Chicas doradas 28 February 2008
Recuerdo* que hace un lustro, en una disco, me metí un papel (LSD, para los que no sepan, ja) No tengo para ustedes los detalles específicos ahora mismo, pero una escena quedó grabada en mi memoria desde ese instante y me ha cambiado un poco la vida. Fui al baño, sola, y esa situación se prolongó como por aproximados 40 minutos.
Había 5 cubículos en el baño, estaba a media luz, la música casi no se escuchaba ni nadie platicaba con nadie así que se podía lograr cierta concentración zen. Yo, durante ese ratote, cuando ya había terminado mi asunto y en la privacidad de mi propio retrete, me dediqué a escuchar a mis vecinas (que iban y venían) mear. Pasaron por mi mente muchas cosas pero en un determinado momento, teorizo que por las drogas, el ruido se volvió musical. Ajá.
Estaban las que meaban a gotas, las del chorro contundente, las de chorritos discretos de señorita, las que se tardaban hooooras, y las que variaban de intensidad. Ritmo, secuencia, música que sólo era interrumpida por las descargas y algunas risotadas de las recién llegadas.
Luego pensé en colores; en transparencias y reflejos; qué tan amarilla sería?. Luego pensé en temperaturas y sabores; tibia, ardiente? El evento me erizaba sin ningún esfuerzo. Creo que entonces alguien me echó de menos y fue a buscarme al baño en el momento mismo que yo pensaba en lo sexy que es escuchar (y ver, por qué no) a una mujer orinar.
Desde ese día no puedo dejar de imaginar cosas parecidas cada que me encuentro en un baño de tipo comunitario y veo, muy satisfecha, que no estoy sola en el lugar. No he llevado mi conocimiento empírico más allá del mero disfrute pero por lo pronto me declaro fan de las mujeres mientras orinan.
Cuando B dice “voy al baño” yo siempre le pregunto si me invita y ella contesta que no. Alguna vez preguntó si lo decía en serio y yo le juré sobre la Biblia que sí. Siempre grita si abro la puerta del baño mientras ella está adentro y me corre de las inmediaciones cuando puede.
Yo no la entiendo, orinar me parece algo hermoso. El cagar también tiene lo suyo.
Hablando de eso.
Me platicaron que en este piso del edificio (oficina) hay una declarada coproexibicionista. A, una de mis compañeras, describió su encuentro en el baño de la siguiente forma:
“Entré y había una chica frente al espejo retocándose el maquillaje. Vi la puerta abierta de uno de los cubículos y entré. Era horrible, una cagada enormísima ahí simplemente reposando. Neta que era más fuerte que yo y no le bajé; me metí al de al lado. Cuando yo hacía lo mío escuché una risita y luego un “ay, perdón, no le bajé” que era obviamente de la chica frente al espejo porque no había entrado ni salido nadie. La mujer dijo “adiós!” y le bajó. No quise decir nada porque no estoy acostumbrada a escuchar que alguien se despide de su caca. Cuando salí a lavarme las manos ella ya no estaba y yo había perdido mi inocencia”
Cuando me lo contó lo primero que pensé es cómo no me ha tocado ninguna urolagnioexhibicionista, eso me encantaría. Lo segundo que pensé fue un “por qué carajos yo no la he visto!?!” a lo que A respondió con un “si me la vuelvo a encontrar, le daré tu mail”. Valiosos encuentros y experiencias en este lugar.
Al respecto, ayer leía uno de los libros que me regaló B y en él se narra la primera experiencia de golden shower del protagonista. Todo el capítulo es horrendo y frustrante porque el tipo, en cuanto la novia le avisa que no puede “aguantar más” piensa en:
- lo caro que le ha costado el colchón, que no es ninguna baratija y es de calidad de importación
- lo amarilla que deberá ser la orina, dado que era la primera de la mañana de la chica
- que necesita una cubierta para la cama
- que tendrá que lavar las sábanas o estarán sucias y aún húmedas cuando quiera volver a dormir
- las manchas de orina se quitan fácilmente de la tela?
Lo arruina, realmente. De hecho, lo único que debió haber pensado en ese instante era “va a hacerlo por culpa, porque se está acostando con su mejor amiga” y hubiera dado en el clavo. Los hombres son realmente ineptos para leer entre líneas a veces. En fin.
La orina; esa cosa rara con las que algunos queremos cubrirnos, y otros no quiere meterse. Es, creo, lo más cercano a lo que pueden aspirar aquellos que nunca han visto un squirt en vivo o han experimentado uno.
Tómenlo de mí, que soy fan.
*Recuerdo todo lo que puedo recordar, que andaba hasta el huevo, sorry. Probablemente no fue disco, fue un rave, y no eran 5 retretes, sino 3.

(puede ser ofensivo para ciertos estómagos… mind u)


