Christina Aguilera que you are beautiful no matter what they say, words can’t bring you down…
Cosas de la vida.
B me preguntó hace tiempo que qué haré si encuentro al a-b-c y resulta ser malísim@ en la cama. En ese momento pensé que era imperativo agregar a la ecuación un inciso d para evitar errores metodológicos pero hice alarde de mi conocimiento antropológico: argumenté que alguien que tiene buena ortografía es por definición una persona atenta al detalle, perfeccionista, y si baila está en contacto con su cuerpo, los fluidos y disfruta de actividades físicas y, por ende, son pocas las posibilidades de que fuera malísim@ en la cama. Lo del inglés es irrelevante. Gané el argumento.
La verdad me preocupa más encontrar un a-b-c y que resulte gay. Not again.
Core issue: ¿qué buscamos? ¿lo estamos buscando donde no debemos con demasiado ahínco? ¿será mejor dejar de buscar, fluir y evadirnos en otras nimiedades como el color de uñas, el alto de los tacones y el largo de… cabello?
Nah.
Who needs love when you have a perfect Guitar Hero score? Nobody!
Ajá.
*¿cumples con los requisitos? comunícate inmediatamente!



