Archive for histérica

Just like my mother

Leí en alguna parte que ser una bitch es lo de hoy… pero no tengo la referencia (por lo que existe la posibilidad de que yo misma lo haya afirmado, nadie más).

Estoy algo consternada porque me encuentro sumida en una temporada de insatisfacción generalizada que está dándole tintes extraños a mi existencia. Será que algo así se espera cuando se “madura”? Bueno, si es que sí, estoy a NADA de ser esa viejita que se queja por el ruido del radio del vecino, por el ladrido del perro de la de enfrente, la que llama a la grúa si un carro está invadiendo dos centímetros su cochera, a la policía si ve “un hombre sospechoso” y la que dice cosas como “esta juventud está toda perdida, m’ija!”.

Van los ejemplos.

Air rage

A nadie quien haya, por equivocación y dejándose llevar por la publicidad engañosa, “volado” por VivaAerobus le cabe la duda de que la aerolínea es lo peor que puede existir . En serio, me quedo sin epítetos para definirla; no sólo es sucia, apestosa y naca, sino analfabeta, pinche y mala para la salud. Lo peor es que por los cuatro cacahuates que pagas por viaje, no puedes ni siquiera quejarte porque ninguno de sus representantes habla algo que no sea un dialecto oscuro de alguna selva del sur del país. Las “aeromozas” estaban el día anterior sirviendo cerveza en un estadio o lavando ajeno y son todas politeístas, además de que están efectivamente entrenadas para contestar NO a cualquier pregunta que se les haga.
La experiencia de servicio te hace desear fervientemente SER una maleta en el compartimiento de equipaje en algún avión de Mexicana: mínimo esos están sellados, y cuando recoges tus pertenencias no están empapadas de extraños líquidos, tienes más espacio para estirar las piernas y no tienes que estar en contacto con los dueños de las pacas amarradas con mecate que van a tu alrededor.
En la parte de carga de un avión de a deveras tampoco hay aire acondicionado que gotea ni ñoras cambiando los pañales de sus autóctonos retoños en el pasillo.

Gracias a la mencionada empresa encontré mis límites de resistencia en más de una actividad extrema: desde sentarme por horas en algo que parece lejanamente una silla plegable que encontrarías tirada en un panteón público, hasta echar de menos que alguien que no sea yo misma esté interesada en mi ritmo cardiaco o respiración entrecortada. Definitivamente, por viajes en avión de ahora en adelante no pago menos de 4000 pesos cualquiera que sea la distancia.

Esto incluye la política de evitar todo vuelo que haga escala en Estados Unidos por más barato que salga, por que no me da la gana andarme encuerando de a gratis frente a gringos paranoicos que encuentran armas de destrucción masiva hasta en la sopa Maruchan.

Hate them all!

Movie Rage

Gerencia Nacional de Cinépolis: A través de la presente me dirijo a ustedes para exponerles una grave falta desde administrativa hasta legal de su parte. El día miércoles 23 de abril asistí a Cinépolis Cumbres Monterrey a la función de las 7.55 de la noche de la película “Antes de que el diablo sepa que has muerto”; clasificación C, información que copié de su propio sitio web. Pues bien, entre el público no solo estábamos mi pareja y yo, sino dos familias completas compuestas por 4 adultos y 3 niños: uno de aproximadamente 10 años, uno de 3, y un bebé de brazos.
Creo que podrá entender mi disgusto inicial al escuchar altísimos balbuceos en las escenas más dramáticas de la película o lloriqueos por papá o mamá en una película Clasificación C. Si tiene duda a lo que me refiero con esto, copio un párrafo del acuerdo mediante el cual se expiden los criterios para la clasificación de películas cinematográficas publicado en el Diario Oficial de la Nación el jueves 4 de abril de 2002:

C “Para adultos de 18 años en adelante”.
Esta clasificación es de carácter restrictivo.
Indica que prohíbe la entrada a menores de 18 años.

Consideraciones:
Una persona de 18 años de edad o más tiene plena capacidad de discernimiento y es consciente de sus acciones y consecuencias.

Criterios:
La narración de los hechos o situaciones es detallada. El tratamiento del tema o contenido requiere de un nivel de juicio y discernimiento que por lo general no tienen los menores de edad. Puede contener horror detallado, alto grado de violencia o violencia cruel, conductas sexuales explícitas, adicciones y consumo de drogas. El lenguaje es el necesario para cumplir los propósitos narrativos.

El bebé no paró de llorar durante toda la película mientras el otro niño corría debajo de la pantalla sin dejar de balbucear en volúmenes comparables con los de su sistema sorruound de “última teconología”; toda la sala se unió en una súplica a la madre para que se saliera pero ella nunca lo hizo.

¿Cómo es que se le vendieran boletos a esas personas de una película clasificación C si la pañalera ocupaba todo un asiento y la carriola la mitad del pasillo? ¿Cómo se les permitió ingresar a la sala y por qué ningún representante de su empresa hizo algo antes de que el único niño en silencio (el de 10) viera cómo le volaban los sesos a más de uno y serie tras serie de sexo explícito, entre otras cosas? ¿Por qué confiar en el criterio de gente que obviamente NO lo posee a la hora de seleccionar la película que verán y permitirles hacer lo que se les de la gana en detrimento de la experiencia de los demás?

Cuando salimos, y mi pareja evitó que hiciera justicia con mi propia mano, era demasiado tarde y se nos informó que el gerente se había retirado.

Lo que pudo haber sido una tarde sin contratiempos se volvió un grandísimo dolor de cabeza que derivará en que mi pareja y yo, más todos nuestros amigos y conocidos lejanos, no nos paremos de nuevo en una de sus salas en el futuro. Es inconcebible que mantener la calidad del servicio le interese tan poco a su empresa y a su equipo como para permitir que cosas como ésta sucedan. Las clasificaciones están ahí porque cumplen una función y a Cinépolis parece no interesarle.

Está bien, para eso existen las películas piratas, para evitarse malos ratos entre entes sin pizca de talento social funcional básico, gracias por recordármelo!

Cinépolis está vetado.

Food rage

Esto de saber cómo se hace la comida, y manejar vocabulatio gastronómico, tiene sus downsides: también se aprende a juzgarla con argumentos aplastantes. Entre semana B me llevó al Vips (decisión no basada en opción, sino en conveniencia) y le arruiné la comida quejándome de la mía por unos 40 minutos. Tenía muchos puntos, en serio: pedí unas simples milanesas de pollo rellenas de espinacas con una salsa concasse sin chiste pero hasta ESO pudieron arruinar los ineptos y chafos encargados de cocina. Todo comenzó a ir mal desde la crema de champiñoñes: estaba tibia, descolorida, aguada, desabrida y grasosa; además estaba decorada con rebanadas que habían obviamente salido de una lata de no muy aristocrático origen; como soy tan linda no hice aspaviento, sonreí y la hice a un lado mientras B se comía la suya, seguí platicando y cuando notó que no había tocado el plato preguntó por qué; de ahí ya no pude detenerme.

Cuando el pollo llegó, el plato estaba caliente y bien presentado pero también estaba seco (infiero que por haber estado congelado desde 1985) a un punto que la recalentada removió todo jugo esencial que las pechugas pudieron haber tenido. El relleno de espinacas sabía a cualquier cosa menos a eso (igual y era perejil, equis), la salsa era puré adulterado con agua y la guarnición de papas daba miedo: estaban medias crudas, montadas sobre “crema” que al contacto con la salsa se separaba y convertía en nata, sepultadas debajo de un queso gratinado con textura de látex y brillo de grasa no comestible.

En pocas palabras, era demasiado para mí.

Después de escucharme decir todo eso en una sola emisión de aire, B solo sonrió, me acarició la mejilla y dijo “te quiero”, lo que indica que su nivel de masoquismo es altísimo. También me ofreció de su filete de pescado con salsa de tinta de calamar que estaba mucho mejor que el mencionado pollo del infierno. Cuando me vio con toda la intención de levantar mi plato para írselo a embarrar al sous chef en el mandil dijo “dame acá, yo me lo como” y lo jaló hacia ella.
Eso fue lo único que evitó que me volviera una energúmena.

Wine Rage

HB me llevó de escort a una presentación de libro. Ante un auditorio lleno de jodidos, intelectualoides y gente muy mal vestida y peinada, alguien le dijo al autor que era el “heredero de Monsiváis”, no sé cómo aguantamos las lágrimas de risa. Por otro lado, además de ser una prueba para mi vocación y entero conocimiento de la evolución de nuestra especie, el evento fue divertido porque vi a unos amigos que no me había encontrado en un par de años.
Frente a la administradora del recinto uno de ellos me preguntó si quería una copa del “vino de honor” a lo que yo contesté: “no, gracias, querido; tengo otras maneras más creativas de poner en riesgo mi salud y la pureza de mis sentidos”. Ante su carcajada agregé “la neta no me quiero quedar ciega antes de los 30 porque cualquier cosa que no sea mínimo cosecha 98 me saca ronchas”.

No creo que me vuelvan a invitar.

Por cierto, Talina, el sábado abrimos un tinto Pata Negra Gran Reserva 2001 y estaba tan MALO que B dijo “no tomes más, se te sube mucho como para desperdiciar tu resistencia con esta cosa asquerosa”. Te digo, Valdepeñas no es una denominación de origen que valga la pena.
Acabamos la velada con un Beaujolais de mucha mejor textura y final; lamentamos que si sigue así el euro no vamos a volver a ver en este continente ese tipo de vinos.
Triste.

Kitchen rage

Esta historia comienza hace una semana y media, cuando el director corrió al Chef que era mi maestro. El incidente que acabó con su despido tiene que ver conque a mitad de una degustación se dirigió hacia uno de sus alumnos y dijo algo en el tono de “estás tonto o qué?!” con cierta desesperación.

Claro, hubo reprimenda y regaño pero todo se salió de control cuando los PAPÁS del que estoy segura que merecía ese “tonto o qué?” se quejaron por escrito de que el Chef le hablaba muy feo a su tonto y petardo hijo, insinuando que la institución debía “hacerse cargo”.

El director habló con el Chef y él no solo no se desdijo o se disculpó, creo que volvió a decirle “tonto” o algo peor al mencionado estudiante. Lo corrieron un miércoles así que hasta ayer tuve la oportunidad de conocer a mi nuevo maestro, y fue un desastre.

Primero, entré a cocina con el celular en la mano, el pelo suelto, en tenis y sin tapabocas. Eso JAMÁS me lo hubiera permitido mi anterior maestro, quien era obsesivo de la limpieza y la “contaminación”. El nuevo Chef es un tipo de unos 26 años que se presentó como Javier y no dio más explicaciones ni presumió sus credenciales. También se la pasó entrando y saliendo de cocina, muy ocupado en coquetearle a la secretaria del director, en lugar de estar pendiente de los procesos de las recetas que nos tocaban.

Cuando montamos el primer plato lo probó y en lugar de decir algo puntual como “no tienes idea del sazón”, “está pasado de azafrán” o “es una mierda que ni mi perro se comería”, tragó el bocado, preguntó si ya lo habíamos probado y luego dijo “y qué opinan?”.

Perdón? Qué opino yo de un plato que nunca había probado y MENOS cocinado? Qué opino de qué? De haber destripado a la codorniz para sentarla en una salsa que ni siquiera sé si tiene la textura correcta?
Pues eso, no dijo nada remotamente crítico, sino que nos escuchó decir pendejadas sin interrumpirnos en más de una ocasión.

El colmo fue que cuando nos repartió las recetas para la próxima clase tuve la oportunidad de constatar su “experiencia”:

Chef:… donde dice que se requiere filete de lenguado no le hagan caso; o sea, si lo encuentran que bien pero si no traigan otro…
Miss P: otro como cuál?
C: ahí pregunta en la pescadería que cuáles tienen
MP: .. y cuando me digan cuáles tienen como voy a escoger uno?
C: les dices que te den uno parecido al lenguado
MP: huh? lo dejaremos a la infinita sabiduría del tablajero del mar? Neta te da lo mismo un huachinango que un salmón, que un robalo que un pez espada o un tiburón cabeza de martillo?!!!!
C: … es que hay uno que se parece mucho pero ahorita se me va el nombre…
MP: ñ_ñ . . . W.T.F?! . . .

Cuando se me metió el diablo por el lagrimal fue mientras se discutían los pormenores de nuestra próxima degustación; estábamos definiendo menús, determinando los tiempos y cuánta loza necesitaríamos. Creo que dije algo como “yo traigo las copas para el tinto” cuando me interrumpió para decirle a todo el grupo que por políticas de la escuela no se podía montar con alcohol.

MP: WTF?!?!?!!? Con qué vamos a servir entonces?
C: Pues con algo sin alcohol, no sé, una piña colada o ya para que no te rompas la cabeza, con Coca Cola…
MP: !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! O SEA ME ESTÁS DICIENDO QUE VAMOS A SERVIR COMIDA ESPAÑOLA SIN VINO TINTO, CON COCA COLA Y QUE DA LO MISMO Y NO ME ESTRESE ?!?!?!?!?!?!?
C:… es que las políticas de la escuela…
MP: NO, HONEY!!!!!!!!!!! NO ME ESTÁS ENTENDIENDO!!!!!!!! NO VOY A COMPRAR PICHONES DE 200 PESOS LA PIEZA Y DESTRIPAR CALAMARES EN FRÍO PARA SERVIRLOS CON COCA COLA, DARLINGGGG!!!!
C:… es que la escuela…

Este es el momento en que Miss P se levanta de su silla de un salto, se dirige a la oficina del director encabronadísima. La secretaría la detiene, dice que tiene que anunciarla. Miss P entra y le explica la situación al inflexible y obviamente desinteresado administrador quien en 3 minutos, simplemente para evitar una mordida, dice que está ok servir con vino tinto en moderación. Miss P regresa al salón donde el Chef ya estaba preguntando las dudas finales. Un minuto después entra la secretaria para decir que “por órdenes de dirección, se puede servir con vino tinto en moderación”. Habladurías entre compañeros. Alguien dijo que no era mi responsabilidad el abogar por el grupo sino la del Chef quien es quien “encabeza” la clase…

MP: Ya, pero está muy ocupado poniéndole el culo a la secretaria, cosa que no censuro ni pongo en evidencia dada su ABSOLUTA Y OBVIA falta de huevos!!!

Creo que no volveré a mi clase. Cosa que me pone muy mal.
Esta situación viene a recordarme que soy incapaz de continuar con algo cuando determino que la actividad ya no ofrece ningún reto intelectual; así fue como dejé la maestría, la clase de baile y ahora, al parecer la de cocina.

Estaré convirtiéndome en esas ñoras que se la pasan enviando cartas a la Redacción de los periódicos locales para señalar obviedades? De las que llaman a los noticieros de la tele para decir cosas como “Fulanito de tal nunca se graduó de la Facultad de Derecho”? Triste.

Este es el resumen de mis últimas y más relevantes quejas. Me estoy ahorrando elaborarles la hechas contra MixUp, Benavides, Bancomer, Iberia, el ISSTeleon, Mas TV, la leche San Marcos y Gamesa, entre otras.

Tal vez lo traigo en la sangre y ser la serpiente hija de la Cobra asesina que es mi madre tiene algo que ver, ya lo decía Prince:

Maybe youre just like my mother
Shes never satisfied

Tal vez solo soy hipersensible a que intenten darme gato por liebre; sorry, soy una chica atenta y sé de maullidos, los reconozco a la distancia!

Love is blindness

Love is drowning in a deep well
All the secrets, and no one to tell.
Take the money, honey…
Blindness.
.- U2

Hay (habemos, dijo la que no se molestaba en honrar con purismo gramatical a sus verbos) mujeres de todo tipo sobre la tierra. Nos queda claro que las fisionomías son muy variadas, y que cubren todos los gustos y especificidades en cuanto a formas y colores.

Entre ellas, hay quienes nacieron para ser protegidas y mimadas, otras para inspirar grandes obras y avances culturales, otras para ser la causa de guerras fraternas, otras para escribir su propia historia, otras para ser la excepción de muchas reglas.
De esas mujeres qué les puedo decir que no les suene conocido. Son maravillosas y yo, como ustedes, agradezco su existencia y proliferación.

Pero no todas son así; eso también lo tenemos claro, verdad? Existen entre ellas ciertas subespecies que (con todo y mi vena feminista en pleno funcionamiento, aclaro) deberían ser erradicadas, perseguidas, encerradas y castigadas severa y dolorosamente por sus actos.

Esas mujeres que le dan mal nombre al amor, citando a Bon Jovi, están hambrientas como el lobo, según Le Bon, y a fuerza de madrazos, mentiras, malas vibras y dolor karmático, inspiran letras como ésta: “The more you suffer, the more it shows you really care”

Me enoja sobre manera lo que veo que ciertas mujeres hacen de los que las quieren y estoy hablando de un ejemplo muy concreto que expondré para apelar a su criterio. Va la historia.

H y E se casaron en el 2002. Después de un matrimonio por demás problemático, E deja a H el 31 de diciembre de 2007. Ella lo culpa del fracaso, le dice de cosas como “nunca pudiste hacerme feliz” y “eres un perdedor” y manda a H de cabeza a una depresión horrible acompañada de cualquier cantidad de sentimientos de autodestrucción que necesitará muchas pastillas como remedio. Mes y medio después de su separación, H se entera que E lo dejó por otra mujer. Ajá, E es bisexual pero olvidó mencionárselo a H antes, durante y en específico después de su matrimonio.
Como podrán imaginarse, en estos momentos ya se encuentran muy ocupados un par de abogados con este caso; también hay un psiquiatra con mucho trabajo, y una ristra de amigos de H esperando encontrarse a E en un callejón oscuro para sacarle los ojos con una cuchara y decapitarla con un hilo.

Yo tenía, hasta hace dos semanas, 5 años de no saber nada de H porque E me prohibió dirigirle la palabra en 2002. E, a parte de bisexual de clóset, era una celosa violenta que me amenazó con hacerme cosas no placenteras si no me “alejaba de su marido”. La verdad es que hoy día me pregunto si me odiaba porque nunca le coqueteé o qué carajos, pero eso no es relevante ahora.

Claro que desde siempre he pensado que E es una loca rematada, pero lo que más me molesta es ver en el estado que dejó a H, y el daño gratuito que le ha hecho desde que todo valió cacahuate. No he visto a alguien más enojado con la vida, hastiado, decepcionado, dañado y desesperanzado como H; alguien que dice que no le importa lo que cueste mientras no tenga que volverla a ver nunca y que se dice a sí mismo “pinche idiota” y se refiere a E como “esa pendeja lesbiana”.

Mujeres como ella no deberían existir: incapaz de asumirse a sí misma, que no es honesta ni con su pareja, que martiriza y daña por puro deporte, que vive una doble vida desde hace no sabemos cuánto.

Yo me enteré de todo este desmadre de la manera más gráfica posible. B y yo nos encontramos a E en un concierto, hace un par de meses. No la había visto desde que me amenazó, pero algo que sí noté muy cambiado, fue el sexo de la persona que ella tan candorosamente abrazaba y manoseaba; era otra mujer. Cuando digo candorosamente me quedo muy corta porque realmente lo que hacía era hasta grotesco y gratuito considerando que no estábamos en una disco gay ni mucho menos lugar para dar aquellos shows.

No cabía en mi asombro, así que mandé un sms a una amiga en común con la pregunta de “desde hace cuánto dejó E a H por una mujer??!?!?!!?” y obtuve de regreso un “diciembre”.

Zaz.

H no se merecía eso, él es un buen chico que si de algo tiene la culpa es haberse casado muy enamorado y no ver las obvias señales de que su bella mujercita era una araña ponzoñosa sin corazón ni escrúpulos. Qué culpa tiene él de sus desequilibrios sexuales tardíos (o no, eso no lo sabemos), de las confusiones y entera personalidad bordeline de ella? Carajo, esto me hace sentir muy impotente.

Lo peor, creo que eso de dejar a tu esposo por una mujer se está poniendo de moda; hace unos días supe de otro caso. El chisme me llegó hasta con un “… y cuando fue por sus cosas, la ayudó su nueva novia a cargar todo!” Muy honestamente espero que no sea una tendencia.

Como sea, de los males el menor. Ellos han terminado y yo puedo decirle a H que lo extrañé y abrazarlo sin que nadie me regañe, e intentar aliviarle el dolor con mucha cerveza que según B, lo que necesita es “una peda asesina”, antes de cualquier otra cosa.
Espero poder encargarme de eso el fin de semana.

Por lo pronto, que queden asentados mis malos deseos, mucha vibra destructiva y pensamientos de “ojo por ojo” para esas mujeres… :

“There are girls who manage to sell themselves, whom no one would take as gifts.” -Sebastien-Roch Nicolas de Chamfort

… ya saben cuáles.

Update

How are things on the West Coast?
I hear you movin’ real fine..-
Interpol “Heinrich Maneuver”

Estoy viva, How are things on the West Coast?

Siguiendo la máxima de no contaminar el blog con mi mala vibra, me callé por una semana. Tuve a bien experimentar un evento tan pero tan de la chingada que me tuvo, incluso, sin pensar en sexo por un par de días así que no tenía nada bonito qué contarles. Sí, así estuvo el trancazo.
Sigo sin tener muchas cosas bonitas qué contarles pero si a alguien le sirve la anécdota, he aquí un par de cosas que deben tomar en cuenta cuando tienen un accidente de tránsito:

a) Si no hay heridos o daños materiales mayores, HUYAN por su vida antes de que la “autoridad” llegue
b) Nunca tengan accidentes en la jurisdicción de la PFP (Policía Federal Preventiva)
c) Seguros Afirme sucks donkey ass, también seguros Ana (uta, con ese nombre… en fin…)
d) Eviten que una grúa se lleve su carro, antes intenten moverlo CON LOS DIENTES si es necesario
e) No dejen ABSOLUTAMENTE nada de valor dentro de su carro una vez que está sobre la grúa y, por ende, de camino al corralón
f) Pidan que las fotografías de peritaje de los daños de su carro se las envíen por mail (ya todos los ajustadores de seguros tienen cámaras digitales)
g) El Ministerio Público no es tu amigo
h) No le presten su carro a nadie, bajo ninguna circunstancia y en estado de completa sobriedad.

Dicho lo anterior, creo que es obvio que me he quedado sin carro. Tengo de peatona una semana y de furiosa punto “ataque de ira” (modo dragón, lo llaman en la oficina) por ese mismo periodo de tiempo.

Tengo que calmarme. La vida sigue.
Ustedes qué cuentan?

Sex management

Estoy aquí tratando de lidiar con la furia desatada que se me metió después de que mi novia se quedara dormida ayer en plena sesión de cachondeo. Ajá, estábamos en eso cuando ella simplemente se quedó dormida y su respuesta a mi mucho afecto bajó a cero.

De entrada pensé que era en broma pero cuando noté que era en serio, muy en serio, la llamé por su nombre completo, que sólo se usa en casos de extrema necesidad, al que además agregué un “carajo!” en semi-grito.
Su respuesta: ninguna.

Ahí estaba mi angelito, medio encuerada, hecha ovillo sobre mi cama, eso sí, con una sonrisa que se comía al mundo, diciendo cosas como: “mmh… cariño… ” y una palabra que descontextualizada sonará extremo ridícula: “caperucita”. Huh?
El problema escaló a mayores, porque no sólo se durmió, sino que entró en modo comatoso en el que es casi imposible de despertar.
Tardé muchos nombres completos y unos 20 minutos en efectivamente regresarla al mundo.

Cuando lo hizo, ni siquiera recordaba lo del cachondeo, lo que me indica que estaba dormida MUCHO tiempo antes del coma y que es muy efectiva besando en estado de sonmolencia profunda; notas mentales. También dijo que lo del nombre completo suena muy agresivo. Sus quejas fueron recibidas.

Ahora viene lo de la racionalización, derivada también de una plática que tuve ayer con M. El chico estuvo viviendo efectivamente con C por una semana y su conclusión al respecto quedó en algo como:

“… ya me dolía el pito y a ella le valía madressss!”

Auch. Qué pedo con las mujeres que llegamos a equiparar el sexo con el deseo en general?
M me platicaba que el día que C se enojó con más intensidad y furia desatada uno en que él llegó de la escuela y escuchó a C en la ducha. Aquí acaba su recuento de la anécdota porque según dice, llegó tan cansado que se recostó y se quedó inmediatamente dormido. Los gritos de C lo despertaron un rato después.

“!!!!!!!!! Yo te estaba esperando en la regadera!! Pensé que te meterías conmigo, hasta acabé de bañarme más rápido para poder hacer cositas contigooooooooo!!”

La ecuación es sencilla:

hay una oportunidad + tú no me coges = no me quieres!!!!

Verá usted; mi inteligencia de mujer madura y segura de sí misma me lleva a pensar que eso es completamente idiota porque, bueno, C tiene 18 años, pero creo que después de lo de ayer es sencillo identificarme. También debo pensar que NO tenemos esas juventudes y que si B se queda dormida es porque, bueno, en algún momento hay que dormir en lugar de coger TODO el tiempo.

Por otro lado, ella está en el DF a partir del miércoles y yo la alcanzo el viernes; ante su pregunta meramente logística de que si vamos a quedarnos en un cuarto con R (su joto mayor) o si yo requiero, por mis actividades sexuales, más privacidad, me quedé pensando.
Para ella será el sexo tan importante como para mí? Llegará a la ecuación de que si no me la cojo, no la quiero? Ella habrá terminado con honores la secundaria emocional?… estaré oficialmente loca?

No quedamos en nada; yo no le pude prometer que podré pasar DOS días sin cogérmela. Fui honesta. Dijo que haría reservaciones.

Me enojé porque B se quedó dormida y no sé ahora mismo si es porque mi yo interior pensó algo como “no me desea!” y de ahí no ha salido, o porque realmente sí me preocupa demasiado que si logra dormirse en esos momentos, qué pasará cuando la mando de regreso a su casa agotada hasta la última rayita de la pila y se niega a poner como ruido ambiental para su viaje algo que NO sea Bebel Gilberto.

Ya no estoy enojada, ahora estoy preocupada por mi salud mental.
Qué inseguridad la mía… ingas.
Voy a llamarle.