*sigh* =|
Este día empezó mal, muy temprano y dolorosamente.
Ayer hice un coraje y eso me llevó a tener una pesadilla horrenda. Cuando desperté estaba adolorida, por primera vez desde que empecé mis actividades físicas, hace dos semanas.
El sueño, para resumir, era como el Apocalipsis, pero había más gatos muertos que gente muerta.
En específico, todo sucedía en mi patio, en mi casa, -que estaba en ruinas-, de la que NO podía salir por alguna razón maléfica (cfr. El Ángel Exterminador). Mi mamá estrellaba su carro en la puerta principal y comenzaba a oler a gas. Hacía frío y se escuchaban gritos.
La imagen que más tengo presente es a mí tratando de abrir la puerta y cientos de cadáveres de gatos (y bolas de pelo no identificadas) bloqueando la salida; estaban ahí, apilados, fríos y pestilentes. Horrible.
Hoy, de esperarse, me duelen la cabeza, el cuello y la espalda.
*sigh*
Lo del coraje sigue igual, sólo que ahora el berrinche es contra mí misma. Sé que yo soy la del issue, sé por qué me pegó esta insatisfacción, lo sé. Sé exactamente lo que estoy buscando y que no voy a encontrarlo. No contigo, no ahora, simplemente no.
Hay una certeza en mi corazón al respecto y no puedo evitar más que sentirme así.
It’s not you, it’s me. And I fucking hate it!!
*sigh*
Las cosas inexplicables y freakeantes parecen no detenerse.
Mi hermano llamó a mitad del día para pedirme la llave de mi casa y dijo “te espero allá” cuando se la di.
-”huh… pero llego hasta las 9:30, después del gym”
- “te espero allá”.
WTF. Tengo miedo.
*sigh*