Imperfectas consecuencias 14 June 2007
Yo trato a mis defectos de personalidad y errores de coherencia exactamente igual que a mis barros e imperfecciones de la piel.
Esto es: se sabe que están ahí, que son feos y poco fotogénicos, pero los ignoro hasta que la inercia del ambiente los absorbe.
La gente a mi alrededor, sin mucho esfuerzo, puede verlos también pero se evitan la pena de señalarlos, para qué.
Una mañana los descubres (enmedio de la nariz, claro!) y el resto del día te sabes imperfecta y poco sexy pero según avanza la jornada y tu jefa se pone histérica por alguna cosa que tú no puedes resolver pero igual se vuelve tu responsabilidad, pues, pierden importancia.
Su gravedad eventualmente te rebota en la cara cuando hay oportunidad de verse al espejo de manera concienzuda.
Pues bien, mis errores son enormes y mis malas decisiones han causado, al parecer, un ataque de acné crónico.
El problema realmente se vuelve tal cuando el ignorarlos no sólo no los soluciona, sino que los empeora y comienza a afectar a terceros. La situación es completamente insoportable cuando leo algo como "no entiendo cómo somos amigos tan cercanos".
Me siento atada de manos cuando un "te quiero" parece no funcionar como argumento y es más que obvio que la única persona responsable de esta falta flagrante de amistad a la redonda (en este continente, de hecho) soy yo. Cero puntos en mi dirección; tacha.
Estoy aprendiendo mucho estos días acerca de mí y, gracias a diversas situaciones, de los demás. Entre las cosas que no acostumbro hacer que comienzo a pensar que que tienen más relevancia de la que alguna vez creí, está el pedir perdón por NO decir algo, en lugar de disculparme por bocafloja. También comienzo a valorar las "críticas constructivas" de todo tipo.
Sé que una recomendación básica de las relaciones sociales es que te fijes en quién confías; hoy quiero insistir en un punto al respecto y proponerles que, mejor, confiemos plenamente en aquellos que nunca nos han fallado, que por años nos han demostrado que somos importantes y que no arriesguemos esas frágiles telarañas que nos unen entre sí como seres humanos imperfectos que somos con cobardías idiotas, con censuras sin sentido, con vergüenzas tardías… Voto por la reciprocidad literal y cruda.
Perder a un amigo por no tratarlo como tal es, por mucho, la amenaza de desastre más seria que me han hecho en muchísimo tiempo.
Por otro lado, enterarme que lo que hago o no hago, digo o no digo, tiene relevancia más allá de mi twitter, o este blog, es revelador y tiernamente alarmante.
Esta bocafloja volverá a su modo de default desde ahora; los granitos y mala piel pasajera no me van a ganar:
So, let it be para mis barros; mis errores tampoco van a ningún lado, pero algún tratamiento DEBEN tener!
(Alguna otra "crítica constructiva", cariño?
)
And you tricked me over and over again
And now I'm losing you
And it's killing me-
"Losing a Friend"- The Cardigans




