Quizás sí, quizás no…
Las vacaciones son un lío y para una, que tiene un “estilo de vida alternativo” (sic de mi madre) pues son más complicadas. Que sí me invitan y esas cosas, pero me veo en un dilema porque, siendo la única “soltera” per sé (y por siempre) siempre tengo más tiempo, dinero, pila y ganas que el resto de la banda. Ellos, ya con hijos y todo, se la pasan divagando entre pediatras y no tienen idea de qué pasa en la calle más allá de las 2 am.
Este fin de semana fui la agraciada beneficiada de unos boletos de cortesía para ver a Deep Dish. Yo no los había comprado porque estaban realmente caros para la cosa (400 por cabeza) y no me sentía muy festiva pero cuando te los regalan porque, claro, yo no puedo ir y mi esposo no sabe ni quién son, pues vénganos tu reino. Así, me disparé al evento disfrazada de VIP con bandita fosfo y todo y estuve de poca; bailé de 10pm a 5 am!
Me he visto en situaciones similares más de una vez porque no tengo niño qué dejar a cuidar, ni marido que se niegue a lavar su ropa. Por lo mismo, me puedo ir de viaje de fin de semana, como el que haré muy pronto, a la playa nada más porque en Puerto Vallarta vive un amigo que hace mucho no veo -y me invita a cada rato-. El tener cero hijos y 4 gatos me reporta beneficios variados; ahora que está haciendo calor, mis nenas se encargan de cazar todo bicho que siquiera intente meterse a la casa, puedo tener la música al volumen que quiera y, si mi mujer me grita que le baje (porque no soporta a The Streets) siempre puedo ponerme mi Ipod y evadirme del mundo sin pensar en que un bebé llorará y yo no lo escucharé. Me puedo dar el lujo de no ir al super en dos semanas (porque no me he inspirado a cocinar) y comprarme ese CD dualdisc de Massive Attack que cuesta como 400 pesos.
Por otro lado, creo que también me afecta que me siento un poquito sola y aislada; quiero decir, no tengo plática de pañales, ni guarderías, ni festivales de la primavera. Será que me estoy atorando en la intrascendencia? Corresponde a eso tener una revelación mientras cantas una canción de los Kumbia Kings en karaoke con tu hermano?
Ah, también creo tener problemas con mi manera de beber y mi relación con la pornografía. Esto último para nadie es noticia. Lo que sí, tal vez, es que después de comerme una X decidí regresar a mis pastillas y me siento mucho mejor. Nadie me había dicho, ni yo había notado, que estaba deprimida. Imagino que tiene que ver con las hormonas, se están comportando muy “normales” últimamente.
Mi desempeño dancístico también ha subido; ahora nada más necesito encontrar alguien que quiera pagar 50 pesos por ir a verme bailar… ni la burla vale tanto, je.



