I <3
Dice B que ella no puede tener amigos, o sea, hombres. Insiste en que siempre en algún punto la tensión sexual es como inaguantable y acaban las cosas yéndose al carajo; siempre hay una esperanza de que en una noche lluviosa, o una tarde en la playa, o en cualquier situación que incluya mucho alcohol en las venas, pase algo de índole carnal: “los hombres son así“, dice, “pero tu caso no me lo explico”.
Mi caso es exactamente lo opuesto. Yo no puedo tener amigas muy cercanas porque siempre llego a un punto donde la tensión sexual es como inaguantable y acaban yéndose las cosas al carajo.
Sí, mi récord se explica por sí mismo.
La primera vez que me pasó fue con P. No me siento culpable, en alguna parte dice que en momentos de definición sexual uno acaba enamorándose de sus amigas y viscerversa. Sí, fue desastrozo. Ella tenía 25 y yo 18 años. Las consecuencias fueros psiquiátricas y partió mi vida en dos. Mi doctora, cuando preguntaba sobre cosas específicas aclaraba: “antes o después de P?”. Sí, fue así de relevante pero no pude evitarlo. A esa edad no hay manera de mantener el corazón, el cuerpo y la cabeza separados como para evitar una catástrofe. Lo más feo de todo fue perder a mi entonces mejor amiga en manos de una situación sin posible final feliz. Duramos en eso unos 9 meses de los cuales 5 estuve volviéndome loca; las consecuencias fueron 9 años de silencio y dolor resumidos en una sesión de perdones que nos llevó una hora y de los cuales no pudimos rescatar mucho de lo que fue.
Ella sigue llamándome, invitándome a salir y preguntando por “mi novia en turno” pero jamás podría regresarle la confianza y el cariño tan grande que alguna vez le tuve. Stike one.
Me volvió a suceder con A. A mí me encantaba física e intelectualmente pero ella poseía novio y casi anillo de compromiso. Las dos teníamos 21 años y mucha energía para bailar Dancing Queen, discutir de filosofía y fetiches, desvelarnos inventando recetas de galletas o viendo cine extranjero; se volvió mi cómplice favorita para todo aquello que se pudiera imaginar. Una noche me llamó, nos quedamos de ver en el parque (porque también era mi vecina) y lloró por dos horas; mientas sollozaba se quejaba de su novio, del clima, de las clases de la maestría y todo lo que usted mande. Como a las 2 de la mañana se detuvo, me vio muy fijamente y remató con un “…. y además no puedo dejar de pensar en ti, en lo mucho que me gustas y que tengo un crush enorme contigo”. Esa madrugada me besó, yo la besé y se la bajé a su novio de manera oficial tres días después. Todo estuvo muy bien por algunos meses; ella se introdujo felizmente y sin problemas en todo “el asunto gay” , me acompañó en varios trances, vivimos felices bajo mi humilde techo… hasta que todo se jodió. Le entró una crisis de personalidad que incluía un “tú me hiciste lesbiana”, y la perdí, se perdió, la perdimos. Su modus operandi era más bien pendular. Solía amarme y odiarme por periodos que venían a entrometerse con el resto de mi vida. Si yo estaba saliendo con alguien más era peor; llegaba dramáticamente a pararse en mi puerta con todas sus cosas para “mudarse” cada que su mamá la corría de su casa sin importarle si yo me estaba cogiendo a otra en MI cama, situación que, claro, se volvía una escena de celos con todo y un “y quién chingados es esta vieja?!” de su parte. Dejamos de hablarnos más veces de las que puedo contar y siempre regresaba a hacerme la vida miserable. Nunca recuperé esa dinámica de complicidad, cosa que realmente extraño, porque trabajo con ella. Escucharla hablar de “cuando nosotras hacíamos…” frente a mis otras compañeras es difícil sin mencionar cuánto la quise, y cómo la perdí. Strike two.
Acabo de anotarme un strike three hace unos días y lo único que tienen estas mujeres en común es a mí, así que yo debo tener algo de culpa.
Me caga pensar en lo que pudo haber sido si yo nunca les hubiera puesto las manos encima o si qué es peor, ponérselas o no ponérselas. Estamos hablando de tensión sexual, de verdadera atracción, de cosas en común, de momentos compartidos… de situaciones que suelen salirse de control muy fácilmente.
Es frustrante es no poder regresar el tiempo para decirles algo como “te extraño, y eso no incluye a tu cuerpo” porque no sé si se ofenderían mucho. Me siento culpable de las posibilidades desechadas, los perdones que llegaron tarde, el daño que se pudo haber ahorrado si dejábamos las cosas como estaban, por la paz y tan tan.
…
Debo estar muy loca, porque después de todos esos años y sus consecuencias, sé que a cualquiera de ellas me podría acercar hoy mismo, abrazarla, decirle “te quiero” y ellas entenderían perfectamente de qué estoy hablando.
A eso me refiero. Arruiné, arruinamos, pero ese vínculo, a veces algo incómodo, nunca se fue a ninguna parte.
… pero tampoco volvimos a ser amigas.
Que triste. A veces pienso que no vale la pena arriesgar todo eso por un orgasmo. O muchos. Muchos.
Lo siento. Love u, too.




Nina Canuna said,
Wrote on February 4, 2008 @ 7:58 pm
Interesante lo que escribes. Y muy cierto. Igual yo. No puedo tener amigas tan, tan cercanas, sin sentir la tensión sexual. Siempre he tenido ese problema. ¿Cómo solucionarlo? No pensar en eso (sexo). No vale la pena arriesgar la bonita amistad que se tiene, por una buena revolcada. Pero, por el otro lado, está el “hubiera”. “¿Qué hubiera pasado si…?” Por algo pasan las cosas… una buena amistad pasa la barrera del sexo, de los años, de las peleas. Tengo más amigas que amigos, y he estado en situaciones en las cuales debes de tomar una decisión en menos de un segundo. ¿Qué decisiones he tomado? Solamente el tiempo lo dirá.
Miss P said,
Wrote on February 5, 2008 @ 12:22 pm
@Nina: Ya sé, lo peor es arrepentirse… pero bueno, comprenderás que algunas veces ese microsegundo en el que se toma la decisión sucede en un muy mal microsegundo. Los hubiera son fatales … pero estoy viva a pesar de las consecuencias de las muchas veces que me he equivocado. Soy oficialmente humana
Karla Co. said,
Wrote on February 6, 2008 @ 10:28 am
Ah hola! Oye y cual fue el strike three?
h. B. said,
Wrote on February 7, 2008 @ 12:19 pm
Ay, tu lista de víctimas, las que pervertiste, las que sacaste del clóset de la no-perversión, as que dejaste en estado de rehabilitación perpetua y las que convertiste en ficheras baratas, Discovery Channel debería hacerte un documental!
Miss P said,
Wrote on February 7, 2008 @ 4:03 pm
@Karla: no, pues si te digo habrá sangre, jajajaja
@HB: Wey, algunas no había manera de salvarlas, no te hagas, intenté mejorar el pedigree sin mucho éxito