Secret Wish
A fish that has a secret wish,
A wish to be a big cactus
With a pink flower on it.-
Antsy pants Tree Hugger
Confieso que a pesar de que me encantan las situaciones de amor-odio, a quién no, hay una en especial que nunca he disfrutado: la que tengo con mi cuerpo. No es que lo odie directa y obviamente, sino que me frustra mucho que sea incapaz de ser útil para mis fines, ni vaya de acuerdo a mi ritmo de vida.
Cuando nací, y sin ningún referente, me pusieron el nombre de una reina de belleza; eso demuestra que mi madre (mi padre no participó de esto) tenía muchas expectativas puestas en su servidora. Nunca me ha dicho nada pero sé que está calladamente resignada a que yo no haya crecido para ser modelo, mínimo. Cuando cumplí 14 años me confesó que el día que le dijeron que yo sería una niña ella escogió de entre su ropa sus cosas favoritas y las puso en una caja con la idea de algún día dármelas como herencia simbólica.
Aquella ropa era hermosa; recuerdo específicamente una pantiblusa sin espalda, de cuello halter tejida color lila que, claro, me quedaba chica. Lo que mi madre nunca vislumbró fue que para entonces yo ya era una consumada jugadora de basketball y medía 1.65 mts.
Lamentablemente heredé el cuerpo de la familia de mi padre.
De los 12 a los 17 acumulé tantas lesiones deportivas que me enfrenté al desgaste, a luxaciones, a fisuras y hematomas. En uno de esos malos golpes se determinó que mi rodilla derecha estaba por siempre dañada y mal acomodada y que yo no podía seguir jugando; mis muñecas ya vivían inflamadas y para cuando se consideró cirugía me obligaron a retirarme.
Poco después comencé a sufrir dolores de espalda incapacitantes para los que me recetaban unas pastillas tan fuertes que también son usadas para casos de artritis crónica; me encontraron problemas de columna vertebral incorregibles, inoperables y muy severos. Me mandaron hacer una base e importaron un colchón de no sé dónde para asegurarse que pudiera dormir; sé que si subo de peso corro peligro de dañarme permanentemente al punto de perder la sensibilidad en las piernas. Mi ortopedista profetizó que si acaso me embarazo, tendría que pasar aproximadamente 6 meses en cama para evitar lesiones; también dijo que debería considerar una reducción de busto.
Con antecedentes familiares directos de Diabetes y Cáncer, debo estar bajo observación de todo tipo, todo el tiempo.
En el mundo ideal, debería vivir a dieta permanente, no hacer esfuerzos ni ejercicios que implicaran impacto y hacerme resonancias y mamografías cada dos semanas.
No sé qué piensen ustedes, pero eso no me parece vida.
Odio mi cuerpo porque es muy delicado, no tiene la estructura para sostenerse a sí mismo, es una bomba de tiempo y está vivo de milagro. Ha probado ser bastante inútil para mis fines como bailarina y deportista, además de que está mal programado en general.
Últimamente, para colmo, ha comenzado a mostrar signos inequívocos de edad, cansancio, agotamiento y fallas sorpresivas.
Yo no he terminado de vivir y este cuerpo parece estarse dando por vencido a pesar de mis intentos por hacerle ver que debe ponerse al tiro, que hay muchas cosas aún por experimentar.
Estoy cansada de cuidarlo como a un niño chiquito, de escucharlo rechinar y tronar, de verlo decaer lenta pero seguramente.
Quiero un cuerpo que sea capaz de correr un maratón, de bailar por 6 horas seguidas, de andar en tacones diariamente, de soportar sacudidas y ventarrones.
En este momento lo cambiaría y me olvidaría de su existencia pero lo veo mutar y lo que sucede cuando posas tus ojos sobre él, y tus brazos alrededor de esta cintura y la aprietas tantito; me dices al oído “mamita” y me besas por horas.
Insisto en que deberías tener a una novia super buena y bien construida y contestas que eso no te importa. Si me saludas por la mañana y dices “amanecí con ganas de cogerte”… me haces reconsiderar.
Si éste es el cuerpo que extrañas en tu cama, que cubres de besos y te hace feliz no sé por qué tendría que odiarlo si es que no sirve para el Grand Slam o un torneo internacional de Karate.
Tal vez los fines últimos de este cuerpo no tienen que ver con las Olimpiadas o el WNBA All Star Game y todo es más sencillo: ser una mujer sin medallas y en perpetua talla de dos dígitos… quien parece que a tus ojos es merecedora de las coronas de muchas reinas de belleza.
¿Sabes? Por estas nuevas perspectivas y más, mi cuerpo te lo agradece.




Gen said,
Wrote on April 10, 2008 @ 11:01 am
Fallas sorpresivas!
No creo tener fallas, lejos de una taquicardia frecuente… todo lo contrario, cuando abrazo, el comentario es “estas muy fuerte”, quiebro y soy tosca.
:/
El Aletz said,
Wrote on April 10, 2008 @ 5:29 pm
Yo tampoco quiero mucho a mi cuerpo, no porque éste me falle, sino que sigue siendo el mismo. A veces pienso que Dios me dió este cuerpo para no perder mi alma..
(Uyy¡¡ que poético..jajaja)
Saludos¡¡
Aletz
Reaper Stinky said,
Wrote on April 10, 2008 @ 9:14 pm
hell yeah!!!
Yo no me preocupaba por mi cuerpo… hasta que de plano empecé a notar la panza que me crece… maldita coca cola… aunque juro y perjuro que pronto me meteré al gym… parece ser cosa que no puede suceder… no sé.
Yo no nací pa metrosexual…
Ya estoy componiendo el layout… proximamente…
Nina Canuna said,
Wrote on April 12, 2008 @ 12:47 pm
Uy. Es por naturaleza humana que critiquemos a nuestro cuerpo. Por mi parte, toda mi familia es de “hueso ancho”, así que, por regla general, yo también soy “ancha de cadera”. Constantemente necesito sumar, multiplicar y dividir TODO lo que ha entrado a mi boca, y por consecuencia, soy esclava del gym. Cinco veces por semana, durante todo el año….
Conocí a Macorina cuando estaba pasando por un mal momento, en mi peor momento. Me veía fatal… y me sentía peor. Tenía más de 30 kilos de sobrepeso, con nulos deseos de superación… deprimida en pocas palabras. No sé qué vió en mí, que no me soltó. Se enamoró de mí. Y yo me enamoré perdidamente de ella. Logré bajar todo ese peso extra, ahora me siento totalmente diferente, y lo extraño es que ella me dice que me sigue viendo igual que cuando me conoció. Que sigo siendo bella.
Ella no veía lo gorda que estaba… ella se enamoró de mi ser. A ella no le gusta que constantemente esté a dieta, o que me chingue en el gym todos los días, porque sabe que mi cuerpo cada vez está más jodido. Se lo reprocho a tanto pinche año jugando futbol… tantas fracturas, esguinces y golpes que sufrí. Son gajes del oficio, y no me arrepiento de nada. Lo que hago, lo hago por salud, porque sé que ya no soy la pinche puberta que podía aguantar chingazos, y jugar dos partidos seguidos. Mi cuerpo se está oxidando, ya no hay marcha atrás. Pero quiero seguir viviendo, quiero seguir experimentando. Así que no queda de otra.
Qué bueno que tienes quien te vea por lo que realmente eres, no por lo que tengas, o por lo que hagas… que te vea con pasión, y se entregue totalmente a tí, simplemente porque eres tú.
Cuídese y échele ganas.
Nina
Reaper Stinky said,
Wrote on April 14, 2008 @ 6:43 am
:’( yo quiero bajar la panza… alguien conoce un método de ejercicios especializado y que funcione???
Ahora… por tu comentario en el mio blog…
De plano no te gusta mika????
o no supiste que era.. :S
roco said,
Wrote on April 14, 2008 @ 11:45 am
Lo primero es comer bien y hacer ejercicio, claro que para poder hacer ejercicio debes tener una motivación muy grande (independientemente de estar sano o tener buen cuerpo o pasar un examen).
Ejemplo: cuando llegue a Monterrey hace 5 años, tenia que nadar bien para unos exámenes para un curso en Argentina, así que encontré una alberca con clases personalizadas a las 6am; en mi maestra encontré la motivación necesaria, para poder levantarme en la madrugada (5:30) de lunes a viernes, pero tuvo sus –RESULTADOS = nadar bien, hacer ejercicio y conocer Bs. As.
Pd. gracias a mi maestra de San Nicolás de los Garza
Miss P said,
Wrote on April 15, 2008 @ 11:35 pm
@Gen: tendrás corazón de pollo y cuerpo de oso? No pensaría en ti como alguien tosca…
@Aletz: Creo que al alma le vendría bien poder salir de vacaciones del cuerpo de vez en vez…
@Reaper: Que bueno que has encontrado tu true calling
y no, no me gusta Mika
@Nina: Esa fue una historia hermosa
! ! !
Y entiendo perfectamente; cuando el exterior se modifica, será que se puede ver más claramente el interior? No creas, mi cuerpo tendrá sus muchas fallas, pero pensándolo bien, no lo cambiaría. Incluso en sus debilidades, va bien con mi personalidad
Gracias por tus líneas
@Roco: Inspiración! Sí, eso es básico para cualquier proyecto de superación. Gracias a tu maestra, entonces
Saludos a todos!
Como les decía, soy fatal para contestar comentarios, pero los leo atentamente y a veces hasta los forwardeo
Besitos
sAngelle said,
Wrote on April 19, 2008 @ 3:43 pm
qué buen post…
Me hiciste llorar [[mugrosa!!]]
Habemos muchas que no estamos a gusto con nuestro cuerpo…
pero muy a pesar de mis defectos… hay dias en que me siento bien conmigo misma y doy gracias por no haber muerto en un accidente bastante escandaloso en el cual quedaron lesiones y marcas notoriamente visibles…. pero sabes algo? ésas cicatrices las he aprendido a querer como si fueran recordatorios de la mujer que hoy en día soy, lo sensible que aprendí a ser, las personas que se acercaron a mí y me animaron con sus visitas, a quienes impacté por la misma causa… todo esto me hizo ser quien soy hoy y no cambiaria nada pues soy única e irremplazable para algunos.
asi que… estoy segura que B te ama x quien eres, y éso es ‘priceless’
felicidades