De personas peluditas

Es una de mis políticas ser apolítica (wtf?) en el sentido de cero afiliación partidista o a grupos con intenciones de protesta. Creo, por otro lado, en la posibilidad de cambiar al mundo yendo de lo micro al macro y de nunca obviar eso que mi abuela me repetía y repetía: “candil de la calle, oscuridad de su casa”. 

En el blog hablo relativamente poco de lo que pasa en la casa, en sentido cotidiano literal. Mi casa es un reino de reciclaje, reuso y administración de la energía en todo momento. He logrado sobrevivir sin aire acondicionado por 4 años porque me siento culpable de desperdiciar electricidad así; sin secadora proque soy incapaz de chuparme los hidrocarburos de esta tierra para que mi ropa huela rico. En mi casa solo se encienden luces si son extremadamente necesarias y ningún foco se queda prendido una vez que se sale de una habitación. Reciclo papel, aluminio, bolsas de plástico; uso el mínimo de detergentes, reciclo y evito comprar pilas, llevo mis propias bolsas al super, compro a granel cuando puedo para evitar consumir cajas y empaques; no hago composta solo porque tengo un pedazo de jardín microscópico que es donde mis gatos hacen su vida y son felices. 

Ese es el punto de este post, mis gatos son felices. Tengo tres, Nicolasa “Coco” de 5 años; La-la “La” tiene 3, Edipo acaba de cumplir 1. Estos días he pensado que ya va a ser invierno, que habrá mucha necesidad de darle casa a animales antes de que el frío arrecie, que la comida escaseará y que la gente realmente afectada por la crisis va a abandonar a sus mascotas en la calle porque no las puede mantener más. El escenario me hizo pensar que es hora de hacer que la familia crezca y siquiera UN animalito de esta tierra pueda tener una vida decente en un lugar donde se les va a querer, alimentar y apapachar.

Así que, tendré un nuevo hijo! Sí! B me compró un platito precioso para el nuevo gato que se sumará a los 3 que están regados por la cocina porque, como se debe, cada uno de mis hijos tiene el suyo. Porque, claro, es de todos sabido que a Edipo le gustan sus croquetas mezcladas con comida de lata y unas gotas de leche, lo de La es la comida seca y a Coco le da lo mismo. 
Con juguetes, afiladores de uñas, tapetes individuales y hasta una fuente que les filtra el agua que beben, no sé qué más en esta vida podría pedir un gato.

Pues bien, doy gracias que no estoy en San Nicolás que de ser así, sería multada por mi estilo de vida e intenciones. El Reglamento para la Tenencia y Protección de Animales Domésticos en San Nicolás dice:

“Toda persona podrá tener en su casa-habitación y/o predio urbano hasta dos animales domésticos, condicionado al espacio suficiente, de tal manera que tanto el propietario como la especie no se vean afectados, así como que dichos animales no constituyan una molestia para los vecinos”.

Tendría que enlistarlos en un padrón municipal como si fueran judíos en plena guerra, hacerles una cartilla de vacunación oficial (porque según la ley, al parecer las de los veterinarios particulares son inválidas) y esperar a que la viejita de mi vecina no se enoje porque Edipo tiene vida social nocturna y me lo manden encapuchar.
Que bueno que no tengo perros, porque en ese caso debería ponerles bozal y cadena si salieran por la puerta… así sean una de esas razas que crecen hasta el tamaño de una rata urbana común…

No me malentiendan, me ENCANTAN las leyes que se preocupan pos los animales pero ésta no es una de ellas. Está disfrazada de eso porque de serlo y en beneficio afectara directamente el bienestar de las mascotas (en este caso una barra idiota) se establecerían campañas de vacunación cada semestre que incluyan TODO el cuadro necesario, no solamente la antirrábica, se pondrían a arreglar y mantener los antirrábicos, legislarían en casos de crueldad animal e impulsarían una educación de cultura animal en los niños (y adultos) que creen que sus perros son de plástico, se preocuparían por mantener zonas verdes donde los perros (y niños, de pasada) pudieran hacer ejercicio junto a sus dueños…. eso sí es necesario.

Estoy de acuerdo, por otro lado, en la parte que controla la tenencia de animales de corral en las casas, pero… animales de compañía? En la ley no parecen existir excepciones o casos especiales donde personas como yo, simplemente preocupadas por el bien universal, los animales y su familia (en ese orden), puedan hacer las paces con estas reglas.

Hago lo que puedo porque me interesan los asuntos que tienen que ver con este tipo de leyes y por eso seguí tan de cerca la Prop 2 de California (aprobada!) y por eso ando metida en estas cosas desde niña, porque se trata de dignidad, cariño y bienestar para animales que de otra manera, y gracias a esta ley, acabarán en la calle, hambrientos y enfermos porque la gente no se hará cargo de ellos para evitar multas idiotas.

CL tiene un punto cuando dice que la legislación repercutirá en la mejor distribución de beneficios humano-animal pero me pone mal que mientras ese feliz escenario que se espera lograr -if ever- se cristaliza habrán muerto y sido abandonados infinidad de perros y gatos.

Tal vez mis esfuerzos distan mucho de afectar el mundo de manera global pero no creo que la prohibición lleve a un beneficio a corto plazo. Se lograría si hubiera facilidades para aquellas personas que tienen más de uno, se niegan a deshacerse de él y tampoco consideran justo el tener que pagar una multa por ello. Esto prueba que cada paso adelante en asuntos de derechos de los animales se dan dos pasos atrás.

Pero CL también dice que soy una burguesa con gatos con collares de joyitas, peinados y manicureados que no tiene nada que hacer.
Esa es otra posibilidad.

4 Comments so far »

  1. eternamente en construcción » Blog Archive » qué bueno que no vivimos en san nicolás. said,

    Wrote on November 11, 2008 @ 3:52 pm

    [...] hay mucho que yo pueda agregar a lo que ya dijeron Lula y Miss P, pero no quería dejar pasar de largo la indignación que me produce que esos señores importosos [...]

  2. Ángela said,

    Wrote on November 12, 2008 @ 12:30 am

    Hola:
    Tengo rato leyéndote y solo conocía tu “A-side” (muy enigmático, diverso e interesante, por cierto) pero tu “B-side” me ha dejado boquiabierta. Definitivamente ese reglamento es una estupidez, como tantas otras que se les ocurren en ese lugar de ¿ricos?-pobres. Creo que ya tenemos un pendiente más para la lista de asuntos por arreglar en terrenos de legislación y tolerancia (se suma a la legalización del aborto, la difusión de la educación sexual, entre otras).
    ¡Hasta el sueño se me quitó!

  3. Oscar J said,

    Wrote on November 12, 2008 @ 9:36 pm

    Estoy contigo Miss P
    Desde pequeño he visto muchas cosas horribles hacia los animales y me he sentido impotente a veces de poderlos ayudar otras he puesto y me han puesto dos tres trancazos pero siempre ha valido la pena
    he tenido de todo en especial gatos hahaha tenia uno a quien le llame “flojo”
    Por que cuando me iba a trabajar salía conmigo ala puerta, se sentaba y se me quedaba viendo como diciendo “a donde vas wey aquí esta todo con madre”
    Después al regresar lo encontraba acostado boca arriba y enroscado y de nuevo me veía como diciendo “hay wey te ves bien cansado, no traes hambre, yo si” mendigo gato como te envidio ¬¬
    Pero siempre mantenía mis pies calientes al dormir y me daba de topes en la cara cuando estaba en la pc
    Ahora no tengo patio y me encantaría tener un perro como “jeremias” [que esta en casa de mi madre] y un gato como “flojo” para saber que de perdido con mi esfuerzo alguien se la pasa bien

    “flojo” era un gato blanco y negro con antifaz en la cara y tenia bigotes blancos
    “jeremias” es … es un perro :p hahaha no se si sea un chihuahua o un spincher
    O una rara cruza entre los dos o simplemente se párese a uno pero es un buen perro alpha, pequeño pero alpha :p

    Saludos!! Miss P :D

  4. Rizoma said,

    Wrote on November 12, 2008 @ 11:04 pm

    Pues a mi esa ley si me pasa a chingar, porque mi casa es y ha sido albergue de varios gatos y perros que han sido abandonados a su suerte en la calle. Los recogimos les damos comida, ropa, atenciones médicas, y mucho cariño. Son alegres, agradecidos, y tranquilos y me pone de nervios que estas pendejadas del gobierno nos afecten de esa manera tan intolerante porque en mi calle casi no hay animales, entonces, obviamente, gracias a los vecinos amargues seremos delatados porque los gatitos maullan y los perros ladran. Y siempre hay vecinos que se quejan.

    Da coraje y es increíble esto.

Comment RSS · TrackBack URI

Leave a Comment

Name: (Required)

E-mail: (Required)

Website:

Comment: