Bolas amarillas
En este mundo moderno contemporáneo uno tiene que ser algo… sí, dije algo, no alguien. Hoy que la folksonomía nos tiene como nos tiene, que las memorias ya no se guardan en álbums amarillentos en los cajones de hasta abajo de una credenza sino en Flirck con tags de Google Earth, las cosas de la vida tienden a cambiar. Como se pueden imaginar, tienden a cambiar y no siempre para bien.
Adrián me decía en la tarde de ayer que ya nos han definido, en el sentido generacional, esto es. Dijo cosas como “Plusperformers” e “Hiperexperimentalistas”, etiquetas que se encontró en una revista alemana que, claro, yo nunca veré en vivo. Esta generación de adultos en sus tardíos veintes y recién estrenados treintas, que tiende a fascinarse consigo misma y las cosas que lo rodean que lo pueden proteger, divertir, embobar o hasta causar placer me parece en extremo malentendida. Considero que el hedonismo está más allá de ser un fin per se sino el medio para llegar a no sé qué bizarra satisfacción última que vendrá gracias a experiencias, encontronazos y batallas perdidas.
Yo, como hiperexperimentalista, estoy alerta, interesada, despierta y hambrienta de información, sonido y movimiento. Esta etiqueta, que no tiene definición alguna más allá de la que se saque al leer estas líneas (por ahora), me sirve en más de un sentido para platicar de todo aquello que el día de hoy me preocupa, ocupa y quita un poco las ganas de echarme en cama
Las elecciones:
Por dios, no PUEDO esperar para que esto sea finalmente parte de la historia y no un terrorífico status quo infestado de dimes y diretes sin sentido. Yo no tengo candidato establecido pero sí tengo claro por quién NO voy a votar. También tenía claro que prefería ahogarme en la ley seca que sentirme responsable por este desmadre, pero luego recordé que a Fer le robaron su voto y a él sí le interesan estas cosas así que le cedí el mío: votaré por quien él me diga. Mi conciencia política termina donde la propaganda se comienza a llenar de lodo en la entrada de mi casa. Mi fastidio no tiene precedente. Choose your future. Choose life… But why would I want to do a thing like that?, decía Renton, en Trainspotting. Yo seré de los que no estarán sonriendo si gana el Peje, estaré muy preocupada si siempre Calderón no tiene las manos tan limpias como dice, y estaré, en general, decepcionada por todo el circo mediático que trajeron estas elecciones a nuestro país, a nuestras teles, a nuestras vidas, a nuestras pobres jardineras que dan a la calle. Ya mero, ya mero. Sé que el país entero estará esperando los resultados como si fueran el gol dorado de la selección, el ganador de la Academia o el expulsado de Big Brother. Habrá raza ofuscada, llorosa, histérica… impugnarán, acusarán, declararán robo de elección…. y todo va a pasar en un periodo de 12 horas…
En la oficina habrá comentarios, en el radio habrá llamadas no requeridas, mi mamá me llamará para opinar….el cielo se abrirá y una mano monumental dejará caer un rayo que le partirá la maceta a una de las cabezas olmecas… y luego tendremos nuevo presidente. Bendito.
La diversidad:
Esta es la semana del Orgullo Homosexual en todas partes. Yo no me he sentido muy diversa pero tampoco he encontrado momento en la vida donde me haya sentido oprimida o discriminada… creo que todo lo contrario. Decidí, entonces, dejarme de marchas tontas y ruidosas y dedicarme a reivindicar la jotería desde adentro, no por eso escondí mi torso de gay.com ni mi arcoiris en la bolsa del gimnasio. Por otro lado, hubo en El Norte un articulito acerca de esto y decía algo como que un 68% de los homosexuales sienten vergüenza de serlo… damn, eso no sonó ni muy cosmopolita ni muy agradable. Me da gusto no tener esos problemas.
La madurez:
He decidido dejarme de cosas, tal vez lo que acabe haciendo de mi día no sean ni velitas, ni flan, ni festejo alguno. Por lo pronto sé que me vendría bien una Affirmation Ball que, a diferencia de una 8Ball, viene con GARANTÍA de hacerte sentir bien. Funciona sólo al verla, imagino que si me siento especialmente poco fabulosa y me atrevo a preguntar algo, como, “No me notas algo diferente?” y obtengo una respuesta de “Has perdido peso?”, mi día se volvería mágico de ahí en adelante. La necesito desesperadamente!!!! Ya sea por patética o narcisista (o ambas, soy bipolar) la pelotita es un invento fantástico de la vida moderna que tiene mucho de imprescindible.
Otras cosas que lo son para mí están aquí… es mi lista de deseos de Mixup… para verlos, tecleen muertecaramelo@gmail.com y escojan qué me quieren regalar…
Más ideas de regalos para diversos tipos de presupuesto: joyería para el cuerpo (piercings), productos de belleza y cuidado personal, dildos y vibradores….paletas y látigos.
A nadie se le ha ocurrido regalarme una peluca… yo sería feliz con una peluca nueva =)
Ok, divago, esta Hiperexperimentalista se va a dormir… la cama tiene poco de conceptual hoy, pero la lleno y desbordo con mis desvaríos.
Y mañana, un día menos para el fin, cualquiera que éste sea… de acuerdo al calendario que sigas…



