Sex management 27 November 2007
Estoy aquí tratando de lidiar con la furia desatada que se me metió después de que mi novia se quedara dormida ayer en plena sesión de cachondeo. Ajá, estábamos en eso cuando ella simplemente se quedó dormida y su respuesta a mi mucho afecto bajó a cero.
De entrada pensé que era en broma pero cuando noté que era en serio, muy en serio, la llamé por su nombre completo, que sólo se usa en casos de extrema necesidad, al que además agregué un “carajo!” en semi-grito.
Su respuesta: ninguna.
Ahí estaba mi angelito, medio encuerada, hecha ovillo sobre mi cama, eso sí, con una sonrisa que se comía al mundo, diciendo cosas como: “mmh… cariño… ” y una palabra que descontextualizada sonará extremo ridícula: “caperucita”. Huh?
El problema escaló a mayores, porque no sólo se durmió, sino que entró en modo comatoso en el que es casi imposible de despertar.
Tardé muchos nombres completos y unos 20 minutos en efectivamente regresarla al mundo.
Cuando lo hizo, ni siquiera recordaba lo del cachondeo, lo que me indica que estaba dormida MUCHO tiempo antes del coma y que es muy efectiva besando en estado de sonmolencia profunda; notas mentales. También dijo que lo del nombre completo suena muy agresivo. Sus quejas fueron recibidas.
Ahora viene lo de la racionalización, derivada también de una plática que tuve ayer con M. El chico estuvo viviendo efectivamente con C por una semana y su conclusión al respecto quedó en algo como:
“… ya me dolía el pito y a ella le valía madressss!”
Auch. Qué pedo con las mujeres que llegamos a equiparar el sexo con el deseo en general?
M me platicaba que el día que C se enojó con más intensidad y furia desatada uno en que él llegó de la escuela y escuchó a C en la ducha. Aquí acaba su recuento de la anécdota porque según dice, llegó tan cansado que se recostó y se quedó inmediatamente dormido. Los gritos de C lo despertaron un rato después.
“!!!!!!!!! Yo te estaba esperando en la regadera!! Pensé que te meterías conmigo, hasta acabé de bañarme más rápido para poder hacer cositas contigooooooooo!!”
La ecuación es sencilla:
hay una oportunidad + tú no me coges = no me quieres!!!!
Verá usted; mi inteligencia de mujer madura y segura de sí misma me lleva a pensar que eso es completamente idiota porque, bueno, C tiene 18 años, pero creo que después de lo de ayer es sencillo identificarme. También debo pensar que NO tenemos esas juventudes y que si B se queda dormida es porque, bueno, en algún momento hay que dormir en lugar de coger TODO el tiempo.
Por otro lado, ella está en el DF a partir del miércoles y yo la alcanzo el viernes; ante su pregunta meramente logística de que si vamos a quedarnos en un cuarto con R (su joto mayor) o si yo requiero, por mis actividades sexuales, más privacidad, me quedé pensando.
Para ella será el sexo tan importante como para mí? Llegará a la ecuación de que si no me la cojo, no la quiero? Ella habrá terminado con honores la secundaria emocional?… estaré oficialmente loca?
No quedamos en nada; yo no le pude prometer que podré pasar DOS días sin cogérmela. Fui honesta. Dijo que haría reservaciones.
Me enojé porque B se quedó dormida y no sé ahora mismo si es porque mi yo interior pensó algo como “no me desea!” y de ahí no ha salido, o porque realmente sí me preocupa demasiado que si logra dormirse en esos momentos, qué pasará cuando la mando de regreso a su casa agotada hasta la última rayita de la pila y se niega a poner como ruido ambiental para su viaje algo que NO sea Bebel Gilberto.
Ya no estoy enojada, ahora estoy preocupada por mi salud mental.
Qué inseguridad la mía… ingas.
Voy a llamarle.






