Love is . . .
We are strong
No one can tell us we’re wrong
Searchin’ our hearts for so long,
Both of us knowing
Love is a battlefield
.- Pat Benatar
Algunas veces demasiadas explicaciones sólo acaban jodiéndose el momento; ese cuando te pierdes en otros ojos, te embriagas de otra piel y te desvelas entre otros brazos. Cuestionamientos tales como a dónde vamos, cómo llegamos aquí, cuándo lograremos ver una película, etc, vienen a la mente de una u otra forma para detenerte en seco, a veces replanteándote miedos añejos, tal vez demasiado tarde. Lo único que se puede asegurar a estas alturas es que si acaso la mesura iba a hacer aparición, no tenía la dirección correcta o se ahogó en Santa Lucía.
…
Pasé por un trauma algo ojete estos días (mi abuelo paterno murió el jueves pasado) y lo que me mantuvo más o menos sana fueron los mensajitos de B que me aseguraban que aquello no duraría para siempre, que de regreso ella me esperaba para abrazarme mucho, para sostener mi mano y escuchar mis quejas por horas si era necesario.
La sola idea de volver lo más rápido posible a sus manos aroma a vainilla, a su pelo torcido y sus labios tibios me hizo el trance mucho más llevadero.
La extrañé tanto.
Si había alguien sobre la tierra que quisiera haber tenido al lado en el instante en el que metieron a mi abuelo en la tumba y yo intenté pensar en cosas bonitas y no hacer escándalo por respeto a su memoria, era a ella; quería decirle en ese momento que mi corazón estaba tranquilo gracias a la fortaleza que me inspira, que mi abuela estaría orgullosa de mí, que mi abuelo murió sin conocerla y se había perdido de mucho, que mi familia podrá valer cacahuate pero que fue gracias a ambos que yo soy lo que soy… ah, y que la amo.
Así.
Acabo de dejarla en su casa después de una noche hermosa que comenzó con una cita en el YummyWonderland (así le llama al supermercado de especialidades gourmet) de donde salimos cargadas de todas las herramientas propias del pecado de gula que nuestros brazos pudieron soportar. Nos dimos a la dolce vita, invitamos a H y HB a cenar, y nos sobraron deliciosadas para desayunar.
Desperté a un día templado y ella estaba abrazándome. En ese instante sentí la seguridad, la certeza, de que todo estará bien y que si este invierno viene frío me valdrá madres, porque nuestros cuerpos irradian más calor del que se puede soportar bajo las sábanas. Sonreí y suspiré.
Creo que me escuchó, se movió tantito, dijo “hello, pretty”; me besó y volvió a dormirse.
Me sentí tremendamente suertuda y agradecida de tenerla. Me sentí, creo, hasta un poco culpable de no haber hecho nada realmente meritorio para lograrlo; desde que no soy políglota, hasta que a veces soy demasiado pervertida para mi propio bien. Algo debí haber hecho para tenerla y no sé qué. Quisiera saberlo para hacerlo consciente y repetirlo cuantas veces sea necesario.
Platicábamos mientras se bañaba cómo después de su ex ella había decidido buscarse un novio, ya saben, para hacer las cosas más fáciles y menos traumáticas para todos; un novio que se les pueda presentar a sus padres como tal sin tanto pedo social, alguien que tuviera pelo en el pecho y menos pedos en la cabeza… “pero nada, ahora sé que todo lo que estuve buscando lo tienes tú, y eres mujer, y pues ya está”.
Yo ni siquiera la estaba buscando, pero ahora sé que NECESITABA encontrarla; era mandatorio colapsar en esta vida.
“… porque es lo mejor pensar que llegaré a los 30 cogiendo así, explotando todo este potencial”, dice, a lo que yo agrego que es lo mejor escuchar un “te quiero” antes de dormir exhausta y sudada, soñar con ella, y verla sonreír entre sueños en su modorra.
A veces es tan fuerte que la despierto sólo para decirle que me hace feliz despertar con ella.
…
Lo odia, pero no puedo detenerme, y creo que está comenzando a entenderlo.
A veces quisiera dejar de respirar en un orgasmo, nada más para desvanecerme sin regreso entre sus brazos.
Creo que debería decírselo también.
Este blog cumplió dos años hace días y yo, creo, oficialmente terminé de lamer mis heridas. Estoy lista, le decía, para volver a empezar el ciclo, y ahora que es suyo, se dedique a romper mi corazón, cosa que según sus intenciones, nunca sucederá. Claro. Pero ambas lo sabemos, estamos apostando.
Así es la vida: el amor es un campo de batalla.




Talina said,
Wrote on November 25, 2007 @ 10:06 pm
Aww… siento mucho lo de tu abuelo… y que lindas palabras te dijeron… me hicieron ver algunas cosas en perspectiva, asi que gracias también de mi parte
La vida está llena de contrastes, asi que felicidades también, por dos años escribiendo el blog
Miss P said,
Wrote on November 27, 2007 @ 4:40 pm
@Talina: Gracias por el pésame, la felicitación y la compañía virtual
muchas…
Luna Llena said,
Wrote on November 27, 2007 @ 7:12 pm
Hola, acabo de encontrarme tu blog y mira que sorpresa, andes de cumople, felicidades¡ con tu post se me removieron los sentimientos. sentimientos. ando un poco triste, ya sabes, broncas pero se que todo saldra bien. gracias por compartir.