We are glitter
2. Resembling a rose especially in color.
Si permaneces debajo del sol por cierto tiempo las cosas comienzan a verse diferentes. Si además le agregamos un mar cargado de glitter dorado, arena morena tibia, palmeras borrachas de sí mismas, y tus propias huellas, y sólo esas, en la orilla despeinada por las olas… bueno, uno comienza a SENTIRSE dentro de una poesía, de una alucinación hippie, de un sueño húmedo.
No es relevante que no haya habido conchitas y que a mis casitreinta una ida a la playa ya no incluya actividades de embrutecimiento alcohólico, no se me olvida cómo disfrutar/me/nos.
La aventura incluyó un Chevy 2005 sin radio, pero con clima, una suite en Nuevo Vallarta y un mapa que decía “Bahía de Banderas” que ni escala traía y abarcaba dos estados, Nayarit y Jalisco, con una hora de diferencia en el reloj que se indica por un puente elevado sobre…. eh… nada….
Mis recuerdos de la zona fueron útiles por poco tiempo, la cosa era redescubrir esa geografía con la que mis encontronazos anteriores no habían sido del todo placenteros.
Placer. Eso.
No sexual esta vez, sino contemplativo.
Nos fuimos de playas, así que nos internamos en una carretera escarpada y plagada de curvas asesinas pero enmarcada con la vegetación más exuberante y rica que se puede encontrar, claro, en zonas olvidadas de la mano del progreso pero escupidas de savia por una conciencia superior.
Así fue como me encontré con Lo de Marcos, Mismaloya y Playa Venados, entre otras.
Las actividades implicaban inmovilidad.
Cada quien con su libro (bueno, yo con una Glamour) y respectivo Ipod, tumbados de panza con muchas ideas en la cabeza que con el sol reventaban como maíces en aceite, de mí brotó un “yo no me sentiré realizada como ser humano hasta no tener una casa en esta playa”, en tono serio y en voz alta, e inmediatamente escuché un “sí, compremos una casa en esta playa”, justo lo que necesitaba escuchar. Y ya está.
Algunos quieren coches, viajes o hijos, nosotros hemos puesto el ojo en un pedazo de tierra en Lo de Marcos, Nayarit y no nos detendremos hasta que nuestra casa -que dice CL que podrá incluir un calabozo LEJOS de su estudio, je- sea una realidad salpicada de ventanales, balcones, doble alturas y espejos de agua.
Placer. Eso. Eso es lo mío.
Al día siguiente ya andábamos asomándonos a las agencias de bienes raíces de la zona y haciendo cuentas en dólares. Los planes están tan verdes como la jungla que rodea los peñascos nayaritas, pero ya tenemos hasta posibles nombres para colgar en una plaquita muy mona en la entrada. Se vale soñar, más ahí, es como una obligación.
Otros colores importantes del fin de semana fueron el rosa (tono que adquirió CL según su piel se enteró que no estaba en GVA sino en PVR), el naranja (toda la suite era de ese color), el dorado (dije glitter? es literal) y el azul (del cielo, mygod).
Mi color tostado saludable también es muy lindo. Ahora mi espalda comienza a descarapelarse, cosa dolorosa especialmente en mitad de la clase de baile, pero bueno.
Comimos como si todos los mariscos del mundo fueran a desaparecer (y llevarse consigo todos los aguacates y Chips a la diabla) así que olvidamos dietas y pudores; ya tendremos tiempo para extremar precauciones calóricas de regreso al cemento y posteriores sesiones de cardio/pilates/etc.
Me dio mucho gusto, realmente, borrar de mi mente la imagen de Puerto Vallarta llena de gringas en éxtasis, noches de insomnio inducido por sustancias y excesos sin sentido.
Soy una simple. Una puesta de sol funciona para mí. Que me saltes encima para despertarme, que trates de explicarme las diferentes variables en estadística aplicada, ponerte cremita, je….
Me enamoré de ese pedazo de mar, arena y selva a mitad de la nada.
El silencio en el ruido de las olas rompiendo contra los peñazcos tenía un par de cosas qué decirme.
Que sigo viva, que mi piel arde, que mis ojos no han terminado de ver porque recién los abrí y que lo que tengo enfrente es una partecita del paraíso de alguien.
Alguien. Ese alguien…. huh…
¿Dónde estará?





Mozzy said,
Wrote on February 28, 2007 @ 11:50 pm
Magnifico post..
Pude por instantes casi sentir el tibio calor de la arena.. respirar el olor del mar.. ponerle cremita..
Cof!
No no.. linda, dan ganas terribles de ser tu.
Besos.
Heriberto said,
Wrote on March 6, 2007 @ 7:47 pm
Me has transportado a esos escenarios cuasimíticos como para una “road movie”. Me gustó tu blog, volveré.