Leave in silence (monólogo) 9 January 2009
“You do not let someone else dictate your happiness”.-
Estoy triste; estos días me he dado cuenta que nuestras relaciones interpersonales penden de un hilo muy muy delgado que parece estarse rompiendo.
El patrón es muy clásico, en orden de sucesión:
- mal entendido en persona o medios electrónicos
- mensajitos sms sin respuesta
- llamadas que van a buzón directamente
- silencio en msn
- bloqueo en msn
- emails sin respuesta
- bloqueo en facebook y otras redes sociales
- destrucción/desaparición de material gráfico y musical en común
- the end
En nuestros tiempos, cuando estamos más conectados que nunca, es cosa sencilla declarar una ley del hielo; las tecnologías contemporáneas comunican efectivamente las intenciones de ignorar y no dirigir la palabra precisamente al no comunicar nada. Obvio.
Dicen que hay ciertos “bloqueos para bien” y que es necesario algunas veces darse espacio interpersonal para llevar la fiesta en paz pero… qué tipo de amigo hace eso? Qué tipo dice “necesito tiempo”?
Qué tipo simplemente desaparece y se diluye con facilidad espeluznante sin siquiera decir nada!?
Cuántas veces tendría que intentar encontrarte para darme por vencida y enterada de que no quieres ser encontrado?
Lo peor es que, cómo te explico, ya no recuerdo si quería disculparme o… gritarte otro poco; ha pasado mucho tiempo. Tampoco sé si te interese mi excusa número mil millones en cuanto al mismo asunto o que siquiera tu amistad tenga un peso tan importante en mi vida. Sé que te perdí, sé que apesta, no tengo más datos. También registré que la última vez que me contestaste dijsite que estabas ocupado y llamarías después. Vaya evasiva barata.
Luego viene la zozobra. Estarás bien? Tendrás suficientes yogurts en el refri? saldrás con alguien? Dormirás mejor? Habrás arreglado esa puerta del patio que rechinaba tantísimo? Toda ésta se complica en fechas importantes porque, deberé llamarte en navidad? fin de año? tu cumpleaños? el día internacional del pay de manzana?
Es triste porque te recuerdo cuando voy al súper (tu cereal favorito!), cuando me peino y veo mis aretes (tú tienes el dije del collar colgado en tu mochila), cuando escucho a tu banda favorita con la música que TÚ copiaste a mi Ipod… triste, porque me gusta y no he sido capaz de borrarla .
Será hora del siguiente paso? Borrón y cuenta nueva? Ya quité todas las fotos del Facebook donde te estoy dando besos interminables, parece que no te interesa saber/enterarte de cuánto te quiero y me duele que hayas decidido, unilateralmente, dejarme de hablar. Por gente como tú es que mi status jamás saldrá del “it’s complicated”. Sí, me equivoqué, merezco una segunda oportunidad pero no voy a suplicar por ella. No soy Satanás, gosh! Me extralimité y te di por sentado. La gente hace eso super seguido…
Ahora, qué nos hace falta para enfrascarnos en una verdadera y honesta confrontación de esas old fashion que no tienen que ver con webcams o teclados? En un café o terreno neutral cualquiera? Una tarde, completamente sobrios?
*sigh*
Somos los peores seres humanos de la tierra, tú, yo; incapaces de manejar nuestras emociones en grados más complejos que los secundariles, negados a reconocer que un abrazo podría solucionar todo, aburridos en nuestras propias (imaginarias, de segunda) telarañas mentales, convulsos, inconexos. Tú y yo somos una partícula volátil, un gas raro esperando explotar.
Maduremos, si es eso acaso posible. Te bloqueo pero tú no; te hablo pero no contestas, te digo que borré tu teléfono de mi celular y pareces contrariado, envías mail pero luego nunca respondes si lo contesto, dices muchas cosas pero no a mí, visceversa, bleh. Todo se resume en que no puedes enfrentar que me interese porque desearías que todo se borrara tan súbitamente como empezó. Deseas tanto que me calle que lograste hacerme hablar conmigo misma: monologo lejos de tu oídos.
Newsflash: hay un precio a pagar en esto de las relaciones interpersonales. Éste es el nuestro. Reacciono, oficialmente, como niña a la que le jalaste el pelo para llamar su atención y una vez que la tuviste, no supiste qué hacer con ella: te saco la lengua.
6:03 p.m.: romperé tus crayolas.
6:04 p.m.: te pellizco.
6:04 p.m.: yo te pateo la mochila!
6:04 p.m.: te voy a embarrar un moco
Tú dices qué sigue.



