Archive for feliz

Success stories

La semana pasada fue interesante para B y para mí en más de un sentido. Las coincidencias de la maquinaria que pusimos en marcha el día que nos conocimos nos alcanzaron por azar y me da mucho gusto platicarles las últimas historias felices en nuestro mundo:

1.- Llegó el 20 de abril de 2008 y a B le llegó mi “e-mail from the past” escrito el 20 de octubre de 2007.

> Te escribo esto un sábado de octubre a las 3.48 am. Estas voces del pasado te serán extrañas pero pensé que, por primera vez, usaría este servicio para decir algo lindo y no alguna maldición posterior, ya me conoces.
> Hoy, esta noche, pensé en decirte TE AMO… no lo hice, pero lo sentí, soy una cobarde, lo siento. Espero que para cuando leas esto lo hayas escuchado muchas veces, lo vivas conmigo, y yo te haga feliz.
Si no, cariño, y la he cagado en algo garrafalmente: hoy, esta noche, TE AMO y eso es importante. Gracias por aparecer en mi vida.

Nada que no fuera el azar habría hecho que yo definiera esa fecha en particular para el envío de mi mensaje, y esto comprueba que algo se trae el destino con nosotras, porque le llegó el día que regresó de NYC; el día que leyó el post anterior, el día que le pude decir cuánto la quiero en vivísimo. Sí. De eso está hecha la vida, de momentos que podemos encapsular y diluirlos en el tiempo solo para que cuando nos encuentren sean más significativos. Me da gusto haber escrito eso en octubre y estar con ella para reafirmarlo en abril. Este fue un eco feliz, una onda de choque color rosa, ja.

2.- En cuanto a cuestiones profesionales, esta semana B estuvo casi literalmente en boca de todos porque la exposición en la que participa en el DF tuvo mucha publicidad; así que desde Fernanda Familiar hasta el Reforma.com reportaron que su obra está exponiéndose por aquellos lugares, ya saben, como parte de los “nuevos talentos de la plástica”. Yo me temo que mi pared no volverá a ver esos cuadros nunca jamás y que se venderá todo todo; estoy muy orgullosa de ella.

3.- El doctor finalmente dio luz verde: es oficial, he perdido 8 kilos, mi dieta va viento en popa y yo ya puedo regresar al gym y comer una cantidad mínima de carbohidratos!! YEI! Lamentablemente para él, yo me divierto mucho haciendo malabares con puras verduras y carnes blancas, así que no pienso comer carbohidratos pronto. Hablando de eso, mis conocimientos en cocina light CON sabor estuvieron siendo explotados por L quien también conforme a recomendaciones médicas tiene que alejarse de ciertos ingredientes; me estuvo acompañando a cocinar un par de días en los que transformamos verduras simples en ensaladas deliciosas, hicimos noodles con camarón, una sunomono, salmón con alcaparras y he de decir que me acostumbré a tenerla cerca preguntando “cómo hiciste eso?”; te extrañaré esta semana, comadre!

4.- G me andaba buscando el jueves para proponerme algo:

Oye, me preguntaron si conozco a alguna amiga que quiera salir en un corto making out with a cute girl. No sé bien cuál es la historia, solo sé que es un corto y tienes que besarte con otra chavita que es tu amiga fresa, qué dices?

Qué creen que dije?! El director de casting ya tiene mis fotos y quedó de revisarlas en junta con la guionista y la chica de fotografía mañana. A falta de sex tape escandalosa, me pondré a besuquear a una niña fresa en pos del arte; deséenme suerte.

B, por su parte, llegó de la Reseña de la Plástica ese mismo día, además de tardísimo y ebria, con la noticia de que “tanto X como Y quieren que pose para ellos”. Ella, a diferencia mía, dijo que si el asunto requiere desnudez dirá que no. Vean sus admirables valores morales en funcionamiento. Los 30 le cayeron de maravilla, pero yo creo que más que eso es su aura de felicidad y bien cogimiento, eso no puede fingirse con nada y la hace resplandecer. Me da gusto que esta opinión sea compartida por los artistas que la quieren plasmar en sus particulares estilos. Mi B tiene todo lo que se necesita, y más, para ser una de esas musas que trascienden disciplinas artísticas.

5.- Guitar Hero report: ahora estoy en nivel hard.

6.- Los tauros de mi vida comienzan a cumplir años! Eso me recuerda que estoy a nada de hacerlo yo misma y que no tengo nada todavía organizado para ese acontecimiento. Se aceptan sugerencias.

7.- Kylie Minogue graba dueto con Aleks Syntek y yo me quiero morir. El colapso de los ídolos llegó a mi mp3 player. Hablando de eso, aléjense del nuevo disco de Madonna; si se encuentran desesperados, compren el de Mariah Carey.

8.- Me quedé sin dominio por 2 días; fue un tiempo difícil y no fui feliz. Gracias a aquéllos que lo notaron y me ofrecieron consuelo. Esperemos que no vuelva a suceder.

9.- Entre las invitaciones extrañas que he recibido están la degustación del Consulado de España y el Exercise your sexy. El primero es para meter calorías a mi cuerpo, el segundo es para quemarlas, ja. Mi jefa le platicó al cónsul de mis frustraciones al hacer paella valenciana y que me interesa mucho eso de la gastronomía por regiones y la cata. Él le dijo que me invitara a su evento (a llevarse a cabo la semana que entra) y que si me interesaba, hablaría con el chef encargado para que me dejara ver cómo preparan todo el maridaje y platos de éste. Que emoción!

Al Excercise Your Sexy voy porque voy; no, Nike no me paga para ser su vocera, pero a donde haya chicas lindas, hip hop a todo volumen y muchas cosas rosas TENGO que ir. Ya estuve en el Rockstar Dancehall Workout y en esta ocasión no será diferente. Pensé que mis tenis de punta estaban retirados pero no, seguirán en movimiento. Por lo pronto somos 6 las super apuntadas; andamos buscando a Ryu, apodada “la Harajuku girl” para completar la comitiva.

10.- El comentario de Cy es interesante en más de un sentido y me encantará responderlo con toda la profundidad que se debe considerando la relevancia del tópico. Prometo en el siguiente post abordarlo hasta agotarlo.

Creo que es todo lo que tenía pendiente de contarles; esta es mi pequeña colección de historias de éxito; un hilo de buenas noticias desde acá hasta allá.

Sin palabras

Es confuso el no poder definir algo, algo a alguien en específico o a cualquiera, sin distinción. Parte del ejercicio de este blog, que no se concentra esencialmente en el tema de cuán fabulosa soy, es mostrar que soy bastante más normal de lo que podría pensarse en el sentido estricto.

Tal vez algo más desinhibida, algo mucho menos preocupada por las cuestiones morales o lo que es socialmente bien visto, pero al final del día sigo compartiendo mi vida con seres que si bien ustedes conocen por una letra, son tan reales y literales como tú.

Yo soy la que deliberadamente hago relevantes sus problemas, sus fetiches, y nuestras particularidades que se pensaría que no salen de la intimidad de nuestras conversaciones pero acaban eventualmente filtrándose al blog. Eso no es esencialmente malo, es solo parcial.

Suelo dejar fuera muchísimas cosas que son relevantes y enriquecedoras acerca de ellos. La que más me preocupa es B, pero lamento mucho que no sé por dónde empezar a aclararla, a dar más luz acerca de ella, a quien ustedes solo conocen por lo que yo les platico.

Hoy me parece más o menos urgente contarles algunos detalles.

Para asir a B suelo olvidar convenientemente lo inmensamente rica que es su vida; no puedo pensar en B y al mismo tiempo concebirla como hija, hermana, profesional, artista, Acuario y sibarita además de mi amiga, mi amante y mi pareja.

Es mucho más sencillo congelarla en un instante, en una de sus sonrisas, en su cabello revuelto en la almohada o en sus gruñidos por la mañana para sentirme con la suficiente autoridad para emitir un juicio.

No puedo pensar en B la persona B, en la que me habla en inglés, italiano y francés, en que su nombre sale en el periódico con cierta regularidad y que siempre tiene una línea de Jung que explica algún por qué de nuestra vida.

Es mucho más sencillo pensar en la B que me dice “te quiero” por las noches, que me consuela si me duelo, que siempre se ofrece a “pasar por algo” antes de llegar a la casa.

No puedo pensar en B la que adora el flamenco, la que detesta manejar, la que siempre está dispuesta a desvelarse, la que posee todas las películas existentes de sus directores favoritos en más de una versión.

Es mucho más sencillo pensar en la B que me abraza y me dice “suavecita”, la que me inspira y me cimbra, en la que se come todo lo que cocino y dice que mi comida española sabe mejor que la que probó en España, hecha por españoles.

No puedo pensar en B y su carrera, en sus obras, sus bocetos y sus modelos inexistentes; no puedo pensar en sus justificaciones ontológicas, sus conocimientos astrológicos y las citas textuales que tanto delimitan como expanden su entero pensamiento.

Prefiero pensar en la B que adora el helado de Vainilla de 1905, quien enciende velas cada que nos sentamos a la mesa, incluso a desayunar; en la B a quien le dedico los libros más importantes de mi librero.

Pero eso no es justo.

No lo es porque cuando trato decírselo me quedo sin palabras.

Mi urgencia de intentarlo viene al caso porque se fue de vacaciones y por 4 días no tuve ningún contacto con ella. En ese tiempo me pasaron muchas cosas y ninguna a la vez porque cuando traté de darles un hilo, no estuvo para ser mi remitente.

Entonces la comencé a extrañar; y lo hice en tantas diferentes circunstancias y momentos que aunque suela no pensar en ella en toda su dimensión de individuo, supe lo que se siente extrañarla como tal y lo que es echar de menos todas y cada una de esas muchísimas B.

Así, en completa completud y en su infinita infinitud.

Ayer que regresó intenté decírselo sin mucho éxito; podrán imaginar que soy más efectiva enfrentando a la hoja en blanco. Dije muchas veces “amor…” y a su “qué?” no contesté nada porque no supe cómo empezar.

Mi cuerpo se encargó de hacérselo saber usando la mejor y más literal versión del “lenguaje no verbal” que se conoce y se pegó al suyo por horas respondiendo a la desesperación de toda mi persona. Su cuerpo se cimbró violentamente sobre la cama en consecuencia, también por horas.

“Qué me hiciste?!”, preguntó sin esperar que contestara.
Obviedades.

No sé qué tan claro le haya quedado lo que la comunicación tácita quiso decirle, pero a mí no me parece suficiente y si puedo hacer algo para arreglarlo, quisiera intentarlo.

B:
Estos días sin ti fueron difíciles. Me di cuenta que no te digo muy seguido lo mucho que te admiro. También supe por qué, desde Canadá hasta Argentina, dicen que estoy enamorada de ti.
Te extrañé.

(me sigo quedando muy corta)

Let’s all meet up in the year 2000

Ahora mismo tiemblo un poco. Esta circunstancia es el precio que me tocó pagar por haber tenido un encuentro con mi pasado, un viaje en el tiempo literal y el no haberlo hecho sola. Estuve cara a cara con mis recuerdos por una noche, solo una noche más, dijeron, en un lugar donde muchos de los mejores momentos que atesoro sucedieron. Qué digo mejores momentos, ahí me cambió la vida radicalmente más de una vez: el Kokoloco.

El Kokoloco es una disco, un club, un bar; es difícil de explicar a aquéllos que nunca lo conocieron por qué es tan especial pero baste decir que si estabas vivo en 1997 en esta ciudad del noreste de México, te sonará conocido y lo recordarás con mucho cariño. Para muchísimas personas, incluyéndome, fue su segunda casa.
Todos los viernes, por espacio de 7 años, estuve ahí siendo feliz, metiéndome en problemas, creciendo.

P me llevó por primera vez; de hecho, nuestro primer beso fue en su carro, una de esas noches que íbamos camino al Koko. A P le gustaba Depeche Mode, cosa que heredé, y Bauhaus. Yo bailaba ska sobre las mesas, descalza. Era 1997.

En el 2000 celebré mi fiesta de cumpleaños ahí. Fue la infame noche donde casi me sacan por estar besando primero a M y luego a CL; a una sobre la mesa, y al otro sobre la barra. Ni todas mis credenciales VIP sirvieron para ahorrarme la regañada por andar de escandalosa.

Ang y yo comenzamos a ir juntas a finales de ese año. Perfeccionamos el baile sincronizado para Dancing Queen - friday nights and the lights are low- y Come on Eileen -you mean everything. Nuestra canción era Disco 2000 y es fecha que no puedo escucharla sin pensar en ella. Una noche, después del Koko, la llevé a su casa y antes de bajarse del carro dijo “… tengo un crush enorme contigo” y me besó. La historia se estaba escribiendo.

En el 2003, mientras bailábamos Can’t Get You Out of My Head en el piso de arriba, L me besó por primera vez. El mundo se detuvo; solo volvimos a la realidad cuando escuchamos los aplausos de la gente en las mesas frente a la pista a quienes el espectáculo les estaba gustando mucho.

El Koko cerró en 2004 y entre sus paredes se quedaron muchas historias que tienen como protagonistas a las mujeres más importantes de mi vida.

Pues bien, el viernes lo reabrieron por una noche.

El evento se coordinó de manera personalizada, así que por mis antecedentes de VIP me enteré desde hace como 3 meses. Yo no solo estaba invitada, estaba en la lista de “no cover, no fila”; ah, y aparecía como pareja de Ang.

Cuando B se enteró dijo que le daba mucho gusto, que era una oportunidad de ensueño para volver a mi segunda casa, pero que ella no iba a ir conmigo “porque es mucho más importante para Ang y para ti, ve con ella”. Horas antes todavía me rehusaba a ir porque sabía que no me iba a levantar para mi clase pero B insistió, le tiene una simpatía a Ang completamente infundada.

Así fue como regresamos a un Kokoloco que se quedó detenido en el tiempo en cada detalle; fue tan impresionante que nos quedamos congeladas al cruzar la puerta, con la piel erizada. Creo que todos los asistentes tuvieron la misma reacción.

Adentro todo era euforia y buena vibra, eran abrazos y celebraciones, reconocimientos y reencuentros, besos, besos, música y baile. Entre los presentes había felicitaciones por hijos recién traídos al mundo, puestos en importantes empresas, metas logradas y anhelos alcanzados… bueno, hasta brindamos por un divorcio bien merecido.

A algunos no los había visto desde hacía unos 11 años, no sabía que seguían en la ciudad o habían regresado a ella, a otros les perdí la pista durante la carrera, de otros no recordé sus nombres pero a gritos nos identificamos entre la multitud y tuvimos momentos de comunión en público.

Al verme con Ang pensaron que seguía con ella y escuchamos un par de comentarios como “wey, ustedes ya llevan un chorro!” seguidos de las risas y negativas de ambas.

Bailamos toda la noche, exponiéndonos a una deshidratación mayúscula; demostramos que lo que bien se aprende nunca se olvida y nos salieron perfectas muchas coreografías, siempre nos destacamos por ser las que se sabían todos los pasos y los podían ejecutar en perfecta sincronía.

Cuando pusieron Disco 2000, me abrazó muy fuerte y dijo:

Sé que las cosas pudieron haber sido diferentes; sé que nos hicimos daño y que eso tuvo consecuencias pero te quiero mucho. Gracias por acompañarme; sin ti regresar a este lugar no hubiera tenido sentido.

Bailamos esa canción y cuando terminó la besé en la mejilla:

Yo también te quiero; por eso estamos aquí después de 8 años.

No sé si el Koko vaya a ser abierto de nuevo; pero una noche bastó para cerrar ciclos, cauterizar heridas, revivir amistades y recordarme un poco por qué soy la persona quien soy.

Sirvió para que nosotras, que el tiempo y las circunstancias nos han hecho alejarnos al punto de casi desconocidas, reforzáramos qué es eso que siempre nos mantendrá unidas, casi congeladas en el tiempo entre notas de Pulp, como aquella primera vez, en una noche del año 2000.

También probó que B, como siempre, tiene la razón y puede ver a través de mí como si mi piel fuera transparente.

… a tus zapatos.

En este mundo confuso y tétrico que parece ponerse peor cada minuto, lo más inteligente es establecer alianzas y relaciones de negocio-beneficio duraderas, leales, fuertes como rocas. A pesar de lo misántropa que me pueda ver -a veces demasiado seguido-, no puedo negar que yo no sería lo que soy sin mis múltiples manos derechas, cómplices en actividades delictivas y proyectos de todo tipo.

Estamos aquí, juntos pero no revueltos, para traducir en maravillas las más delicadas situaciones, por eso es hora de reconocer los talentos individuales de aquéllos que me rodean y me han apoyado en tantas formas y ocasiones. Siguiendo el adagio de “zapatero, a tus zapatos”, es vital saber a quién dirigirse para obtener los mejores resultados en el menor tiempo y por eso:

  • me pongo a dieta y en manos de HB al mismo tiempo; él me cuenta calorías, analiza raciones, hace calendarios y señala resultados. Confío en su infinita sabiduría en cuanto al tema y en su apoyo incondicional para llegar a la meta. También con él tengo las pláticas más vulgares que puedo mantener en público y privado.
  • mis referencias musicales siempre tienen tintes de CL; él se encarga de bajar 800 canciones para señalarme las que finalmente debo escuchar y casi nunca se equivoca.
  • si es software lo que requiero, Rh peina mar y tierra para encontrarlo, nada lo detiene y es más efectivo que todos los de PirateBay juntos.
  • para asuntos emocionales y personales, Mar está siempre dispuesta a gritarme por Gtalk, a hacerme llorar en dos minutos, a felicitarme de corazón y decirme que me quiere cuando aplica.
  • mis necesidades de hardware en audio y video son siempre bien evaluadas por mi hermano, quien debería dedicarse al tráfico de pantallas de plasma si lo de la medicina no pega.
  • la zona del chisme, la mala vibra y las venganzas a proyectar está cubierta por Re quien tiene las habilidades maquiavélicas necesarias para señalar los puntos flacos y estrategia para atacar
  • yo no compro ropa alguna si no va Ang conmigo para decirme las netas como “se te ve la panza”, “tus tetas están aplastadas” o “esa falda te la compras o te dejo de hablar” porque a pesar de que yo pueda dudar, ha probado tener el mejor gusto a la hora de prendas caras
  • el señor Hmlstrs es el perfecto compañero de supermercado; se ha memorizado cosas como “porcentaje de ingredientes activos” de todas las etiquetas existentes y puede elegir a la primera el pan más light, el queso menos grasoso, el papel higiénico más blandito y barato
  • para complicidad completa y compleja cuento con B quien no necesita más explicaciones que un gruñido, un suspiro o un guiño para decir “vale, no vamos” sin requerir más argumentos
  • para juicios adultos e imparciales acerca de cualquier tema tengo a RMH quien con la más calmada expresión puede desenredar toda circunstancia que me tenga alterada y emitir una resolución con una sonrisa en los labios
  • DEMO es un cómplice en muchos sentidos, tenemos años ejerciendo la honestidad y el apoyo mutuo; compartimos viajes, conciertos, tardes, chelas y secretos que no le hemos dicho a nadie más
  • para mariconadas, manualidades y bellezas en tercera dimensión, Nina es la mejor; se encargó de personalizar mi saco, de diseñar y construir mi colgante de celular, entre otros

Para ellos y todo el que pregunte, me gusta ser la referencia pornográfica, ortográfica y pop; es lindo ser apreciada y que reconozcan mis innumerables talentos y amplísima experiencia en esos derroteros.
Por todo lo anterior, me da inmenso gusto cuando preguntan “quién es tu psiquiatra, acepta pacientes?”, porque sé que soy un trabajo bien hecho!

A esta lista breve, que también deja a muchos fuera por situación de espacio, quiero agregar a Talina, quien en su infinito talento y actual desocupación se dedicó del proyecto pimp my blog, que incluía actualización y template. A ella, sumada a Tony D, quien está convencido de que todo lo que hago/digo/pienso es maravilloso, por ser mi host y haberme regalado el dominio de CanCanCook, todas las gracias del universo.

Así, cada quien a sus zapatos; yo seguiré publicando mis juicios infundados en este sitio porque es casi casi mi destino manifiesto y dejaré lo que no entiendo para aquéllos que lo dominan.

… como las matemáticas.

PD: Los que leen esto en RSS, asómense al nuevo diseño!
PD2: Los que no han visto CanCanCook, háganlo; es un universo paralelo libre de porno y lleno de color.