No tiene precio 20 September 2006
Say what?!! Al parecer a mi horóscopo le dio por darme exactamente el día de hoy una recomendación del tipo “deja de gastarte tanto dinero en pendejadas”. Lástima que llegó lamentablemente tarde y que yo no creo en horóscopos casi nunca (hay que poner atención en mantenerse alejado lo más posible de los Escorpiones, por otro lado). De dónde sacará el karma universal que mientras uno anda divirtiéndose con el dinero hay espacio y oportunidad de pensar en el mañana?!! NO! Claro que no!
O no sé, pero opino que toda diversión se arruina si uno se detiene a hacer cuentas siquiera mentales y recuerda que estamos a día 19 y que la tarjeta X se vence el 20, la Y el 27 y la Z el 4 del mes que entra. NO!! NO ESTÁ PADRE!
Mi madre siempre estuvo preocupada que yo fuera a ser una cheap bitch sólo por ser hija de mi padre, un cheap bastard; si bien toda mi vida di señales de ser por lo menos fijada con el dinero, fue simplemente porque desde que tenía 12 años estaba yo ahorrando para irme de mi casa y ese era un proyecto por demás importante. Cómo, si no por eso, es posible explicar que para el día que finalmente lo hice y me fui yo tuviera una cuenta de ahorros con aproximadamente 22,000 pesos cuando nunca había tenido trabajo, me había graduado 3 minutos antes y ya debía un carro último modelo?
En fin, ella alguna vez expresó preocupación y me dijo algo como pero no seas así con tu dinero, hija, disfrútalo (ella se refería al cheap bastard). Dejó por siempre de pensar así cuando comencé a gastar como maniaca y a comprarme todo lo que quería cuando quería, tan caro como quería y tan inútil como me da la gana, ahora nada más dice me da gusto por ti.
Y sí, tengo esa idea, de qué sirve el dinero si no se puede disfrutar? Yo no voy con la idea de ahorrarlo obsesiva-analmente para emergencias cuando la única que se te presenta es una innegable amargura y una frustración marca AMLO (jajajaja!). No fckn way!
Así, viejeo, viajo, compro y disfruto de manera profesional cuanta imbecilidad se me cruza por enfrente.
Regresé de una breve gira texana este fin de semana que me paseó por Houston y San Antonio porque fui a ver a Massive Attack por segunda vez. Me tomé media sopa con Amira y su marido quién nos abandonó cuando se dio cuenta que intentar integrarse en la plática le iba a ser imposible.
A su casa llegaron, uno tras otro, un total de 7 paquetes de cosas que pedí por Internet a todo el mundo, literalmente. Yo pregunté primero: “¿Cuál será tu colmo: pelucas o vibradores?” Ella contestó pelucas, así que pedí 2 vibradores; uno para uso personal y otro para que alguien que me llama borracha a las 3 am se divierta un poco consigo misma y le de suficiente sueño como para dejarme dormir a mí, jajaja.
Eso fue lo que gasté en línea, y a ello se sumaron muchos más dólares en vivo en cosas que para mí son vitales: cosas de Bath and Body Works, ropa interior de Victoria’s Secret y sí, Cd’s y DVD’s… eso porque Ale se negó a detenerse en el IKEA, que pude haber arrasado con la tienda entera sin problemas!
Así, ya tengo mis super tenis para baile que, he de decir, funcionan de maravilla y hasta más grácil me siento (hasta cuando reboto en el suelo!), la chaqueta nueva de Diva y hasta mi piercing de rayo (más otros 30 que iré rotando por mi cara).
Im a material girl, qué le puedo hacer.
Pero también soy muy dadivosa y las personas que me conocen saben que no tengo pedo en poner lo de “las chelas” o invitar a cenar o hacer regalos de cualquier valor. No sé si estoy dañada por el cheap bastard pero alguna vez mi psiquiatra me hizo reflexionar acerca del dinero y de cómo lo gasto y en qué y llegamos a la conclusión que tal vez no podré decir nada touching o no querré acercarme a tu bebé recién nacido pero cuenta conmigo para financiar 2000 globos+video de la cesárea, o que seré la que te comprará eso que siempre quisiste y te lo dará con una sonrisa… y que no esperará nada a cambio. Tal vez no diga te quiero muy seguido pero mi dinero lo dirá por mí y me aseguraré de que TE LO GRITE! jajaja
Hoy sentí que mis patas de cabra están más cerca (yo no estoy haciendo migas para tener alitas en el cielo…) cuando vi la cara de César, mi maestro de baile, cuando le pregunté si ya tenía el disco nuevo de Justin Timberlake (que no ha salido en México) y cuando dijo no yo contesté
“pues ya lo tienes”
“Me lo quemaste?!”….
“no”…..
“¡???”….
Cuando vio que era el original, importado, casi llora: “este día acaba de ponerse por demás brillante“, dijo. Le confesé la verdad “es que estoy pendeja y lo compré sin darme cuenta que era la versión censurada que no dice fuck ni ass ni nada de eso que hacen que la música destaque.. jejeje, así que antes de volver a comprarlo, decidí traerte éste, por si no lo tenías todavía….”. Él seguía con cara de “quiero largarme de aquí y escuchar este disco” pero era tarde y Ana ya había comenzado a calentar.
Cuando salimos me gritó “gracias” de nuevo y agitó en señal de victoria el disco desde su tornamesa.
Yo no digo que rodearse de cosas y gastar a lo pendejo sea el camino más efectivo para llegar a la felicidad pero decorar bien el callejón siempre es buena idea si no sabemos si el túnel tiene salida, mínimo disfrutamos el paisaje mientras estamos adentro. Eso, y ver la cara de felicidad en las personas que queremos, se sabe, no tiene precio.







