Archive for December, 2006

A palabras necias…

A veces hay que tomar las cosas de quien vienen y actuar en consecuencia. Cotidianamente mi teflón resistente a la imbecilidad ajena suele ser efectivo, tanto así que me es posible tener una existencia que incluye cierto grado de interacción social.
Pero en algunas ocasiones ni eso me salva.

Ayer escuché una frase muy chocante que mi mente tradujo en un “no te tengo confianza, tengo que tratarte como a una niña de kinder y tu trabajo no me interesa” (esas no fueron las palabras, ojo).
Mi mente se detuvo un instante, escuchó un gong fuertísimo y de mi boca salió un “pues entonces así no puedo trabajar, renuncio”.

Soy agente libre. Mi currículum está actualizado al día de hoy y puedo enviarlo asap a quien lo solicite.

Me autoproclamé, ciertamente, porque mi jefa no ha aceptado mi renuncia y yo ahora mismo no recuerdo ni cuáles fueron las palabras exactas que me llevaron a decir que me iba pero no es relevante.
A palabras necias, oídos sordos… a posteriori.

No tengo un último día de trabajo pactado y tampoco se está preparando mi liquidación, pero ya tengo una entrevista mañana.

Hora de diversificar mis actividades y cultivar mis otras vocaciones.
Año nuevo, vida nueva.

Me gusta la idea de no tener trabajo un par de meses, pasármela en el gimnasio, bajar otros 12 kilos y luego aplicar para edecán de Carta Blanca, ja!
O finalmente tener tiempo para tomar esas clases de TaeBo… o meterme a todas las clases de baile que pueda… desfastidiarme un poco.

Al parecer, también puedo rentarme como escort.
O algo así entendí, cuando Hamletstr me dijo que le habían preguntado que cuánto me había pagado para que lo acompañara a la posada de su oficina.

Eso tiene tres posibles explicaciones:

a) … parecía puta barata… de Madero…
b) soy demasiado linda para un hombre ;)
c) I’m too hot to be free of charge, ja!

Como me recordaba A., hubo un tiempo cuando se nos tachaba de “putas de 3 pesos con condón incluido”, ja… que épocas aquellas cuando la promiscuidad era cosa de todos los días y nadie NADIE se escandalizaba.

Hay algunas otras palabras necias que he decidido ignorar:

“¿Sales con otras personas?”

WTF?!!!! jajajajajaja… y yo pensé que era una kamikaze emocional!!!
Que original es la gente, preguntando cosas como esa…
Y esperando un “no” como respuesta….

Mygod!

Dying wishes

La muerte. Algo que siempre he tenido muy en cuenta, no porque me la autoinflija (dejé de hacerle a esas cosas hace rato) sino porque me ronda; y creo que nos llevamos bien.

La semana pasada estuve pensando muy seriamente en hacer mi testamento porque, a pesar de lo que se piense, sí tengo cosas valiosas qué dejarle al mundo; no sólo mis deudas.

Conforme se acerca mi viaje interplanetario y me enfrento a la posibilidad de que alguno de los 8 aviones en los que me subiré se caiga, comencé a tomar medidas orientadas a asegurar mi permanencia no física si efectivamente, me les muero en aquellos lares: he sacado dos copias más de las llaves de mi casa y las he asignado, le di mi password de hotmail y de Blogger a CL; A. me dijo que dejara un sobre cerrado con el nombre completo de E, además del NIP de mi cuenta de Banorte para financiar el servicio (tengo para mi propio funeral, gracias) debajo del colchón de mi cama. Así lo haré.
Ella anunciará en el blog si me morí, posteará la hora y fecha de mi funeral y ustedes llevarán sus ipods llenos de música jota para ambientar, va?

En lo que jugueteaba con la idea, tuve un acercamiento con la luz al final del túnel este fin de semana en la figura de la broncofaringitis.
Para no hacerles la idea menos penosa de lo que fue, el lunes me levanté expectorando flema con sangre; con una fiebre de casi 40 y sudando como cargador en central de abastos, hablando en lenguas.
Cuando estornudaba y me sonaba la nariz, me reventaban los oídos. Y me lloraba el ojo izquierdo.
*sigh*

Tuve la culpa, no debí salir de mi casa, menos a bailar, menos sin mis pastillas a la mano.
Tampoco me debí haber ido de compras a Laredo, sin mis pastillas en la mano.
No debí siquiera salir de la cama.
Me la bañé, fue un intento de suicidio.

Aquellos que no me vieron conectada y dieron por hecho que estaba muerta, no se equivocaron. Quienes se alarmaron porque no había update en el blog, tenían toda la razón.
No fue lindo, nadita. Tenía rato de no sentirme tan mal, al punto de suplicar una inyección en el ojo.

De nuevo se comprueba que el mejor amigo de un enfermo es el allmighty Ipod. No sé qué hubiera hecho en esos momentos de cocinamiento interno sin Diva.
Larga vida al Ipod. Estoy segura que el mío me sobrevivirá si las cosas siguen así.

Porque mañana es la Ipodsada y eso no se suspenderá por ningún motivo. Incluso si me cuesta la vida.
Cosa que muy probablemente pasará.

Literatura… ¿yo?

Ayer reprobé un examen de literatura. Era informal, pero salí bastante mal. No iba una calificación en juego, sino mi honor y la amenaza de “a ver qué tanto te enseñan en el Tec.…”.

Que pena haber confundido a José Martí con brasileño, y a Benedetti con chileno; no haber podido mencionar más de dos novelas de Paco Ignacio Taibo II y que mis comentarios acerca de realismo mágico hayan caído en la categoría de “conocimiento wikipedia”, ja.
Como decía uno de mis maestros, “tratemos siempre de hacer énfasis en la imbecilidad ajena y obviemos la propia“.
I let him down.:(

Quedé toda mal. Me sentí la menos culta de las Licenciadas en Letras. Luego recordé que nunca me interesó ser la más culta y que desde que estaba en la carrera siempre me distinguí por lo delicadamente arrabalera.

Recuerdo perfectamente que M alguna vez dijo, con toda razón, a mitad de un seminario muy importante que mi trabajo “no tenía absolutamente nada de docto”. La “no-docta” de mí sólo rió. Desde siempre supe que la academia no era lo mío.

Por otro lado, ¿por qué se implica que porque soy una LLE tengo algo que ver con la literatura?
No, no soy la fan más ávida y a pesar que disfruté mucho mi carrera (y las novelitas), siempre me interesaron más otras cosas, en específico el lenguaje (la ultracorrección y similares), conocimiento que si bien se refuerza con la lectura, es más corriente y frecuente encontrarlo en cosas como manuales de gramática, sintaxis y diccionarios.

Soy editora, lo que me convierte en un parásito de aquellos que producen lenguaje que yo, por mis polainas y destos, acabo tijereteando a diestra y siniestra para que el lector meta (que implicamos, soy yo, también) pueda con aquello, y no le provoque un aneurisma.
Mi labor es casi un servicio social.
It’s not fun, y es matadísimo y muchas veces salgo de la oficina con la certeza de que el 40% de mi cerebro está a punto de comerse al otro 60%. Algunas veces deseo no haber leído ciertas cosas. My eyes hurt as well.
Me mueve el morbo; es lindo cuando se le encuentran errores de ortografía al diccionario.

Las preguntas que me hago todo el tiempo versan sobre la pertinencia de mayúsculas-minúsculas, correcta ortografía y conjugación, frases sintácticamente erróneas, variaciones en género-número y concordancia de personas-artículos, anglicismos, locuciones latinas, traducciones idiomáticamente estúpidas y otros fascinantes tópicos que tienen que ver con que lo que se escribe, por más que sea en contenido banal, sea correcto de pé a pá.

(esa, creo, fue una descripción de puesto involuntaria y gratuita para HB y Lady E, también..)

¿Leo cuando llego a mi casa después de leer todo el día? No.
¿Me llevo lecturas cuando me voy de vacaciones o salgo fuera de la ciudad? Sí, y suelen ser ensayos o filosofía, no novelas.
¿Periódicos y revistas? Sí, nada de política o reflexión, pura banalidad: ELLE, Cosmo, Joy, Marie Claire, GQ, Wish, etc.. como dice CL “turn brain OFF”

Prefiero escribir. Nada más porque sé que lo haré muy correctamente, y no les provocaré un aneurisma…. o, por lo menos, sé que no será porque encontraron una falta de ortografía.

Consuelo de la tonta: “pero en sex, estuviste muuuy bien…..”. Reprobar el examen no significó perder mi lugar en la cama. JA!

Consuelo de la tonta #2: ¿Les mencioné que traduje Photoblog? Sí, el site entero en Español es de mi autoría. Traté de hacer mi mejor esfuerzo. Quedó lindo; no he recibido ninguna queja a pesar de que no pude seguir mis propias políticas de mayúsculas y eso; me fijé más en la ortografía y a que sonara panhispánico. Voluntariado cibernético, ¿qué tal?.

Consuelo de la tonta #3: Llegaron mis boletos para Kylie! y hoy me salió un peinado-chongo tipo Fergie sin querer, eso me hace un poco muy feliz.

Wanna dance? =)

Inking… and thinking….

Uno como individuo crece y forma una personalidad (cara, fachada, actitud) en el camino; algunos chafean y acaban siendo personas grises y sin chiste, otros nos la bañamos y desarrollamos más de 10 personalidades, ja!
El asunto documentado en toda psicología del adolescente es que siempre se transita por cierto periodo de afirmación e individualismo que, en algunos casos, continua sin detenerse (con tendencia a agravarse) durante toda la vida.

Yo opté por los piercings como modo de expresión ; aunque la historia de cómo llegué a ellos sea todo menos glamourosa y trascendental… o tenga mucho que ver con mi intrínseca rebeldía.

El primero que me puse en la vida, en 1998, fue una argolla en la ceja izquierda.
Me lo hice en verano en Bruselas, se infectó en otoño en Oporto, y lo perdí en invierno en México.
El aburrimiento me llevó a él.
Bruselas no es una ciudad que te entretenga lo suficiente cuando tienes tantas cosas en la cabeza, te sientes desplazada geográfica y emocionalmente y… bueno, te hablan tanto del jodido Manneken Pis que cuando lo ves simplemente quieres morir… de la decepción.
El piercing en sí fue una linda experiencia, a pesar de que CL me sacó un susto porque se desmayó cuando a él le perforaron la lengua.

Moraleja aprendida: nunca ponerse un piercing si andas de mochila, no sabes en qué país estarás mañana y no tienes dinero para pagar una regadera de manera, mínimo, diaria. Ya imaginarán cómo terminó la historia.

En fin, a esa ocasión le han seguido unas…. huh…. 10, si no estoy contando mal, en estos años. Cuando iba en el piercing número 3, me prometí a mí misma dejarlo de hacer cuando cumpliera 30.

Bueno, creo que el día llegó un poco antes; mi cuerpo y alma están listas para la tinta.

Como decía el Z en anteriores ocasiones, con mucha razón, hora de comenzar con los tatuajes; nótese el verbo comenzar. No sé cuánto tiempo me tomará terminar con ellos… o si eso vaya a pasar algún día…
Pero estoy convencida de que quiero hacerlo y ese es un enorme paso.

Lady E me vio bien feo ayer cuando le dije que me haría un tatuaje y gritó algo como “Eso es importante! por qué no me dijiste?!” y bueno, sí, el anuncio no había sido hecho, ni boletín emitido, ni emisario enviado pero sí. Es oficial.

Además, será en Londres (o sea, en libras esterlinas!), y será algo muy lindo. En la espalda, del lado derecho.
Ahora tengo que averiguar cuál es el mejor estudio de tatuaje en la capital británica, y conseguirme una cita.
Saldrá caro, pero para eso es el aguinaldo!

Necesito su buen karma, deséenme suerte. =)