Archive for melosa

Oh, girl…

me siento entre un me vale madre/I feel good/la vita è bella/oh la la!/
singing in the rain/cream-colored ponies and crisp apple strudels-
doorbells and sleigh bells and schnitzel with noodles…

b_cr.jpg
Mi juicio suele estar algo equivocado la mayoría de las ocasiones; tiendo a ver cosas donde no están, alucinarme y envolverme en situaciones que suelen llevarme a emitir resoluciones deliberadas y muchas veces erróneas. Eso, chistosamente, no me sucedió con B.

La conocí el 3 de agosto de 2007, por internet. Nuestra interacción inicial se basó en decirnos cosas como “Sí, estudié letras; se me nota mucho?” y ” Si, estudié artes.., ¿cómo adivinaste?”. El día 8, como soy una señorita, pregunté muy bien educadamente “ya será pertinente pedir tu teléfono?”; ella probó ser más señorita y no contestó la pregunta ni me lo dio. En el intercambio de datos se enteró que soy intolerante a la cafeína, que me gustan las películas poco doctas, que dejé a la mitad la maestría en Artes, que no puedo dormir más allá de las 9 y que me encanta cocinar.
Nuestros correos en aquella época, que ahora me parece remota, llegaban a ser 20 en promedio por día. Una de las primeras cosas que apuntó de mi persona fue “eres una bitch dices… tal vez… ¡la cara sí que la pones!” y a pesar de que le dije “te puedo hablar mucho más largo y tendido de mis clases de baile que sobre cualquier otra cosa en mi vida”, ella atinó a apuntar que detesta el hip hop pero le seguí hablando a pesar de eso y su “yo padezco de dislexia motriz, soy mala para bailar, MALA en verdad”. Una tarde le envié un sms que decía “dont you miss me?” y ella contestó “actually, i do”.

Yo tenía un presentimiento muy fuerte de que esa niña que me escribía mails con perfecta ortografía y nunca dejaba de despedirse cuando salía de trabajar iba a ser algo grande. Cuando finalmente quedamos para vernos en vivo (después de mails, chats y webcam), en el mail de confirmación escribí “Si el domingo parece que no, no lo dudes, sí, te estaré coqueteando!”. A ella le pareció en exceso directo pero de todas formas accedió a salir conmigo.

El 27 de agosto nos citamos en un café que resultó estar cerrado y sucedió también que ese día llovió muchísimo. Nos metimos al primer restaurant que vimos y platicamos de todo por espacio de 6 horas. Cuando nos despedimos la besé… y salí corriendo. Rectifiqué a los 15 minutos, la llamé y pregunté si podía quitarle otro rato de su tiempo (que ya no importan después de las 6 horas, claro) y dijo que sí.

Cuando llegué a su casa era media noche y ella estaba esperándome en la cochera. Se subió a mi coche y cuando preguntó que qué sucedía fui muy muy sincera: “vengo a besarte”. Exactamente eso hicimos por espacio de una hora y media, hasta que la lluvia afuera, el empañamiento de los vidrios y la obvia madrugada nos hizo regresar a la realidad. Hay algunas circunstancias de la vida que se vuelven imperativas y besarla en ese instante era una de ellas. Lo juro.

También fue por esas fechas que me enteré que B tenía novia desde hacía como 3 años. Mi reacción inicial fue de indiferencia pero eso cambio, y se complicó, cuando comencé a extrañarla, el 5 de septiembre. Para entonces ya habíamos pasado muchas horas juntas y era imposible considerar el interrumpirlas para pensar qué era lo que nos estaba pasando o por qué ella se aparecía a media noche, ebria, en mi puerta para besuquearme hasta altísimas horas de la madrugada. Me escribía mails en francés y me decía Donatienne porque le recordaba al Marqués de Sade. Nos comenzamos a relacionar más allá de lo que la palabra indica porque poco tiempo después me encontraba seguido oliendo su aroma en mi piel; así se inauguraron los derma-vús.

Ella se/me explicaba lo que sucedía con “Todo es tan encantadoramente extraño. No sé que más decirte, estoy como en plena metamorfosis.” A ambas nos estaba sucediendo.

El 10 de septiembre comenzamos a hacernos mutuamente felices. Creo que me enamoré de ella cuando escribió “Jamás pensé que llegara el día en que pudiera afirmar con absoluta certeza que estoy más buena que Britney Spears”.

El mismo día que le dije “te quiero” le pasé la dirección de este blog, donde yo ya venía hablando de ella desde hace rato, e hice mi update de Facebook a “in a relationship”. Desde que nos conocemos comemos juntas todos los viernes y nos despedimos por sms todas las noches. Era, finalmente, necesario que coincidiéramos después de haber vivido por 18 años a tres cuadras de distancia, trabajado para la misma empresa (en diferente piso), pasado un año compartiendo el mismo edificio en la escuela, y el hecho de que trabaja a dos cuadras de mi casa. Un mundo después, pudimos encontrarnos gracias al destino que se debe divertir mucho con nosotras porque, mínimo, hemos contado 16 oportunidades en las cuales pudimos tropezarnos y no sucedió.

Hemos llegado aquí probando, sobre todo, que las corazonadas no siempre están equivocadas.

Hoy B cumple años y estamos en Mérida celebrando con una botella cosecha 98. Tenemos tantas cosas que agradecer, que compartir, tanto amor que repartir, que incluso desde lo remoto del blog, comencé por dedicarle estas palabras como epílogo a la nueva etapa en su vida que, por ende, lo es para la mía también:

Felices, amor, y gracias por volver cada despertar una posibilidad más de sentirme viva y ser feliz.
Te quiero!

Eight days a week

Eight days a week
I love you
Eight days a week
Is not enough to show I care

Desde Octubre del año pasado llevo un calendario de todo el sexo que tengo. Sé que suena raro, pero simplemente pensé que tendría utilidad algún día para:

a) Probar coartadas si me acusan de algo
b) Ver gráficamente cómo va decayendo según entro en los 30’s
c) Ver los efectos de los ciclos hormonales míos y de B en nuestra vida sexual
d) Probar que tengo el apetito sexual de una hiena en celo
e) Dejar bien claro que estoy totalmente en la sintonía de “More Than Words” y “Sexual Eruption
f) Puro ocio
g) Morbo
h) Sentar precedente en organización sexual
i ) Todas las anteriores

Dice B que lo mío con el sexo es simple adicción a la adrenalina y dopamina; que soy una junkie. Lo mismo dice de mi otra adicción: el baile. Yo le contesto que eso es lo lógico de alguien a quien declararon “atleta de resistencia” cuando tenía 12 años. Resistencia, ajá, y multiorgásmica, peor.

El sexo, se ha probado, puede sacarme de depresiones, tratarme torceduras y -algias varias, quitarme el dolor de cabeza y despertarme con el mejor humor del mundo. En serio, no sé cómo es que mi cerebro procesa esas hormonas y neurotrasmisores pero reconozco que puede no ser normal.

Hay posibilidades.

Si consultamos la agenda notamos que mis números rondan en el promedio de 21 encuentros sexuales si tomamos, por ejemplo, un mes cualquiera como noviembre, donde no se dieron encerrones deliberados. Eso, en matemática rudimentaria, nos haría llegar a redondear cifras en alrededor de 300 orgasmos.
Pueba que I just canT get enough.
Nada mal.

Según mi concepción del mundo, no hay hora ni lugar ni momento poco propicio para el sexo. Pienso en él muy seguido, lo hago más, y tengo un blog que lo demuestra.
El sexo es, por mucho, el top 1 de experiencias lúdicas que se pueden tener (y compartir!) en esta vida.
Compartamos, entonces, nuestros Google Calendars, ja.

Hoy el mío dice que es 14 de febrero, el día rosa por excelencia, pero yo lo teñiré de amarillo porque, definitivamente me encontraré cosas más “atléticas” que hacer en Mérida que no van en el sentido de visitar las reliquias locales y comer mucha comida yucateca.

Eso les deseo este día y siempre: sexo, mucho sexo. No hay nada mejor para mantener los músculos y los conductos funcionando al 100%, previniendo infartos, aceitando los neurotransmisores y, sobre todo, aprendiendo a sorprenderse día tras día.

Los quiero. Que tengan un feliz día, tesoros y que esta felicidad se prolongue el resto de sus vidas.

Nomás.

Cliché

So we fell in love that summer
Underneath the Star Wars sign.-
Bran Van 3000 “Love Cliché”

Se dice que en la diferencia está el valor, que los opuestos se atraen y que en la variedad está el gusto… entre otros adagios. Creo que nosotras somos la prueba más contundente que eso es verdad. Intentaré hacer una lista de las cosas que B y yo

NO compartimos para ilustrar el caso:

1.- Mi amor por los blogs e Internet en general: ella no tiene uno, y les puedo asegurar que si no le digo “ey, amor, publiqué hoy”, ella no leería ni éste; tiene no sé cuánto de no conectarse al MSN y tiene una cuenta de hotmail que USA de manera regular!
2.- Mi pasión por el baile: ella no solo no baila, es patológicamente alérgica al ritmo, ja.
3.- Mis gustos en cine: ella detesta los musicales y a mí me gustan tanto que lloro; además, puede enumerar películas por autor, director, actor principal y corriente… yo? a mí me gustó “Transformers” y veo sin problemas las de Vin Diesel si no hay nada más en la tele.
4.- Gustos musicales en específico: coincidimos en un 20 a 35%, al resto ella siempre dice “ingas” y yo digo “zzzzz!”
5.- Nuestra entera formación escolar: ella es niña de colegios y se dedicaba al arte cuando yo era pandillera en la secundaria pública
6.- Mi apego por los videojuegos: DDR? Guitar Hero?! Me vetó por una semana entera cuando yo recién lo estrenaba y dijo que “no podía creer que a mí me gustaran esas cosas”; mi respuesta? jugar obsesivamente hasta que me lastimé el hombro y se me inmovilizó el cuello, claro.
7.- Las maldiciones: yo suelto mínimo unas 3 por minuto, ella es una señorita
8.- Su sofisticación culinaria: mis platillos de fiesta antes de conocerla eran cosas como chicharrón en salsa verde (me queda delicioso, en serio); ahora desayunamos queso de cabra y nunca faltan camarones, corazones de alcachofa, palmito y alcaparras en la alacena. Bueno, ya hasta tenemos una cava, eso lo dice todo.
9.- El sexo: yo no recuerdo haber sido virgen, ella es una señorita, ja.
10.- Piercings, tatuajes: …. ya saben, es que ella es una señorita
11.- Mi pasión por los autos deportivos: ella dice que eso es muy de hombres, y yo puedo describir un motor, hacer énfasis en los caballos de fuerza y entiendo perfectamente los números que describen válvulas y diferencias en rendimiento.
12.- Mi apego por los adolescentes: creo que lo que le preocupa al respecto es que se pruebe que me he acostado con menores de edad y me metan a la cárcel
13.- Mi amor por los gadgets: a ella no le interesa el último modelo de nada, mi celular es como 8 veces más caro que el suyo y la capacidad de su Ipod se cuenta en megabytes pero “todavía funciona”
14.- Mi afición malsana por el karaoke: a ella NO hay manera de subirla a un escenario por más ebria que se encuentre, a mí? Si me aseguran una canción de Dulce o Selena, me tendrán cautiva del micrófono
15.- Mi cariño por los deportes extremos: bajo ninguna circunstancia podría convencerla de tirarse en bungee, o ir a los rápidos, o que me acompañe a saltar cascadas. Simplemente NO.
16.- Mi exhibicionismo: les decía que es una señorita?, pues eso
17.- Mi cariño por el aroma a mujer: de hecho, el pasado fin de semana la secuestré y la obligué a no bañarse por 48 horas; casi la mato, ja.
18.- Su afición por el café: debería decir adicción, pero no quiero ofenderla; yo soy intolerante y pienso que el café es útil sólo como aromatizante.
19.- Manías: las suyas y las mías no tienen NADA que ver
20.- Nuestros horarios: ella es una persona B, no reacciona antes de las 12 del día bajo ninguna circunstancia. Yo? No puedo dormir más allá de las 10 y mis momentos más productivos suceden en las mañanas.
21.- Habilidades manuales en general: ésta es fácil, cualquiera tiene muchas más habilidades manuales que yo
22.- Su cariño por las pirámides: anoche les dije “piedras apiladas” y casi me salta encima con todo y un “pero cariñooooo!!” bastante reprobador, ja.

Ella no es flexible, ni obscena, ni piensa que tener el pelo largo en cascada suelto como leona sobre un escote muy prolongado es sexy… Nuestros ideales de belleza no tienen nada que ver entre sí ni pensamos igual acerca de la filosofía contemporánea.

Ah, tampoco comparte mi emoción por el 14 de febrero pero entiende por qué me gusta: es el día en que TODOS se comportan como yo, hacen estupideces, dicen te quiero, abrazan al random y regalan chocolates a las niñas que les gustan. Ya casi es 14 de febero y ella no TIENE IDEA lo que le espera.

NO-LA-TIENE. Pero no le digan!

Ja ;)

Do you want to know a secret?


(WARNING: post re-meloso)

“Listen, do you want to know a secret?
Do you promise not to tell?
Closer, let me whisper in your ear… ”
- The Beatles

Cuando se conoce a B hay ciertas cosas que se pueden notar inmediatamente: no es una chica común y corriente, es muy seria, refinada y usa lentes chistosos como los míos, je. Si te quedas un rato más tal vez repares en sus manos delgadas y grandes, en su mirada inquisidora y su aire de free spirit.
Yo me enamoré de ella en tiempo récord un domingo cualquiera.
Hace unos minutos acabo de hacerlo por segunda ocasión.

Remontémonos.
La semana pasada, por sms, me anunció que el dentista finalmente le quitaría los brackets, esas malditas cosas culpables de que en TODA foto que se haya tomado de ella en tiempos recientes no sonría; todo un reto, pero hasta en los momentos más espontáneos lograba cerrar la boca y posar seria. Eso es algo que a mí en lo personal me traumaba porque la foto que tengo en mi oficina, sobre el escritorio, fue tomada antes de la ortodoncia y ella, claro, porta la sonrisa del millón de dólares (aquí al lado), producto de su misma esencia.

“Me los quitan el lunes”, dijo, y la imagen de su sonrisa en vivo y a todo color me emocionó mucho, mucho. Su cara es completamente otra con esa sonrisa de ladito, con todo y ojos que le hacen segunda. Si contamos, además, que estuvimos enfermas de gripes incapacitantes casi simultáneas y no nos vimos por 3 días, la anticipación era mucho más.

“Voy a besar a una mujer nueva!!”, dije, “me la van a cambiar y todavía no me aburro de ésta!!” declaré en estupefacción total, “YEIIIII!!!!”.
Hoy por sms me avisó que llegaría después del trabajo a la casa; yo contesté “ya eres nueva?” a lo que recibí un “YA!”

Yo, la verdad, sabía más o menos el efecto que tendría en mí ver a B sin frenos, pero el que me presentaran a mi mujer de nuevo fue algo maravilloso.

Abrí la puerta y me sonrió. Así, de ladito, como en la foto y yo salté a abrazarla. La besé largamente y cuando nos separamos dijo “wow”.

Me le quedé viendo como idiota otro rato, me reí nerviosa y pensé en bloggear eso, que tuve otro primer beso con la misma mujer, y que esta vez fue contundente, entregado, intenso y de “wow”. Sí, mi mujer tiene de regreso su antigua sonrisa, y también besa diferente; wow. Yo que no me había aburrido de la anterior.

La observé muy detenidamente mientras me contaba que será catsitter de una amiga suya, que debe no sé cuánto en qué tarjeta y que encontró un pino navideño que casi no lo parece para la casa. Mientras hablaba yo me guardaba cada detalle de sus muecas, de las comisuras de sus labios, de cómo hasta bosteza diferente ahora que nada la detiene a explayarse.

Su cara, sus ojos, su sonrisa, sus manos; ahora está completa.
Sólo nos faltaba, entonces, eso para estar en pleno y cotidiano “modo wow”.

Soy una chica con mucha suerte.
No puedo esperar a enamorarme por tercera vez de la misma mujer.

Ni por cuarta, quinta o enésimosegunda vez…