Hoy es un día en el que el karma universal está alineado a mi favor. No sólo mi ex escribe para disculparse públicamente de su imbecilidad sino que Itunes Plus sale al aire.
Esto (de hecho, ambas cosas) demuestran que existe un dios y que le caigo bien.
Alguien finalmente cayó en cuenta de que el DRM es la tecnología más idiota alguna vez inventada y sólo bastó que Jobs lo dijera en una conferencia para que todos se vieran entre sí con cara de “doh!”
No me lo tomen a mal, respeto muchísimo los derechos, regalías y todo lo que tenga que ver con la difusión de
material creativo e intelectual (no, no bajo música)… pero el DRM es
simplemente una basura.
La música está hecha para trascender épocas, fronteras, medios, almas, y
la invención de los candados de distribución viene a darle en la torre
a todo este proceso.
La música no puede ni debe echarse a perder.
Simple lógica: si yo he pagado por una canción un monto cualquiera, debo poder escucharla al cansancio, quemarla cuantas veces quiera y mandarla a Suiza por email sin que allá digan: “mensa, está protegida” y sea imposible escucharla.
El DRM es un cinturón de castidad para algo que es por definición sublime: la música.
Me opongo desde las entrañas.
Era hora que las compañías se enteraran que el DRM no hacía al arte ni más accesible, ni más
justo, sólo alienado y de hueva.
Hora que se sentaran a pensar en que restringir el
arte tampoco es una medida inteligente para promover su creación.
Que bueno que se arrepintieron…
El mismo día que lo hizo mi ex, ja!
Mood Blogstar* ·
Hay ciertas cosas que no hago siempre… como, por ejemplo, decir mi verdadero nombre y darle mi verdadero teléfono a gente que no estoy segura de que quiera volver a ver.
Tengo una hotline a la que recurro en esos casos; celular amigo que puede estar apagado si no me interesa el sexo casual, si no estoy jugando algún tipo de role play… que no tengo obligación de contestar si no me da la gana.
La agenda está llena de one night stands; ninguno tiene nombre y están bajo cosas como “Minotauro”, “La pecosa”, “Li chef” y cosas que ayuden a identificarlos…
Yo puedo seguir existiendo sin problemas ignorando quiénes son; yo doy por hecho que ellos tampoco me dieron sus nombres reales y también que me dieron el número de sus respectivas hotlines.
Sorpresa fue enterarme de que no; que hay gente que sí te da su número, su teléfono, nombre real y dirección.
Por qué? Is way beyond me.
No, no me siento una bitch rastrera, simplemente, sé cómo administrar mi vida.
Todos deberíamos tener una hotline.
Es un lujo, pero creo que lo valgo…
Mood Blogstar* ·
Facts 28 May 2007
Cuando me siento mal, escucho hip hop.
Si es que la vida no me sonríe, y más bien me escupe, escucho hip hop y camino suspirosa y melancólica por las calles de esta ciudad mientras en mi Ipod se reproducen letras como:
I roll the dro up, my cup mold up
Bitch don’t just stand there wit ya nose up
C’mon WAMP! WAMP! What it do? (What it do?)-
Wamp Wamp, Clipse
Eso, de alguna manera bizarra, me levanta el ánimo. Sí, escuchar sampleos de balazos y muchas maldiciones por minuto reconforta mi corazón y me dice que todo estará bien.
Hay esperanza mientras eso sea posible.
Tan es así, que mis amigos saben que si en mi nickname de msn hay un “Wamp!” esa es una buena señal. El día me sonríe.
Hip hop, algo que los psiquiatras no recomiendan de entrada como tratamiento contra las depresiones pero que debería considerarse como uno; rápido, barato y accesible, está ahí para nosotros.
No es broma.
Mood Blogstar* ·
Hoy despierto al lado de alguien que no debería, en situación de desnudez y a pesar de eso, sonrío.
Luego recuerdo que lo que hicimos lo estuvimos pospusiendo por un mes. La conciencia, incluso, nos detuvo anoche un par de horas.
Inevitable.
Ahora… no sabía que la cruda moral también daba dolor de cabeza.
Pero… ¿qué me me ayudará en su tratamiento? ¿Un caldo de pollo para el alma?
Luego me digo; carajo, valió la pena.
(…)
Voy por una aspirina…
Mood Blogstar* ·