To porn or not to porn? 3 March 2008
“She felt in italics and thought in capitals.” -Henry James
Los problemas a los que me he enfrentado recientemente al respecto del blog versan en el sentido de su mera existencia, como había platicado. Estuve una semana debatiéndome en la pertinencia de cerrarlo definitivamente y dedicarme a otras cosas que también me interesan pero me puse a reflexionar acerca de esto y decidí continuar por acá a pesar de que parece que ha llegado el momento en que el tema le queda chico a mi blog.
El sitio que estás leyendo (asumo que en RSS, porque es lo que se debe hacer, ja) tiene tanto ciertas limitantes como ventajas al tener un tema tan específico que lo clasifica en “nicho monotemático”. Sí, aquí se habla de sexo y cochinadas, ya sean las mías o las de personas que conozco. Es un tema hermoso que al conocer a la gente que me rodea prueba ser inagotable y de campo extendidísimo; siempre hay una nueva parafilia que probar, una fantasía realizada, algún sueño inspirador, o todas las anteriores.
Eso, lamentablemente, también puede llegar a afectar.
Por qué es malo tener un blog monotemático?:
- Obvio, la audiencia es pequeña, así que los sueños de fama y fortuna no vienen al caso. Por la misma naturaleza de este blog (y todo su contenido), se encuentra bloqueado por los servidores “sacrosantos” de los corporativos, oficinas gubernamentales y todos los filtros de “patrol”. Sería más prolífico si, no sé, me pusiera profesionalmente a comentar la vida de Britney Spears, pero tampoco es el caso; el mero URL dice “porn” y a eso me dedico.
- El spam es INMENSO, se podrán imaginar. Los comentarios tienen que estar por siempre moderados porque si no sería imposible manejar la cantidad de anuncios de Viagra y Cialis que me llegan.
- Es altísimamente personal, por lo que las personas que se involucran conmigo acaban embarrándose de blog si no me dicen con anterioridad que las situaciones son “no blogueables”
- Nadie liga; creo que a pesar de que me leen, ustedes bloggers, les da cierta vergüenza y no ponen ligas a esta página desde su blogroll. Claro, esto viene de la mano con mi punto 1, pero también me da gusto ser su guilty pleasure, no lo voy a negar.
- Los buscadores de pornografía me tienen en su top; lo que provoca que mi ancho de banda sea inmanejable y el pobre Tony D tenga que aumentarlo, y aumentarlo… para qué? “para que vean puras pinches letras, jajajaaj, me dan risa”; sus palabras, no las mías.
- Puede volverse problemático; a pesar de que es un asunto personal, involucro a más personas y eventualmente también puede suceder que un día quiero escribir de mi colección de crayolas y qué tiene eso de cochino? Me callo o de todas maneras lo hago?
- Son como tatuajes temporales de la dinámica de las relaciones y eso, cuando éstas terminan, se vuelve muy doloroso. Este es un riesgo que se toma en todos los blogs personales, me parece, y requiere de mucha madurez el ser consciente de eso y de todas maneras publicar.
Por qué es bueno tener un blog monotemático?:
- Es fácil hacerse de lectores dedicados; la mayoría de las personas que se quedan a leer, creo, se van con ganas de regresar, o, mínimo, los que comentan me hacen pensar que es así.
- Puntos de autoridad; he andado en esto de los blogs el tiempo suficiente para entender de qué van y mi constancia ha recompensado, soy oficialmente una blogger que trabaja en sus textos y no deja a sus lectores abandonados nada más porque sí.
- La fama te alcanza; me gusta el fanmail que viene con preguntas incluidas y que comienza con “Querida Miss P: quisiera saber tu opinión al respecto de mi situación”. Por algún motivo, esas personas me confían cosas que son altamente íntimas y me piden consejo… wow!
- Es más fácil cubrir todos los aspectos de un tema; por lo reductivo del tópico, es sencillo escribir pequeños ensayos y llenarlos de fuentes, de distintas posturas y sentir que estoy salvando al mundo, descubriendo el hilo negro y derrotando a la ignorancia.
Ahora bien, vale la pena continuar con todo esto?
Sí.
Creo que he tenido mucha suerte y este blog me ha dejado muchísimas más satisfacciones que malos sabores de boca. No me ha arruinado la vida, no ha destrozado relaciones o similares, y se ha vuelto casi el único lugar donde puedo venir a vaciar mi cabeza sin sentirme culpable porque, bueno, todo esto es totalmente voluntario: ustedes, yo, mis textos.
Entonces, no, el blog no se cierra, pero quiero hacer oficial que comenzaré a hablar de lo que se me pegue en gana. Esto, claro, siempre tendrá más que ver con sexo que con otra cosa, porque yo seguiré siendo la autora, claro, pero no me limitaré más a que ese sea el único tono que manejo. En sexo no puedo dejar de pensar, tengo demasiado tiempo haciéndolo como para comenzar de cero a formarme otra estructura mental que, además, acabaría siendo falsa y forzada. Le debo a mi madre el haberme maleducado y a mi padre el haberme ignorado, al sistema de escuelas públicas el haberme dado “otros intereses” y a mis maestros el haber pulido mi ortografía; eso.
Algunas veces pienso en itálicas, y grito en capitales san serif. Son mis letras, eso nunca va a cambiar. Gracias por estar acá.



